El amanecer en aquel rincón apacible del Infierno era diferente al que Azrael y Leroy habían conocido en el Cielo. En lugar de luces doradas y suaves, los cielos del Infierno se teñían de rojos intensos y violetas oscuros. Las nubes danzaban como llamas y el aire era denso, pero lleno de una extraña calma.
Azrael despertó primero. Su mirada se posó en Leroy, que aún dormía plácidamente a su lado. Había algo angelical en su semblante, incluso en ese lugar tan alejado de la pureza celestial. Azrael no pudo evitar sonreír mientras acariciaba el rostro de su amado, agradecido por haber encontrado la fuerza para proteger lo que tenían.
Leroy se removió, abriendo lentamente los ojos. Una expresión de tranquilidad adornó su rostro al ver a Azrael tan cerca.
—¿Cómo puedes mirarme así cada mañana? —preguntó en voz baja.
Azrael tomó su mano y la besó suavemente.
—Porque cada vez que te miro, recuerdo por qué estoy aquí.
Después de compartir ese momento íntimo, ambos se levantaron para comenzar el día. Azrael se encargó de preparar el desayuno con las frutas y raíces que había recolectado, mientras Leroy descansaba cerca, acariciando su vientre. Aunque la rutina era sencilla, ambos encontraban consuelo en cada pequeño detalle de su nueva vida juntos.
---
El dilema
El desayuno fue interrumpido por un extraño temblor que recorrió el suelo. Azrael se levantó de inmediato, con los sentidos alerta. Lucifer apareció en la entrada de su refugio, su figura imponente resaltando bajo las luces rojizas del Infierno.
—Espero que no haya interrumpido nada importante —dijo con una leve sonrisa mientras ajustaba su sombrero.
Azrael frunció el ceño, aunque ya había aprendido que Lucifer no solía aparecer sin motivo. Leroy, sin embargo, sintió un ligero escalofrío; aún no estaba completamente acostumbrado a la presencia de su hermano mayor.
Lucifer tomó asiento sin ser invitado, observando a su alrededor con detenimiento.
—El Cielo no se quedará quieto por mucho tiempo. Los rumores sobre ustedes han llegado a Dios, y no tardarán en actuar.
Azrael, manteniendo la calma, preguntó:
—¿Qué estás sugiriendo?
Lucifer entrecerró los ojos, su tono volviéndose más grave.
—El Cielo ya envió un mensajero. Estoy seguro de que Gabriel llegará pronto con una oferta que parecerá demasiado buena para rechazar. Pero no te equivoques: cualquier cosa que ofrezcan será una trampa.
Leroy, preocupado, interrumpió.
—¿Y qué podemos hacer? No podemos simplemente seguir huyendo.
Lucifer lo miró con un brillo de compasión en sus ojos.
—No huirás, pequeño hermano. Aquí, bajo mi protección, están a salvo. Pero si las cosas se complican... hay lugares más profundos en el Infierno donde ni siquiera el Cielo puede alcanzarlos.
Azrael permaneció en silencio, procesando las palabras de Lucifer. Sabía que estaba en lo cierto, pero también entendía que depender completamente de su hermano mayor traería sus propios riesgos.
---
La llegada de Gabriel
Al día siguiente, mientras Azrael estaba afuera reforzando las barreras mágicas del refugio, un resplandor cegador iluminó el cielo. Gabriel apareció, elegante y solemne como siempre. Su expresión no era agresiva, pero había una seriedad en sus ojos que indicaba que no estaba allí por un simple encuentro fraternal.
Gabriel:
—Azrael. Leroy. No vine para pelear, sino para traer un mensaje.
Azrael cruzó los brazos, interponiéndose entre Gabriel y Leroy.
—Habla.
ESTÁS LEYENDO
ฺ݊◷໋͓֡🎟️᭄𝒟𝚎𝚜𝚙𝚞𝚎́𝚜 𝚍𝚎 𝚝𝚒🎻ཻུ𖢻ֹֺ໋᳝·݊
FanfictionEn el cielo estan los arcángeles de Dios, dos de esos arcángeles se enamoraron perdidamente uno del otro pero, ese amor sera correcto o los llevara al destierro? °Leer bajo tu propia decisión °No dejar comentarios ofensivos porfavor °Ships principal...
