[39] Solos

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Llegar a su hogar se sintió como volver del exilio, se sorprendió de buena manera cuando sintió el aroma de Katsuki ahí, nuevamente se sentía su lugar seguro.

Sus padres y amigos llegaron poco después de ellos, así que el día paso entre amigos y familia, comieron tranquilos y disfrutaron la compañía mutua una vez más como si sus días en el hospital jamás existieron.

Los gemelos no se le separaron y Suki se había puesto un poco celoso hasta que su mamá le hizo cariñitos y le dejo en claro que él era su corazoncito.

Cuando la casa quedo en silencio, Izuku se dirigió a la habitación principal, suspiro con suavidad, Suki dormía y el necesitaba una ducha para poder descansar.

Se desvistio lentamente y se detuvo frente al gran espejo de cuerpo completo qué estaba en el baño, de frente apenas se notaba su vientre, sin embargo lo que llamo su atención fue el peso perdido.

Un mes en cama dejaron factura en su cuerpo, se acomodo de lado y paseo su mano por el vientre, estaba más abultado, como si solo espero que estuviera mejor para notarse más.

-Amor? - Katsuki estaba en la puerta recargado en el marco- Todo en orden

-Perdí mucho peso-murmuro bajito- Mira, se notan, ah pero siento que no me veo bien.

-Te sigues viendo tan hermoso- le dijo mientras entraba a la habitación, se paro detrás de Izuku, era un gusto culposo el ver que el peliverde era más fino y pequeño que él, posó sus manos en las caderas de Izuku y las deslizó con suavidad hasta el frente donde las posó en el vientre de este, sus manos cubrían por completo la zona

Izuku miraba a través del espejo las acciones de su alfa, cerro los ojos cuando los labios de Katsuki comenzaron a besar su hombro hasta llegar a su cuello.

-Kacchan te extrañe tanto- murmuro suavemente

-Perdón por hacer que me extrañaras Zuzu- respondió antes de dejar un beso sobre la marca en el cuello de su omega

Izuku sonrió y asintió, se dejó hacer gustoso mientras el cenizo pegaba más su cuerpo contra el suyo, sintió la ereccion del alfa en su espalda baja, sus hormonas desajustadas por el embarazo y su necesidad de Katsuki le hicieron subir su temperatura

-Sabes que descubrí este tiempo lejos- murmuro Katsuki, Izuku negó un poco abriendo sus ojos, se miró al espejo donde el alfa también tenía su vista clavada, el color dorado había borrado el rojo qué amaba-Que no soy nada sin ti, siempre lo he sabido pero este tiempo lo confirme, nuevamente me sentí a la deriva como la primera vez que te perdí, y entonces recordé el momento justo en que me di cuenta que mi vida era tuya

-Cuando fue eso? - pregunto Izuku bajito

-Cuando teníamos doce, poco antes de que tu celo llegara por primera vez, fuimos a la plaza, pasamos la tarde en el árcade, llevabas una sudadera de All might y un pantalón negro junto a esos zapatos rojos- comento a relatar Katsuki- estaban en la maquina de pinball sonreías feliz de haber ganado, fue entonces que lo entendí, no había nada más que tu y esa sonrisa hermosa qué me hacia sentir extraño, quería más de eso, más de ti sonriente, luego me miraste y fue como si caí por un precipicio, mi corazón latía tan rápido y mi estómago sentía un vacío qué solo tu podías causar-Dejo un beso en el hombro de Izuku y luego lo giro, llevó sus manos a las mejillas del peliverde-Estaba enamorado de mi mejor amigo y eso estaba bien pero tenia miedo y creía que eso del amor era complicado, luego te fuiste y maldita sea ese día que atravesaste la puerta en la oficina, tan perfecto en esas ropas tan costosas, había planeado muchas veces que diría cuando te viera, Yagi me había dicho que estarías ahí, al principio solo me contó del hijo de un amigo suyo, luego menciono tu nombre y yo casi moría de nervios, Midoriya Izuku estaría de nuevo frente a mi- sonrió de esa forma qué hacía derretir a Izuku y tomó una gran bocanada de aire- Nunca me imagine que serias mio-se inclino y lo beso con suavidad, deseaba tomarlo esa noche pero no así, no ahí, lo haría en la cama, con suavidad

-Kacchan- Izuku realmente no sabía que decir, aquellas palabras eran conmovedoras.

