[40] El Rumbo Correcto

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Cuando despertaron, Suki brincaba de un lado a otro con Ranka detrás de él mientras qué Kirume se había sentado en la mesa del comedor y limpiaba sus patitas.

—Por que el cambio? — pregunto Katsuki viendo a Suki y los animalitos.

—Por que Ranka es un bebé— murmuro Izuku divertido— Kirume es más grande, sin embargo es muy probable que en poco tiempo Ranka se vuelva mas tranquilo

—crees que nuestros cachorros también tengan dones de fuego? — pregunto Katsuki con la vista fija en su pequeño

—No lo se Kacchan, es muy probable pero no olvides los dones de tus padres y de los mios— suspiro Izuku y se giro para ver a su pareja— crees que

—Podemos hablar de ese día? — pregunto Katsuki con suavidad

—Si— acepto Izuku con nerviosismo.

—Bien— Katsuki tomo su mano y lo llevo a la mesa de la cocina, se sentaron aun con sus manos unidas y se miraron por un largo tiempo—Shinso llego con prisa a la oficina diciendo que la recepcionista recibió una llamada de tu padre, sentí que morí ese día, luego del accidente encontramos una cámara del estacionamiento qué no sufrió mucho daño y grabo hasta un poco antes de que salieras de ahí, cuando lo vi tenía pánico, eran Suki y tu caminando hasta el auto cuando ellos atacaron, en cada ataque cuidaste de Suki y Kirume y tu copia de fuego hicieron todo posible, fue tanto poder Izuku, más de lo que jamás creí ver, eres asombroso, arriba Tomura aprovecho lo que pasaba y nos impidió llegar a ti amenazando con tirar el edificio ante cualquier movimiento, estaba aterrado de perderlos, no sabía como estaban, solo sentía el miedo, el dolor, la ira qué sentías—la a gusta en la voz de Katsuki hizo a Izuku estremecer, limpio con suavidad las lágrimas qué caían por la mejilla del cenizo— cuando llegaste arriba y Suki libero su poder, fue horrendo Izuku, jamás había sentido tanto pánico como en ese momento, tardamos casi tres horas en encontrarlos bajo los escombros, cuando los sacamos estaban en una esfera de fuego con Kirume como serpiente, la temperatura de ambos era muy baja, los doctores decían que era un milagro si pasaban la noche o si los bebés seguían ahí, cuando te revisaron descubrieron qué tu fuego estaba concentrado en tu vientre y eso mantenía vivos a nuestros cachorros, y así los llevaron a esa cámara, la temperatura era muy alta intentado qué su cuerpo la absorbiera, paso un mes para que ambos despertarán.

—Mi kacchan— murmuro Izuku levantándose de su silla— perdón por hacerte pasar por esto.

—Fue necesario supongo— murmuro recibiendo a Izuku en sus piernas— entendí el poder qué tenias y si esto no te arrebato de mi lado, todo estaría bien entonces— susurro con suavidad.

—Nada me arrebatara de tu lado, mi alfa— le recalcó antes de besarlo.

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Después de aquel día, la semana comenzó a caminar lenta, Izuku salia poco de su hogar, debía mantener un poco de reposo hasta que su cuerpo recuperara el peso perdido, solo lo hacía cuando iba con alguien más, el sabía mejor que nadie qué su cuerpo estaba débil así que no quería arriesgar a sus bebes.

Su madre y Mitsuki eran quienes más seguido pasaban, Theo debió volver a Londres por asuntos de seguridad del país sin embargo llamaba cada tarde a Izuku y a un Suki muy emocionado de que su abuelita también era un gran héroe.

Ashton por su parte seguía en Japón al tanto de su hermano pero también de un lindo omega rubio qué le estaba poniendo su mundo de cabeza y que le gustaba en verdad la sensación.

Al menos había paz, lentamente el accidente comenzó a formar parte de sus memorias y justo cuando al fin Izuku cumplió un mes de haber salió al hospital, su cuerpo estaba recuperado y sin más restricciones médicas.

