CAPITULO 38

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Melyna se recupera con los días, Steve la cuida durante meses, Max y Hannah siguen creciendo y muy sanos.

—¿Mi amor?

—Ya están dormidos. Ahora los iba a poner en las cunas.

—Ya será sus bautizos y estaba pensando en quien deberían ser sus padrinos.

—Que yo sepa deberíamos de buscar una pareja que esté casada.

—A ti te gusta romper las reglas.

Melyna se ríe.

—tu escoge a la madrina y yo al padrino. Estén o no casados.

—Escojo a Wanda. Wanda será madrina de Hannah y Nat de Max.

—Muy bien amor. Yo escojo a Bucky y a Thor. Tony es su abuelo así que esta bien.

Melyna le da un beso a Steve. El carga a Hannah y ella a Max.

Lo colocan en las cunas y los tapan con una pequeña cortina blanca. Ellos se acuestan en su cama y se quedan dormidos a la par de sus mellizos.

20 años despues*

Suena el despertador, luego de unos minutos suena un celular,  Hannah solo saca su mano para contestar.

—¿Que?

—Hannah Rogers Stark. Si no vienes a entrenar en 5 minutos...

—¿Volverás a quitarme el desayuno? Tómalo.—dice algo adormitada.

—Le diré a tu mamá que no estuviste en el entreno y...

Hannah se levanta rápidamente.

—¡YA VOOOY! NO LE DIGAS NADA A MAMÁ.

Se cambia rápidamente, se agarra el cabello con una cola delgada, deja el celular y baja rápidamente a la sala de entreno.

—¡Ya estoy aquí!

Hannah respira desesperada mente.

—Eres terrible madrina.

—En las salas de entreno no soy tu madrina, soy tu entrenadora.

—¿Porque Max no entrena hoy?

—Tu hermano entrena con Nat.

Hannah hace una mueca de aburrimiento.

—No te di poderes para que me hagas pucheros. ¿O quieres enfrentarte a la bruja escarlata?

—Dios, no. Perdón madrina...digo, bruja escarlata.

—¿Lista?

Hannah sonríe y muestra sus puños.

—Nací lista, Wanda Maximoff.

Maximiliano llega a la Torre algo mareado, y Bucky lo ve.

—¿No dormiste aquí?

—No quiero sermones padrino.

—¿A donde te fuiste?

—Eso es...clasificado.

Maximiliano intenta irse y Bucky lo detiene.

—Maximiliano, te lo volveré a preguntar. Y más te vale que me respondas. Te recuerdo que tengo un brazo que te puede dejar sin oxigeno.

—Estaba con una chica...era tan...

—Eres tonto Max. Tus padres te mataran. Tu madre en especial.

—Ella es la única que me quiere.

Bucky muestra compasión hacia Max, cuando llega Steve, cruza los brazos y se muestra molesto.

—Creí que había quedado claro que no ibas a salir anoche.

—Ya tengo 20 años. Puedo salir cuando yo quiera.

—Pues no Max. Eres un joven que apenas sabe de la vida.

—¿Y como quieres que sepa si ni me dejas ir a misiones contigo? Ah pero como no soy Hannah la perfecta, ni siquiera confías en mi.

—¿Y como? No puedo confiar en mi hijo adolescente que va de fiesta en fiesta, de chica en chica y que no es responsable. Tu hermana...

Max suspira enojado.

—Siempre tienes que sacar a Hannah. ¡Ya me tienes harto!

Melyna aparece.

—Maximiliano Rogers Stark...a tu habitación, ahora.

—¿Pero mamá?

—AHORA.

Maximiliano empieza a subir las escaleras.

—Bucky, puedes decirle a Nat que mañana entrenará con Max 4 horas.

—¡¿Que?! ¿4 horas? Pero mamá...

—Te dije a tu habitación. Rápido.

Maximiliano sube refutando.

—Hablaré con el.—dice Steve.

—No. Yo hablaré con el. Y deja de compararlo con su hermana.

—Pero mi amor.

—Hablaré con mi hijo, luego hablaré contigo.

Melyna sube a la habitacion de Max. El se encuentra acostado.

—Levantate.

—Perdón mamá, yo...me escape.

Melyna toca el cabello de su hijo y el la abraza.

—No vuelvas a escaparte. JAMAS.

—Esta bien. Lo prometo.

—Max, esa chica te esta nublando el juicio. Tu no eras tan rebelde. Le hacías caso a tu padre.

—Cuando no me odiaba.

—Tu padre no te odia, jamás te odiaría. Eres su hijo.

—El no me quiere mamá. El solo quiere a Hannah...la adora. La lleva a misiones y a mi me ignora.

—Debes entender que Hannah es más madura, se ha hecho responsable de sus entrenamientos, es obediente. A ti te gusta hacer lo que se te da la gana y así no es la vida.

—Tu eres la única que me quiere. Eres la única que confía en mi.

—Max, debes recordar una cosa, debes confiar en ti mismo, amarte a ti mismo, si no, ¿Quien lo hará?

Max agacha la cabeza y Melyna se la levanta.

—Jamas agaches la cabeza...a nadie. Tu eres merecedor de todo lo bueno en el mundo pero para eso, debes trabajar, esforzarte. Siempre querer ser el mejor pero no por eso vas a lastimar a tu familia.

—Yo amo a Hannah, pero siento que me roba a mi papá.

—Hannah no te esta robando nada. Tu debes hacer que tu papá vea lo responsable que eres...jamás darte por vencido. Demuéstrale que eres digno de llevar su apellido, que eres digno de ser su hijo. El teme por futuro.

—A veces quisiera verlo en su adolescencia, ver como era, para aprender de él. Pero el no se comunica conmigo.

—Yo lo conocí cuando había pasado sus 70 años congelado pero puedo decirte que el no ha cambiado, ha sido el hombre amoroso y protector que siempre ha sido, más contigo.—Ahora descansa, pero no te quiero en la cama todo el día.

—¿Crees que me parezco a el?

—Eres rubio como él...tambien tienes sus ojos, tienes el porte, pero sobretodo tienes ese corazón noble de él. Solo debes centrarte en ti.

—Eso haré, te quiero mucho mamá.

—Te amo mucho mi niño precioso.

Melyna le da un beso en la frente y sale del cuarto. Max se acuesta de nuevo y mira al techo.

—Debes hacer sentir orgulloso a tu padre.

TENÍAS QUE SER TÚ Donde viven las historias. Descúbrelo ahora