Una condición

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Devórame el corazón de un suspiro, ámame la mente y piénsame con la piel.
Solo así aceptaría pasar contigo los días o años que me queden de esta vida.

Ámame sin compasión.

Si otros ojos te están esperando, diles que tú eres mío desde que te manché el alma de palabras, canciones y labial cereza.
Quédate hoy, y si el mañana no llegara, sabré que sí me elegiste por y para siempre como prometiste.
Sedúceme hasta que me desmorone, hasta que me estremezca, hasta que hagamos temblar la tierra.
No es una opción, es una condición; si no, ¿de qué sirve si perderemos la mente en el tiempo?

Si esperas que hoy sea eterno, devórame el corazón de un suspiro, ámame la mente y piénsame con la piel, mi amor.

Si es tu plan, engulle mi cordura, estrújame el alma con el perfume que emanas, seca mis lágrimas innecesarias e insensatas.
Por último, quema este altar que erigí de memorias agonizantes, el cual adorné desde un inicio con naturaleza muerta.
Solo hazlo si es bajo la condición de no pretender hacerte de mis palabras, y no llevarme a vivir por siempre bajo penumbras de alguna habitación abandonada por tu amor incandescente.

La huella que dejasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora