Unión de dos almas bajo las estrellas

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Después de la danza, Azrael y Leroy se dejaron caer suavemente sobre el césped brillante, donde las hojas destellaban como si fueran pequeñas estrellas caídas del cielo. Ambos respiraban con calma, mirándose, sin necesidad de palabras. La paz del lugar y el calor de su compañía llenaban el ambiente, y, en ese instante, no existía más que ellos dos.

Azrael se inclinó hacia Leroy, mirándolo con una mezcla de pasión y ternura, como si el amor que sentía fuera a desbordarse. Su mano acarició suavemente el rostro de Leroy, recorriendo sus mejillas como si memorizara cada contorno, cada detalle. Leroy lo miraba con los ojos llenos de luz, con una sonrisa que hablaba de todos los sentimientos que compartían.

Sin decir nada más, Azrael se acercó y lo besó, uniendo sus labios en un beso profundo y sincero, cargado de todo el amor y la devoción que habían guardado en sus almas durante tanto tiempo. En ese beso, Azrael dejó todas sus promesas, cada recuerdo que aún conservaba y los deseos de un futuro donde pudieran estar juntos sin miedo a perderse.

El tiempo parecía desvanecerse en ese instante, y solo quedaron sus corazones latiendo al unísono, sus almas entrelazadas en un amor que desafiaba las leyes del cielo. Al separarse, sus miradas se cruzaron, y ambos comprendieron que aquel momento les pertenecía para siempre, grabado en su memoria y su espíritu.

-Pase lo que pase, quiero que sepas que siempre estaré contigo -susurró Azrael, su voz apenas un eco en la noche-. Eres mi eternidad.

Leroy, con los ojos brillantes, lo abrazó, y juntos se quedaron bajo las estrellas, rodeados de la inmensidad del cielo, pero sin necesidad de nada más que el amor que compartían.

En la serenidad de la noche, bajo el manto de estrellas que parecían danzar al compás de sus emociones, Leroy sintió una calidez profunda que lo invadía. Allí, recostado en el césped junto a Azrael, no pudo evitar sentir el impulso de entregarse a él completamente, sin reservas, sin miedo, como si cada fibra de su ser solo existiera para fundirse con el suyo.

Leroy entrelazó su mano con la de Azrael, sosteniéndola con fuerza y sinceridad. Sus miradas se cruzaron, y en sus ojos, Azrael percibió esa chispa de amor incondicional y devoción que había crecido a lo largo del tiempo, más allá de cualquier obstáculo. Sin decir nada, Leroy se inclinó hacia él, su voz un susurro lleno de emoción.

-Azrael... quiero que tomes cada parte de mí, mi cuerpo y mi alma. Quiero entregarte todo lo que soy -dijo, su voz temblando con la intensidad de lo que sentía-. No hay nada que desee más que pertenecer a ti, en cada instante, en cada rincón de la eternidad.

Azrael, conmovido, lo miró profundamente, absorbiendo cada palabra como si fuera la promesa de un amor eterno. Sin poder contenerse, acercó a Leroy hacia él, sus manos recorriendo su rostro y sus labios encontrando los suyos en un beso que era tanto ternura como pasión, una expresión pura de amor y deseo.

En un desliz tan dirigido y sereno, Azrael tomo a Leroy por su cintura haciendo la lejanía mas corta y escasa, junto ambos cuerpos quedando uno a uno cara a cara, una electricidad atrayente y sugerente recorría ambos cuerpos exigiendo la entrega total de ambos cuerpos. Azrael sin dejar perder un solo minuto al lado de su amado, sujeto posesivamente el torso del contrario a la par que sus labios se deslizaban desde su mejilla hasta el oído ajeno dejando sentir aquella calidez anhelada por Leroy, en un eco casi susurró Azrael mencionó-.

-Leroy..~ estas seguro de lo que me estás pidiendo?..~- aquel susurro ocasiono un sonrojo por parte del ajeno. Leroy, mirándolo fijamente, asintió sin dudar, sus ojos llenos de ternura y firmeza.

-Azrael... nunca he estado más seguro de algo en toda mi existencia. -Tomó su mano, entrelazando sus dedos con los de él-. Te he amado en cada fragmento de tiempo, en cada rincón de mi ser. Quiero que me conozcas, quiero darte todo de mí... en cuerpo y alma.

Hizo una pausa, inclinándose un poco más cerca de él, su voz volviéndose un susurro lleno de amor y devoción.

-Quiero que no haya secretos, ni distancias... que me tomes por completo, porque eres lo único que deseo.- por su parte Azrael apenas dichas estas palabras se acerco aún más al cuerpo de Leroy rozando y desequilibrando la cordura de Leroy

ฺ݊◷໋͓֡🎟️᭄𝒟𝚎𝚜𝚙𝚞𝚎́𝚜 𝚍𝚎 𝚝𝚒🎻ཻུ𖢻ֹֺ໋᳝·݊Donde viven las historias. Descúbrelo ahora