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Después de hablar con su madre había ido a recoger a su hija en casa de Felix, la llevó a casa y la abrazó como nunca antes lo había hecho, pues nunca había imaginado la posibilidad de perderla.
A la mañana siguiente despertó por el constante golpeteo al timbre de su casa, se le hizo extraño ya que nadie lo visitaba a esas horas pero caminó más rápido al pensar que tal vez era el sastre con el vestido de Juliet para la boda.
Seungmin sacudió la cabeza haciéndose a un lado mientras dejaba pasar al más alto. Suspiró mirándolo con disimulo, a Chris siempre le había importado su forma de vestir, siempre se esforzaba por estar al último grito de la moda, amaba eso, amaba ser modelo y nunca lo podría negar.
Tocó su cuello sin saber qué decir. ¿Era incómodo tener a tu ex cerca? Imagínate tener al padre de tu hija, oculta desde el nacimiento, que estaba apunto de quitártela.
—Chan yo...
—Honestamente no quiero hablar contigo Seungmin —hizo una mueca poniendo las manos en los bolsillos de su abrigo—. Siento que si conversamos terminaré gritandote y será peor.
Seungmin asintió a sus palabras tragandose sus nuevas justificaciones, tal vez otro día, no cerca de Juliet.
—¿Entonces qué deseas?
—¿Puedo sentarme? —preguntó mirando el sofá, Kim asintió intentando no rodar los ojos. Estaba actuando como un real idiota—. Quiero que le cambiemos el apellido a Juliet.
La sorpresa de Seungmin no fue poca. Para nada, casi muere en ese mismo instante más sin embargo empezó a reír.
—¿Para qué o por qué? —al ver a Chan serio también lo hizo—. No, ella está bien siendo una Kim.
—El primer apellido no es del padre de vientre, lo sabes —dijo irritado.
—No me interesa Christopher, Juliet...
—¿Papi? —la pequeña bajó las escaleras lentamente abrazando su peluche—. ¿Chan?
La niña soltó un jadeo y corrió hacia los brazos del pelinegro.
El castaño miraba todo sin creerlo. ¿Qué era todo eso?
—S-se conocen —afirmó—. Se conocen.
—Si, Chan es mi amigo —sonrió—. Mira este es Nini, me lo regaló mi papi.
—Juliet, amor, ¿por qué no vas a cepillar tus dientes?
—Ya lo hice —respondió sin mirarlo.
—Pues ve a quitarte la pijama —dijo soltando una risa.
—Quiero estar con Chan —lo miró con un puchero.
—No me iré a ningún lado, lo prometo —sonrió.
Seungmin rodó los ojos. Promesas de Christopher Bang, JA, ya empezaron.
—¿En serio? —preguntó emocionada.
—Si, es más, presiento que pasaremos mucho tiempo juntos de ahora en adelante —el pelinegro lo miró por unos cuantos segundos para luego regresar su mirada a Juliet—. ¿Sabes? Ve a cambiarte, cuando bajes te diré un secreto.
Juliet saltó aplaudiendo emocionada.
—Papi, Chan me dirá un secreto —sonrió.
—Wuuu, si. Ve arriba Jihye.
La niña corrió arriba mientras uno de sus padres miraba asustado como subía.
—¿Jihye? -preguntó frunciendo el ceño.
—Es su nombre coreano —respondió sin mirarlo. Le incomodaba la presencia de Christopher.
—Olvida lo del apellido —dijo cruzando sus piernas y apoyándose en el sofá. Mirándolo de manera retadora—. Por ahora.
—¿Entonces qué quieres? —preguntó algo asustado.
—Quiero decirle ahora que soy su papá.
Seungmin se incorporó.
—Christopher no...
—Si, podemos y lo haremos. No voy a ser un secreto Seungmin así que le vamos a decir cuando baje y quiero que te conste que no seré el malo de la historia.
El castaño tomó una respiración mirando un punto muerto. Bien, este era el momento en el que llegaba Superman y lo salvaba de este desastre.
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