El desayuo nunca llegó, en su lugar me encontraba bebiendo sangre de un termo de café mientras recorria los pasillos del hospital en busca de la sala de resonancia magnetica.
De alguna inesperada manera, Meredith había logrado torcer las cosas a su favor convenviendo a Elena y a mi padre de que este ultimo tenía alguna clase de alter ego asesino que salía mientras el dormia a causa del anillo Gilbert, cosa que yo consideraba absurdamente improbable.
—¿Como está?—pregunté al abrir la puerta de la sala.
—Tranquilo—Meredith respondió—, el estudio aun está por comenzar.
—Excelente, aun no me pierdo como tú misma demuestras que estás loca—dije mirando atraves del vidrio de seguridad, mi padre se encontraba recostado en la plancha del resonador.
Pude sentir la mirada de molestia de Meredith mientras yo solo me limitaba a beber.
—¿Qué estas buscando?—Elena preguntó en un intento de evadir la confrontación.
—No lo sé—Meredith respondió—, un tumor, anomalias vasculares, algo fisico que expliquer su comportamiento. Si es médico lo trataré.
—Sí claro—bufé—, como si yo fuera a permitir eso.
Meredith me miró irritada.
—¿Y si no lo es?—Elena volvió a intentar.
—Igual lo trataré.
—No, no lo harás—respondí—, cuando todo esto termine, te quiero lejos de mi padre.
—Ya basta—Elena me miró—, sé que es dificil para tí creerlo, pero los diarios de Samantha Gilbert demuestran todo lo contrario.
—No, claro que no—gruñí—, eso solo demuestra que tu familia tiene serios problemas mentales.
Elena me miró con reproche.
—Está bien, al menos hazlo por Rick, él necesita esto—ella me recordó y yo asentí de mala gana. Se dirigió a Meredith de nuevo—¿Cuando sospechaste que Alaric era quien mataba a las personas?
Arrugue las cejas conteniendo mis comentarios mientras mordía mi lengua.
—Después de que me dijera del anillo, recorde una historia que mi madre me contaba sobre Samantha Gilbert y su diario secreto—ella comenzó a contar—. No sé si lo haz notado pero los Fell somos muy curiosos.
Sonreí con tristeza al recordar a su hermano menor, Christian, su curiosidad era algo que me había gustado de él.
—¿Por qué lo protegiste?
—Porque soy doctora, no me gusta ver a alguien sufrir por algo sobre lo que no tiene control—respondió—. Y porque cuando nos conocimos, sentí que... no lo sé, quiero ayudarlo nada más.
—Hubiera preferido que no lo hicieras—susurré mirando a mi padre a traves del cristal de proteccion hasta que de pronto su corazon comenzó a desbocarse junto a su respiracion—. Algo no esta bien, su frecuencia está auentando.
—¿Todo bien ahí dentro?—Meredith preguntó a traves de comunicador y pude escuchar a mi padre tomar una larga respiracion antes de responder:
—Sí, todo está bien.
Tal y como lo esperaba, el estudio no demostró nada, su cerebro estaba limpio, sin ningún indicio de alguna anomalía, lo que me daba más razones a mi favor de mantener mis ideas sobre Meredith aunque Elena no creía lo contrario.
—Meredith dice que todo está normal—dije entrando a la habitación donde mi padre esperaba—, tal como lo dije.
—Sí bueno, todo está normal, porque no hay nada malo conmigo—dijo y yo asentí de acuerdo—, no maté a Ryan Walters, no maté a Bill Forbes, no me clavé un cuchillo a mi mismo y te aseguro que no te maté a ti.
ESTÁS LEYENDO
Sombras
FanfictionNo importa cuanto corras, el destino siempre te alcanza. Los tiempos cambiaron, todos nosotros lo hicimos, las emociones se ponen en juego mientras peleamos contra las aguas turbulentas de la destrucción y caos, una bomba de tiempo a punto de explot...
