Llegaron a la India a la noche siguiente, dirigiendo el barco a la zona que indicaba el mapa desde donde comenzaban las líneas discontinuas hacia el tesoro. Ese lugar era una solitaria y desierta playa. Siguiendo la dirección que indicaba el mapa con ayuda de la brújula de Amarillo, al noroeste, empezaron sus andanzas hacia el tesoro. Todos habían vuelto a bajar del barco viendo que nadie podría llegar hasta aquella playa a no ser que fuese muy temerario. Les costó bastante salir de aquel lugar tan remoto, siempre teniendo en cuenta lo que indicaba la brújula y observando el paisaje en busca de alguna torre.
Por fin, consiguieron dejar atrás aquella playa, después de escalar grandes rocas y atravesar espesa vegetación, era como si una especie de montaña ocultara dicho lugar. Tras varias horas andando, cuando empezaba a amanecer, se cruzaron con varias casas, gente y aldeas por el camino. Decidieron preguntar, mediante dibujos y señas, a alguien por una torre famosa del lugar y descubrieron que, tras varios nombres dados por la mujer a la que preguntaron, la torre que buscaban era la llamada Torre de la Victoria.
-Claro, por eso decía el poema lo de "cantar victoria"-dijo Perséfone cuando hubieron dejado atrás a la mujer.
-Lo malo es que tardaremos mucho en llegar allí-se lamentó Sacul-. Según la señora, la torre está a dos días de camino.
-Es que tal vez no tengamos que llegar a la torre-dijo Alejandro mirando el mapa-, porque según esto, a mitad de camino, se encuentra esta otra cosa que no sabemos qué es.
-Lo mejor será que continuemos, y ya veremos qué cosa tiene esa forma-propuso Barriga de Oso
-Sí, será lo mejor. Ya pararemos cuando anochezca en cualquier sitio-dijo Alejandro
Todos continuaron el camino hasta que la oscuridad de la noche les hizo detenerse y dormir a la intemperie. Alejandro y Perséfone de vez en cuando se lanzaban miradas y se sonreían. Se mostraban algo cortados entre ellos y tampoco querían ser demasiado cariñosos delante de los piratas, no se les había ocurrido contarles nada porque sabían que se reirían de ellos.
Al segundo día de camino, robaron dos pares de sacos para llenarlos si encontraban el tesoro y una gran carreta tirada por dos caballos, lo cual hizo que fuesen mucho más rápido. Tras muchas horas, cuando empezaba a anochecer, divisaron una gran torre.
-¿Será esa?-se preguntó Dragón
Conforme más se acercaban, vieron que la torre estaba rodeada por lo que parecía un amplio fuerte.
-Genial, ¿y ahora como entraremos si es esa?-preguntó Amarillo con fastidio
Todos miraron a Alejandro mientras Ocho conducía la carreta a través de un puente.
-Primero preguntaremos como se llama esa torre y después buscaremos que es esto-dijo Alejandro señalando el segundo dibujo del mapa- Porque sea lo que sea, se supone que nos llevará a la torre sin problemas, ya que el pirata Dybá iba hasta ella varias veces y nunca lo capturaron.
Dejaron la carreta oculta entre unos matojos cercanos a las murallas del fuerte e hicieron lo que mandó Alejandro. Mientras algunos buscaban en los alrededores del fuerte algo parecido al dibujo del mapa, otros preguntaron a una de las personas que vivían cerca de allí.
-¡Nos han dicho que sí es la Torre de la Victoria! Que se construyó en 1449, en honor a la victoria de un rey en una batalla-contó Pies Largos quien había ido a preguntar con Dragón, Ocho y Profundo.
-Ese fue el año en el que nació el gobernador David-se fijó Perséfone- Supongo que por eso elegiría esta torre para esconder el tesoro.
-Muy bien, pero ahora creo...creo...creo que me voy a volver loco-terminó diciendo Alejandro algo desesperado. Llevaba ya un buen rato buscando lo que indicaba el dibujo:-Aquí no hay nada.
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Pegaso
AdventurePerséfone es una joven solitaria y pesimista, rodeada de un mundo de privilegios en el que no encaja y limitada por las normas sociales. Tiene un encuentro fortuito con Alejandro, un joven rebelde, extrovertido, optimista y jocoso que cambiará por...
