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Esto se estaba convirtiendo en un desastre

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Esto se estaba convirtiendo en un desastre. Seungmin tenía seis meses y aún no sabía el sexo de los bebés, intentaba sobrellevar a una Juliet que ahora sólo quería hablar en inglés y un Christopher pegajoso y sobreprotector encima de él.

—En serio, mándalo a Milán —se quejó mirando a Michael.

El mayor soltó una risa, estaban ambos en la piscina mientras veían a Juliet nadar con sus flotadores, últimamente Michael se había vuelto una persona bastante importante en la vida de ellos, siempre apoyándolos y brindando su ayuda cuando era necesaria. Por eso ahora mismo Seungmin estaba sentando con su panza que podría considerarse de ocho meses pero en realidad eran seis, quejándose con el mayor sobre lo insoportable que se estaba poniendo Chan cada día.

—No me estoy riendo, en serio necesito que te deshagas de él —habló seriamente sin dejar de mirar a Juliet.

—Seungmin, lamento decirte esto pero cuando Chris llegue hoy será la última vez que haga un trabajo.

—¿Qué? —el castaño pasó de mirar a su hija a Michael con los ojos realmente abiertos—. ¿De qué hablas?

—Pues Christopher dijo que ya no haría ningún trabajo hasta que los bebés nacieran —se encogió de hombros—. Dijo que quería estar más tiempo contigo.

Si Seungmin pudiera pararse con facilidad lo estuviera haciendo en este momento, estuviera dando vueltas mientras maldecía para luego ir a buscar a Chan y patearle el trasero. Pero no podía.

—¿Qué? ¿Esto no afecta su carrera?

—No, y si lo hiciera a él no le va a importar y lo sabes.

—¿Y si se queda sin dinero? —Seungmin estaba intentando con fuerzas buscar alguna excusa.

Michael rió para luego mirarlo.

—No creo que eso pase, Chris tiene dinero invertido en varias empresas y es dueño de dos departamentos modernos en Melbourne —hizo una mueca—. El dinero no se le acabará ahora.

El castaño hizo un puchero rindiendose, ya no quería seguir dando ideas y que Michael le saliera con la respuesta indicada para hacerlo irritarse. Y como si hubiera gritado "¡Necesito que me fastidien!", Chan estaba saliendo de la casa con una sonrisa mientas en sus manos llevaba algo que Seungmin no pudo identificar.

Continuó con esa estúpida sonrisa hasta sentarse a su lado, muy, muy cerca, sin darle siquiera un pequeño respiro. Tomó aire y lo miró.

—Chan...

—¿Quieres un masaje en los pies?

Seungmin frunció el ceño.

—¿Qué?

—Si, leí que es bueno masajear los pies de los embarazados, ya sabes, para que...

El menor rodó los ojos, de verdad que ver a Christopher le fastidiaba así que se puso de pie como pudo y comenzó a caminar hacia adentro con el pelinegro gritándole que si lo dejaban para después siendo totalmente ignorado.

𝗝𝘂𝗹𝗶𝗲𝘁 | 𝐂𝐇𝐀𝐍𝐌𝐈𝐍Donde viven las historias. Descúbrelo ahora