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Decidió salir temprano de la oficina, sintiendo la mirada de todos encima de él. Sabía que a pesar de todo estaban preocupados, pues él era el menor de todos allí. Estaba apunto de salir cuando su jefe lo llamó.
—¿Está todo bien? —preguntó con una mueca. A esta altura toda la oficina ya sabía qué había pasado.
Asintió sonriendo.
—No se preocupe, solo me iré más temprano hoy por...
—No hay problema, ve con cuidado y si necesitas algo avísame.
—Muchas gracias, jefe —susurró inclinándose y saliendo de la oficina.
Subió a su pequeño auto suspirando, miró su celular con duda para luego marcar sin pensarlo más.
—Mamá, ¿podemos hablar?
[🌼]
Se encontraban en un lugar poco habitado. De por sí en el pueblo habían pocas personas así que era fácil encontrar lugares para estar en paz. Eran casi las seis de la tarde y el cielo estaba en un lindo tono mientras el sol se ocultaba.
—¿Ahora qué hiciste? —preguntó su madre mientras sacaba el humo de su boca.
Su mamá era hermosa. En su juventud había sido una reconocida modelo en Corea y había ganado fortunas por su lindo cuerpo y rostro, también era muy conocida por su carisma, a Seungmin más bien le parecía sarcasmo y una forma muy grosera de tratar a los demás pero cada quien con sus cosas.
—La acabo de cagar. Mucho.
Su mamá soltó una risa y él la miró. Ella era un ejemplo de alma libre en su adolescencia pero luego de cumplir los veintitrés fue prácticamente hipnotizada por su abuela y se convirtió en todo lo que odiaba. Y vivía frustrada por su más grande enemigo "¿Qué dirán las personas?". Ahora ya podían saber porqué había botado a Seungmin de la casa.
—Cuéntame la historia completa.
—Mamá, sé que no conoces a Juliet...
—La he visto —asintió.
—Sí, pues su papá está aquí. En Corea, después de seis años y...
—¿Y? —lo miró.
—Él no sabía de su existencia, pero él se fue —la miró—. Se fue para un contrato de modelaje y...
—Espera. ¿El papá de tu hija es modelo? —Seungmin asintió—. ¿Y no le dijiste?
—No mamá.
—¿Por qué? Tu hija pudo tenerlo todo —le reprochó.
—A mi hija nunca le faltó nada —dijo a la defensiva.
—No, pero pudo tener todo lo más caro —aclaró como si Seungmin fuera un niño—. ¿En serio eres mi hijo?
—Quiero pensar que si —se encogió de hombros—. Mamá, el punto es que Christopher probablemente esté haciendo trámites para quitarme a mi hija. Ma, yo no tengo dinero para luchar contra él, tengo veinticuatro y trabajo en una editora de libros con el sueldo mínimo, me la va a quitar. Lo odio tanto —llevó sus rodillas a su pecho.
Su mamá lo miró por unos segundos.
—¿Para qué me llamaste?
—En verdad no sé —negó.
—Pues yo te diré. Es única y totalmente tu culpa, debiste decirle y si se comportaba como un idiota entonces ibas a seguir con tu plan. Serías aún más fuerte, más lleno de ambiciones, no querías culparlo a él porque aquí el único culpable eres tú.
—Mamá... —se quejó.
—¿Y sabes por qué me llamaste? Porque sabes que soy la única capaz de decirte la verdad.
Seungmin escondió su rostro por unos segundos para luego asentir.
—¿Entonces qué se supone que debo hacer? —levantó la mirada.
—¿Sabes? Cuando un hombre decide dejar a su esposa no es porque dejará a sus hijos —Seungmin la miró fijamente—. Antes de tu papá morir, ¿recuerdas que alguna vez te falló?
Él no tuvo que pensarlo demasiado, la respuesta era no, su papá nunca lo había decepcionado, su padre a pesar de separarse con su madre jamás le falló a él o a su hermano.
—No.
—Amor, viviste la experiencia, ¿cómo fuiste tan tonto? Tu papá y yo nos odiabamos y aun así soportamos estar en la misma habitación por ustedes. ¿No te creías capaz de hacerlo por Juliet? ¿No crees que él también lo hubiera soportado?
Su madre tenía razón. Que triste que ya era tarde para aceptar eso.
—Si, supongo que si, Christopher siempre hablaba de tener hijos y así...
—Ay por todos los cielos, ¿Christopher es el que iba a la casa a "estudiar"? Estaba muy guapo.
—Mamá —se quejó—. Aún está guapo, es modelo, ¿no me escuchaste?
—Sabía que tenían algo —sonrió tomando la cajetilla de cigarros para encender otro—. Los escuchaba a veces, pero nunca creí que quedarías embarazado a los diecisiete —cerró los ojos tomando una calada—. Estaba tan enojada Seungmin, pensé que todas mis amigas se darían cuenta y me criticarían —lo miró con una pequeña sonrisa—. Lamento tanto darme cuenta tan tarde que lo que digan las personas debería importarme una mierda.
Seungmin sonrió tomando su mano libre—. Justo como cuando eras joven.
—Justo así —susurró tomando su mano.
—Mamá, ¿qué mierda voy a hacer ahora? —preguntó apoyando su cabeza en su hombro.
—No tengo una puta idea. Pero supongo que podrías intentar con el perdón.
—¿Eh? ¿Pedir perdón?
—Si, no hay nada más que hacer. Estás pobre Seungmin, no hay otra opción.
Levantó la mirada y su madre lo miró, mantuvieron las miradas por unos segundos para después reír.
—Eres un desastre —negó poniéndose de pie y ayudando a la mayor.
—Ya sé, pero hablo enserio. Trata de llegar a un acuerdo y hazle saber que estás arrepentido —su madre sonrió abrazándolo.
—Gracias por venir desde Seúl —susurró apretando su agarre.
—Siempre cariño, desde ahora en adelante, porque ya la cague hace seis años —rodó los ojos separándose—. Pero quiero conocerla, ¿si?
—¿En serio? —preguntó sorprendido.
—Claro, hasta me puede llamar abuela...
Seungmin rió abrazando a su madre mientras se dirigían al auto.
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