Capítulo 10

323 58 6
                                        

Taehyung nunca era de estar apresurado en algo. Le disgustaba de sobremanera ir de un lado a otro con prisa, creo que era por eso que fuera muy calculador en algunos aspectos de su vida. Siempre tenía a establecer sus horarios y era riguroso a la hora de hacer o dejar de hacer algo, él creía que haciendo esto podía manejar todo, aún si tuviera un asistente, le gustaba hacer todo a su modo de manera didáctica y a tiempo para no sufrir consecuencias luego. Podía deberse a que cuando era un adolescente, él siempre era demasiado desordenado y sentía que perdía su tiempo, pero cuando fue más adulto y comprendió que la vida no era estar relajado siempre y bromear como si estuvieras de fiesta todo el día, decidió ponerse algo exigente consigo mismo.

Aunque consideraba que estaba exagerando, porque aún con todo su desorden, era ordenado en ello. Mucha de la gente que conoció, decía que debía relajarse un poco, a menos que tuviera que hacer algo más tarde.

Le gustaba trabajar en él y en lo que quería, eso es todo.

Muchos lo catalogaban como un mounstro que no tenía escrúpulos en despedir gente si es que no se hacían las cosas como él quería, y aunque fuera cierto, de algún modo, quería creer que lo que buscaba era alguien eficiente, fuerte en sus ideales y que no le generara una carga para conseguir su propósito.

Desde que entro en este negocio, supo que esforzarse al máximo era conveniente a largo plazo para ser alguien reconocido, y si no tenía a la gente adecuada y no era ordenado en ese aspecto, simplemente era algo que lo arrastraría como cadenas a una vida sin sentido y sin rumbo.

¿Entonces por qué estaba caminando por los pasillos de hospital para ver a la persona más ineficiente que haya conocido?

No es que fuera 100% inútil, se esforzaba la mayoría del tiempo (según lo que había descubierto) y que la empresa le pagaba una miseria aún si hacía trabajo extra. Pero su atributo a la escritura no lo salvó de pasar por alto que era torpe en varios aspectos de la vida; una de ellas demasiado básica para el ser humano: el carácter.

Le faltaba tanto carácter para ser alguien fuerte y mandara al diablo a su jefe y todas las personas que lo menospreciaban, incluyendo él. Había que admitir que lo había puesto a prueba, porque sabía que no podía ser real que fuera tan dócil y sumiso, aún cuando alguien lo estaba fastidiando.

Se suponía que el chico debería tener ya un poco de realidad en sus zapatos y dejar el tono embarazoso que adoptó por todo. Realmente sentía pena por el chico y se preguntó si era a causa de que fuera pobre y que debía si o si doblegarse para conseguir limosna.

Taehyung había tenido percanses cuando se fue de casa a temprana edad a seguir sus sueños. Él había sido menospreciado a veces y cuando no había tenido qué comer por un tiempo, había recurrido a ayuda de sus otros amigos y habían salido adelante juntos. Eso aumentó sus deseos de sobresalir y no volver a la precariedad o que la gente lo mirara con desdén por sus sueños o estilo de vida.

Hoseok no era así, él podría aceptar lo que le daban y ser feliz con eso, con tal de que los demás sean felices.

Demasiado blando para este mundo. Demasiado inocente para soportarlo. Simplemente demasiado...

¿Y entonces por qué seguía atrayéndolo como una polilla a su presa?

Era muy simple: su forma de ser fue lo que lo atrajo en un primer momento y es por eso que le termino gustando hasta algún punto.

Tanto que literalmente podría matar a los tipos que lo habían dejado postrado en el hospital.

Taehyung camino más rápido de ser posible y se encontró con la puerta en donde lo vería, entro y la enfermera le tendió una mirada.

Hermano mayor Donde viven las historias. Descúbrelo ahora