Madison Routledge melliza de nuestro querido John b.Ellos junto sus otros amigos pasarán un verano buscando un "tesoro" que es como a
madi le gustaba llamarlo.
»Todo puede cambiar en un segundo»
Papá siempre solía decirlo pero jamás me había para...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
John B POV:
Pasó varias veces este verano. Una tormenta en el Atlántico, a cientos de kilómetros de distancia, enviando olas hacia nosotros. Si creciste en los Outer Banks, lo notas. No importa dónde estés, puedes oírlo.
Y sin importar qué planeabas ese día... todo se define. Nada más importa.
-Madison, despierta -jj irrumpió en el cuarto de la chica.
-¿Qué pasó? -respondió Madison con la voz adormilada.
-Hoy es el día.
Madison lo miró sin entender.
-¿Qué día?
-Día de playa -sonrió jj, emocionado.
-¿En serio?
-Sí, se siente esa... esa, ¿cómo dices tú?
-No sé...
-¡Esa vibra! Sí, se siente esa vibra de que hoy es el día para surfear.
-Ah...
-Así que levántate, salimos cuanto antes.
-No quiero, estoy cansada.
-Solo será un rato, ¿sí? -se acercó el rubio, insistente.
-Está bien... me cambio y bajo.
-¡Sí! Te espero en la cocina para desayunar con todos. -Le dio un beso en la frente antes de salir de su habitación.
---
Después del almuerzo, los chicos estaban encerando sus tablas de surf.
-Sí, cariño, estas son olas perfectas, bro. Deben ser las mejores del año -dijo jj mientras revisaba el clima en su teléfono.
-¿De verdad van a surfear hoy? -Pope pasó frente a ellos con su mochila al hombro.
-Oh, Pope, amigo...
-No empieces -lo interrumpió Nathan con una mirada de advertencia.
-¿Qué más haríamos?
-Bueno, no quiero cambiar un millón en la mano por 50 mil, así que voy a investigar -respondió Pope con seriedad.
-Esperen, ¿me escucharon? -jj levantó la voz, indignado-. Dije que son las olas perfectas. Es como decir que hay otras pizzas para comer. ¿Por favor? ¿En serio?
-Pope, escucha a la madre tierra, te está rogando que surfees -agregó Nathan, burlón.
-Creo que mi madre tierra quiere que maximice la información -respondió Pope, encogiéndose de hombros. Luego miró a Madison-. Y Madi, no es necesario, ve con ellos. Así, si algo pasa, tú los detienes. -Le hizo un gesto de aprobación con el pulgar.