-Vamos amor tomemos un baño, ha sido un día agotador y aun así tengo ganas de hacerte el amor- le advirtió Katsuki haciendo reír a Izuku.

Tal como dijo el cenizo, tomaron una ducha qué los relajo bastante, al volver a la habitación, Izuku se acercó al cenizo y lo abrazo por la espalda, regó besos entre sus omóplatos y frotó un poco su mejilla dejando su aroma en el alfa.

-Kacchan me harías el amor? - pidió con suavidad.

El alfa se giro y sonrió, beso al contrario con hambre y deseo, no hicieron falta más palabras entre ellos, sus cuerpos hablaban solos sin más.

Empujó con suavidad a su omega hasta la cama donde lo recostó sin prisa, no había por que correr si el momento era suyo, retiro el bóxer de Izuku qué era la única prenda qué llevaba puesta, observó a su pareja completamente desnudo ante él.

Sus labios recorrieron su cuerpo con entrega dejando marcas de que te estuvo ahí, al llegar al vientre de Izuku beso la zona con devoción antes de seguir su camino hasta el sur.

Cuando llego al pene erecto de Izuku lo tomo con suavidad, el peliverde llevo su mano a los cabellos del alfa, estaba disfrutando de la boca de su amante, los dedos de Katsuki tantearon el borde de la entrada de Izuku, comprobaron lo lubricada qué estaba y lentamente deslizó uno en el interior.

Para cuando los tres dedos entraban en aquel estrecho agujero, Izuku no era más que palabras sin sentido y jadeos llenos de placer, Katsuki curvo un poco la punta de sus dedos tocando mejor así las paredes de Izuku alcanzando aquel punto qué hizo qué el orgasmo lo atravesará.

-kacchan- soltó Izuku en un jadeo tirando de los cabellos del alfa.

Katsuki no le dio mucha tregua a Izuku, su necesidad de él era tanta, como si desde que lo provo por primera vez hubiera desarrollado una adicción por el contrario.

Se acomodo y alineó su miembro en la entrada de su amante, se empujó con suavidad hasta que estuvo completamente adentro, las embestidas comenzaron suaves y se fueron volviendo más rápidas mientras ambos se perdían en el placer.

-Kacchan- gimio Izuku cuando nuevamente el orgasmo lo embriago, araño la espalda de su amante

Katsuki no estaba mejor que Izuku, su cuerpo vibro ante el placer y poco después de su amante se corrió, pego su frente al pecho del omega mientras el nudo se formaba.

-Te amo zuzu- murmuro mientras recuperaba el aliento.

Sintió los dedos de Izuku jugando con sus cabellos de la nuca y el suspiro qué este soltó.

-También te amo mi kacchan- acepto un poco amodorrado.

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Suki despertó temprano, estar en casa con sus dos papás le hacía feliz, llevó a kirume en sus brazos hasta la habitación de ellos, toco un poco hasta que su papá abrió la puerta.

-Que paso enano- murmuro Katsuki mié tras tomaba en sus brazos a un pequeño Suki qué frotaba sus ojitos con su manita

-Quiero dormir con mamá- murmuro aun adormilado

Katsuki beso la mejilla de su pequeño y lo llevo al interior de la habitación, Izuku veía a su alfa y su bebé volver a la cama, los recibió con gusto y dejo que su pequeño se pegara a él

-Mamita huele a leche- murmuro Suki con suavidad-Te extrañe mamita

Izuku dejo besos en la frente del cachorro hasta que volvió a dormir, se abrazó a él y no tardo en seguirlo también, Katsuki por su parte solo los observó un poco más antes de acostarse, recordó meses atrás cuando solo eran él y Suki, el pequeño rara vez se separaba de él y aunque estaba sano, faltaba un brillo qué ahora tenía.

Se abrazó a ellos y se dejó disfrutar de su familia, ya vería más tarde la conversación qué le debía a Izuku sobre lo que había pasado aquella tarde.

Es Mamá Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora