Al día siguiente, Alejandro mandó mantener el rumbo hacia el Atlántico para alejarse lo que pudieran del Mediterráneo. Además, dio el poema una vez más a Perséfone para que leyera el tercer y último párrafo. Perséfone se sentó en el suelo de la cubierta y observó a la vez el poema, el papel de la nuez y el mapa obtenido en Grecia.
Pero en ninguna vi nada como en mi tierra natal
Tanta es la belleza en ella y tanta la paz
Que cantas victoria a los doce vientos
Sólo por encontrarte allí.
Trató por todos los medios posibles probar donde encajaba los símbolos escritos en el papel de la nuez con lo leído, pero no lo consiguió. No encajaban con nada, no formaban palabras ni frases como en los dos párrafos anteriores.
-Esto no encaja en ninguna parte. Lo único que queda claro es que el tesoro está en su tierra natal, que según vosotros es la India-dijo Perséfone un poco harta de pensar.
-Tiene que encajar en algo-insistió Alejandro sentándose a su lado y mirando los papeles- Mira esa especie de torre bajo la luna se parece mucho a la torre que hay en la izquierda del mapa.
-Sí, es cierto. ¿Qué significará?-se preguntó Perséfone
-Pues que debemos de entrar en otra torre, supongo-respondió Alejandro encogiéndose de hombros.
-No puede ser eso. Se supone que esta pista es la que por fin conduce al tesoro. No creo que Dybá escondiera su tesoro en la torre del castillo de otro país. Se lo habrían gastado los habitantes del castillo -opinó Perséfone- Además, ¿cómo lo metería sin ser visto?
-Hay no aparece ningún castillo, simplemente es una torre-observó Alejandro- Tal vez, indica el punto de partida desde donde contar los pasos. O eso es lo que se supone que debe indicar un mapa.
Perséfone caviló sobre lo que decía Alejandro y volvió a leer el tercer párrafo del poema. Mientras tanto, Ocho y Amarillo, que ya habían terminado de arreglar las velas, se acercaron a ellos
-¿Habéis averiguado algo? ¿Necesitáis ayuda?-preguntó Amarillo sentándose al igual que Ocho
-Creemos que la torre indica un punto de partida desde el que contar, pero no estamos muy seguros-le explicó Alejandro señalando el mapa. Ocho y Amarillo lo observaron a la vez
-Sí, tal vez sea eso-dijo Perséfone mirándolos- Porque en el poema dice "cantando a los doce vientos". Doce serán los pasos a contar desde la torre, ¿no?
-Además, "doce vientos" no es la frase correcta-pensó Amarillo- Sería "a los cuatro vientos", ¿verdad?
-Bien observado, Amarillo-reconoció Ocho.
-Y el dibujo de debajo de la luna, quiere decir que hay que contar doce hacia la izquierda de la torre-explicó Perséfone-Pero lo que no sé es en qué zona de la India está la torre
-Eso creo que lo sé, Per-dijo Alejandro cogiendo el mapa- Está al noroeste y debemos empezar desde donde empiezan estas líneas discontinuas.
-Yo lo que no sé es que significa el dibujo de la derecha-dijo Ocho
-Es lo que hay en el círculo que interrumpe las líneas discontinuas, ¿no lo veis? La flecha del mapa indica que dentro de ese circulito hay...estas cosas-explicó Alejandro mientras señalaba el mapa
-Que bien entiendes el mapa, capitán-lo halagó Amarillo impresionado
-Lo sé-dijo Alejandro con suficiencia- Lo importante es que ya sabemos dónde ir. Supongo que cuando estemos en el camino, lo comprenderemos todo mejor. De momento, cuando lleguemos al Atlántico iremos rumbo hacia el sur.
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Pegaso
PertualanganPerséfone es una joven solitaria y pesimista, rodeada de un mundo de privilegios en el que no encaja y limitada por las normas sociales. Tiene un encuentro fortuito con Alejandro, un joven rebelde, extrovertido, optimista y jocoso que cambiará por...
