Madison Routledge melliza de nuestro querido John b.Ellos junto sus otros amigos pasarán un verano buscando un "tesoro" que es como a
madi le gustaba llamarlo.
»Todo puede cambiar en un segundo»
Papá siempre solía decirlo pero jamás me había para...
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-¿Qué pasó? -le preguntó Cleo a Pope cuando regresó de hablar con su tío.
-No creo que vuelva a pensar igual de mí.
-¿O sea que no te ayudó? -preguntó Madison.
-No...
-Te dijimos que llevaras a Madison -intervino Nathan.
-Hubiera sido lo mismo.
-¿Plan B? -preguntó John B, mirando a jj, quien estaba sentado sobre su motocicleta.
-Busquemos a Boogie. -jj miró a Madison.- Madi, ¿te vas con los chicos en la camioneta o vienes conmigo?
-No, jj, llévatela. Acá yo no la quiero -dijo Nathan mientras empujaba a la chica hacia él.
-Me voy contigo -dijo Madison acercándose a jj. Se subió en la parte de atrás de la moto y agregó-Solo no vayas tan recio. No quiero morir ahorita.
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-Muy bien. Hagámoslo.
-¿Rockfish?-Madison miró a jjjcon incredulidad.- ¿Crees que Boogie esté aquí?
-Sí, aquí están todos los guardias costeros. Ahí está. ¡Mi amigo, Boogie! -jj entró al lugar con energía.
-¿Por qué no me quedé en casa? -se preguntó Madison a sí misma. Habían pasado por la casa para dejar a Sarah, Cleo y Pope, pero ella decidió seguir con los chicos.
-Porque te encantan los problemas -respondió JJ con una sonrisa de lado.
-¡Mi amigo Boogie! -jj llegó empujándolo suavemente, haciendo que Boogie fallara su tiro en el juego de billar. Su amigo lo miró con fastidio.
-Mi culpa, mi culpa. Era un tiro difícil, ¿sí? Hola.
-No me asustes así, hombre -respondió Boogie, saludándolo con un abrazo.
-No volverá a pasar.
-Gracias, señor -dijo jj al mesero antes de volver su atención a Boogie-. Bueno... Estabas diciendo que sabes dónde está.
-Claro que sé dónde está. Trabajo con la guardia costera tres días a la semana, pero... ¿qué? ¿Ahora son los amigos buscatesoros? -respondió Boogie con una sonrisa burlona.
jj rió.
-No... es un secreto.
-Oye, oye, sabemos guardar secretos. Siempre los guardé, ¿no?
-Sí, y a mí van a encerrarme si se enteran. Además, perdería la pensión.
-Ey, ey, ey. Entrar y salir, ¿sí? Solo necesitamos unos... -jj miró al resto esperando apoyo.