Hoseok se levantó a la hora correspondida, pero Taehyung nunca salió de su habitación. Cuando menos lo esperaba, recibió una llamada del teléfono de casa.
Hoseok contesto aún con dudas sobre quién podría ser.
Era la asistente del señor Kim, quien le decía que el señor Kim salió más antes y que lo esperaría en la hora de la cena.
Hoseok sintió algo estrujarse dentro de su pecho y la culpa seguía carcomiéndolo.
No sabía que podía haber pasado, aunque se hacía una idea.
Era su culpa, no hizo un buen trabajo y no hizo nada para remediarlo.
El señor Kim debía estar super decepcionado de él, pero Hoseok quería que no fuera de ese modo, quería creer que el señor Kim se tomaría un poco de tiempo para decirle a Hoseok lo que sea, pero en vez de eso, se fue. Tratar de que Hoseok entendiera qué hizo mal, al parecer no estaba en sus planes. Su desesperación de remediarlo lo consumía.
Quería que estuviera presente.
Asi podría saber que hacer.
Pero tal vez... él de nuevo lo estaba poniendo a prueba. Tal vez esperaba que lo haga ahora. Que pensara qué era lo malo en él y remediarlo por él mismo. Solo una prueba más.
Hoseok pensó mucho acerca de ayer mientras se tomaba unos minutos caminando por la cocina. Entonces, mientras miraba las cucharas con las que preparo ayer la comida en un pequeño cesto, se dio cuenta que la molestia provenía después de que haya dicho que no pudo comer hasta que terminara sus tareas.
Tal vez él estaba molesto por ello, aunque si lo pensaba bien... no tenía sentido que se molestará o sintiera algo por ello. Si Hoseok se había saltado la comida para limpiar era lo ideal porque la comida para él no era importante.
Pero tal vez eso había sido diferente para el hombre y Hoseok no podía entenderlo hasta que lo intentará.
Miro el desayuno que había preparado: avena con granola. Uno de los favoritos del señor Kim.
Se sentó como un robot en la mesa y sostuvo la cuchara en alto mirando el plato al otro extremo de la mesa que inconscientemente había puesto. Lo dejo allí, como un recordatorio de lo que había sucedido ayer.
Metió una cucharada a su paladar. Sabia bien. No había disfrutado de un buen desayuno desde que era joven. Hoseok había olvidado lo que era sentarse a comer tranquilamente. Cuando dejo caer la cuchara, se dio cuenta que estuvo bien, que la comida que saboreaba se sentía bien. Casi como una recompensa que no merecía, pero recordó los ojos duros de ayer cuando le dijo aquello al señor Kim. Tal vez esto si era un castigo, aunque supiera bien.
Trago cucharadas inmensas de su cuenco y desesperadamente sostuvo el otro cuenco y se lo metió a la boca. Hoseok casi se mareo cuando terminó al cabo de unos segundos. Tal vez había comido demasiado desesperado, pero no podía evitarlo.
Se sintio casi como realizado después de comer todo aquello. Ojalá lo hubiera visto Kim Taehyung para que su mirada cambiara. Aunque bastante lleno y mareado, había tratado de enmendar su error y debía sentirse que ahora Kim estaría bastante satisfecho.
Decidió hacer sus quehaceres y aunque Hoseok no podía comer más porque sus intestinos se sentían pesados, preparo un almuerzo para él y lo comió todo. De verdad que estaba sintiéndose demasiado mareado por toda la comida de lleno que entraba en su estrecho estómago; sin embargo, no podía parar ahora que sabía que podría cambiar la cara del señor Kim cuando se lo dijera.
Hizo la cena con un poco más de entusiasmo y cuando llegó el señor Kim, y aunque esté no lo miro, Hoseok si miro su aspecto de siempre, pero lucía cansado, más no menos imponente.
ESTÁS LEYENDO
Hermano mayor
RomansaHoseok busca un final feliz para su triste historia. Taehyung sabe que Hoseok busca un final feliz (aún si este no lo admitiría nunca) y él es capaz de dárselo, pero solo con una simple condición: Pertenecerle. . . . . . ADVERTENCIAS: (aunque yo sé...
