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—¿Siempre es así? —preguntó Kim mirando a su alrededor—. ¿No tienes privacidad? ¿Molestan a Juliet? —la última pregunta la hizo con notable preocupación.
—Está todo bien Minnie —se encogió de hombros mientras tomaba la mano de su hija—. No molestan y se mantienen a distancia porque mi representante habló con varias revistas que han publicado fotos de Juliet sin autorización, ella está bien, no te preocupes.
Seungmin asintió sin estar totalmente convencido.
—¿Te molestan a ti?
Christopher lo miró sonriendo para luego negar y abrir la puerta para que entraran al pequeño pero acogedor local donde ya habían varias personas desayunando. Tomaron asiento en una mesa lejos de las ventanas por petición de Seungmin y rápidamente fueron atendidos para ordenar.
—Papi, ¿puedo comer tocino? —preguntó observando el menú como si supiera leer.
—Claro princesa —susurró sin mirarla ya que estaba concentrado en tomar de su agua lentamente.
—¿Estás bien? —preguntó Chan posando su mano en la suya por encima de la mesa.
—Sí, no te preocupes —intentó darle una sonrisa.
—Papi parece como el día que lo llamé —dijo la menor mirando a su padre con un puchero—. Y luego colgaste.
—Juliet... —empezó Seungmin.
—¿Estás enfermo? —preguntó inmediatamente Christopher con tono preocupado.
—No, claro que no —hizo un ademán despreocupado—. No pasa nada, estoy bien.
—Bueno...
La camarera llegó con sus órdenes minutos después. Juliet y Christopher habían ordenado el típico desayuno americano mientras que Seungmin había ordenado un panecillo de moras con un té de jengibre, esa mañana especialmente se sentía horrible.
—Eres aburrido —dijo su hija tomando el tenedor con el puño y clavandolo en el tocino.
El tocino grasoso, luego en sus huevos estrellados. Juliet estaba tomando un batido de ciruelas y el solo pensar en comida pesada a horas tan tempranas hizo que su estómago se revolviera y tuviera arcadas.
—Seungmin —dijo Chan incorporándose preocupado.
El castaño se paró apunto de decir algo pero no pudo por las ganas inmensas de vomitar, así que llevó su mano a su boca y corrió a donde parecían estar los baños.
—¿Papi? —Juliet se puso de pie pero fue detenida por el pelinegro.
—Vamos a quedarnos aquí bebé, ¿si? Si papi de sigue sintiendo mal nos vamos —le sonrió para no preocuparla más y la niña asintió con un puchero.
Christopher moría de ganas por ir hacia donde estaba Seungmin y ver qué sucedía, pero definitivamente no podía dejar a Juliet sola, eso no estaba en discusión. Cuando el castaño salió de los baños con su rostro pálido, Chan se puso de pie inmediatamente tomando la mano de la pequeña.
—Nos vamos, ¿si?
Seungmin simplemente asintió y salieron del restaurante dando las gracias. Nada más llegar a la casa, el castaño se tiró en el mueble de la sala de Chris sintiendo su mundo dar vueltas.
—¿Vomitaste? —preguntó el pelinegro agachándose a su lado.
—No —susurró—. No pude —lloriqueo.
—¿Quieres ir al hospital? ¿Algo pasó? ¿Algo que comiste te hizo daño?
Seungmin empezó a negar con la cabeza.
—Papá, papi, el tío Felix me llamó, voy a hablar con él —dijo mostrando la llamada entrante en su celular, Chan asintió y la pequeña fue corriendo a su habitación a hablar con su tío.
—Minnie... —susurró tocando su frente—. No tienes fiebre, por ahora.
—Estaré bien, no te preocupes, en serio.
El pelinegro lo miró inseguro con una mueca para luego acariciar sus mejillas con delicadeza.
—Tus mejillas —susurró.
—¿Qué?
Pestañeó varias veces. —Ah, no, solo que están más rellenitas —sonrió.
Seungmin dejó de respirar por varios segundos pero luego se calmó al saber que Christopher nunca lo había visto embarazado así que no había nada de que preocuparse.
—Casi no hago actividad física.
—Entiendo, claro —se incorporó—. Te haré una sopa, ¿si? Para que mejores y ya no tengas ningún malestar —acarició su cabello y dejó un beso en su frente para luego irse.
El castaño ahogó su grito contra los cojines del sofá. ¿Qué mierda le sucedía? Ya iba a tener dos días en Sydney y no le había dicho a Chris lo que se suponía debía decirle. Era horrible, era definitivamente escalofriante la situación porque cuando Chan conoció a Juliet ésta ya era una niña grande, pero tener que vivir el proceso del embarazo junto a él, más una niña era algo totalmente diferente. Así que tomando en cuenta un nuevo bebé, sumándole que el pelinegro era un padre genial pero no sabía decir no, que parecía querer intentar algo nuevamente y que Juliet se estaba volviendo toda una real princesa era algo que lo iba a volver loco. Debía explotar, debía decir la verdad en algún momento, necesitaba ayuda y manteniéndose en silencio no lo iba a lograr.
Pero luego volvía el miedo. Christopher no era simplemente un chico universitario o trabajando en una empresa, era modelo y era bastante reconocido como admirado. Aparecer de repente con una hija de seis y luego con un nuevo bebé del mismo chico que le había ocultado a su hija era realmente horrible. Se imaginaba todo Internet atacándolo, acusándolo de ser el malo de la historia sin saber realmente las dos partes. Suspiró girándose a mirar el techo mientras tocaba su pequeña pancita.
De todos modos, no volvería a cometer el mismo error con Chan, no con respecto a ocultar bebés ni con el tema del sexo.
Por todos los cielos, ambos eran adultos y debían saber los límites a los que se enfrentaban porque sino Seungmin terminaría dándole todo un equipo de fútbol para malcriar al pelinegro.
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