CAPITULO 8

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Steve baja a la cocina.

—¿No han visto a Melyna?

—No. Steve.

—Mmm que raro.

Melyna entra a la torre toda emocionada.

—¡Hola!

—Saben, me gusta como dice Mely, su "hola".—dijo Tony.

—¿Así? ¿Porque?—pregunta Natasha.

—Es como Peter en versión mujer. Se levanta de cada caída.

—Por si no me escucharon...Hola, acabo de comprar un nuevo teléfono. El que tenia ya no servía.

—Que bonito tu nuevo teléfono. Pero debiste avisar que salías.

—No eres mi padre Steve Rogers.—dijo sonriendo.

—No lo digo por eso, es que...

—Si, lo sé, te preocupaste,  pero tranquilo, se como funciona la calle.

—Aún eres joven, como puedes decir que sabes como funciona la calle.

—Señor Stark, yo nací en la calle, estuve de orfanato en orfanato, tuve que comer en la calle, dormir en la calle. Así que si, se como funciona eso.

Todos se quedan callados.

—Mely...

—¿Si?

—¿Quieres ayudarnos a encontrar a una persona?

—¿una persona esta perdida?

—Creí que estaba muerto pero acabo de enterarme que esta vivo y le están haciendo daño.

—¿Quién es?

—Bucky Barnes, mi amigo. Estuvimos juntos en la Guerra.

—Oh, ya veo. No tengo poderes ni nada de eso pero claro que me encantaría ayudarlos.

—Peter dijo que eras muy observadora.—dijo Tony.

—Si. Soy una persona callada pero mis ojos hablan por mi.

—Pruebalo.—dijo Bruce.

—Bruce Banner, cree que no merece ser amado pero es un romántico cuando se trata de amigos y familia. Toma mucho café ya que eso lo calma al estresarse.

Todos se quedan viendo.

—Natasha Romanoff, nunca te abres hacia las demás personas porque piensas que tarde o temprano las perderás. Eres ruda pero a la vez sensible, no te gusta la atención ni las cámaras.

—Tony Stark, el niño privilegiado, egocéntrico pero que al final es un hombre sencillo que merece todo el amor del mundo.—añadió.

—Wow, me impresionas.—dijo Clint.

Melyna sonríe.

—¿Entonces, cuando vamos a salvar a ese tal Bucky?

—Planearemos la estrategia mañana.

—Bien, tengo que irme.

—¿A donde vas?

—Al centro comercial.

—¿Quieres que te acompañe?

—mmm ¿Porque no? Vamos.

Steve y Melyna se van.

Pasan casi toda la mañana en el centro comercial.

—Gracias por el perfume, yo iba a pagarlo.

—No me preocupa gastar mi dinero en ti.

TENÍAS QUE SER TÚ Donde viven las historias. Descúbrelo ahora