Suki era quizá el único que seguía teniendo algunos problemas, tenía miedo de los estacionamientos subterráneos. Visitaba a su terapeuta dos veces por semana y a paso lento volvió a la escuela y a ser el niño lleno de curiosidad por el mundo de afuera.

También estaba más emocionado por la ya muy notoria barriga de su mamá y que el tiempo de espera por sus hermanos era cada vez menor.

—A donde vamos mami? — pregunto mientras Izuku le ataba las agujetas de sus tenis, Ranka estaba en el hombro de Izuku con la forma de un canario mientras Kirume tenía un collar con una pañoleta azul, ahora parecía un gato real, con su pelaje de un intenso dorado con negro y largo pelaje, sus llamas solo se hacían visibles cuando era necesario y aunque había comenzado a adoptar la forma de un hurón, lo hacía solo cuando debía ir a la escuela con Suki, con esa forma entraba mejor en su mochila y podía dormir tranquilo.

—Iremos a comprar algunas cosas al centro comercial y despues le daremos una sorpresa a papá en la oficina— respondió con suavidad.

—Podemos comprarle pastel de chocolate a mis hermanos? — respondió Suki con emoción

En ese tiempo, el lazo entre Izuku y Suki comenzó a ser más fuerte, sus fuegos podían reconocerse sin problemas, Izuku había pasado buen tiempo aprendiendo a separar las emociones menos adecuadas para Suki, su ira, su miedo, la excitacion cuando esta con Katsuki. Suki apenas lo había notado, pero no le molestaba esa barrera, le gusta que sentía a su mamá feliz y los antojos también.

—Si creo que pastel de chocolate será genial— acepto Izuku mientras buscaba su abrigo, dirigió su vista a Ranka—Iras de esa forma?

El gorrión soltó un gritito antes de acercarse más al cuello de Izuku y tomar la forma de una serpiente, Izuku había logrado contactar con su maestro y este le explico qué para que el familiar creado por Suki tomara una apariencia tan real era por que el cachorro tenía mucho poder, se ofreció a ayudarlo a entrenar cuando su casta se haya desarrollado qué era el momento en que los dones tenían un segundo despertar.

Sonrió al sentir las escamas frías de Ranka y como se enrosco alrededor de su cuello dejando su cabeza apoyada en el hombro.

—estoy listo— Suki llevaba su abrigo en su mano.

Salieron a medio día de casa, fueron al centro comercial disfrutando por primera vez ser solo ellos dos y de algo tan común como hacer las compras.

Claro que habían muchos qué reconocían a Izuku y le saludaban y pedían fotos o algún autógrafo, agradeció qué la gente le daba su espacio debido a su gestación y a sabiendas de lo que eso provoca en los omegas.

Cuando llegaron a la agencia fueron recibidos por Uraraka qué estaba en la entrada esperando de Shinso

—Suki, Zuzu— murmuro con emoción— se ven tan bien, ya los extrañaba por aquí.

La castaña había sido para Izuku de esos amigos qué no lo dejaban solo, agradeció eso y aunque no tenían mucho de conocerse ella se volvió especial sin duda.

—Ya era hora de seguir adelante— murmuro Izuku con suavidad.

—Es cierto, me alegra escuchar eso y verlos tan bien, Kats acaba de volver de sus rondas— les dijo cómplice haciendo reír a los dos.

Suki corrió por la agencia directo al elevador y espero a Izuku, apenas bajaron en el piso de oficinas el cachorro volvió a correr.

—Papá! — grito abriendo la puerta y sorprendiendo a Katsuki qué charlaba con Shoto—Hola tío Shoto.

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Tomura miraba la fea cicatriz qué quedo en su brazo, acepto que AFO les dijo que esperarán a que Izuku tuviera al bebé para entonces tomar a Suki.

—Por que debemos esperar tanto— había preguntado Dabi

—En cinta no nos sirve de aliado, en cambio si tomamos a uno de sus cachorros cuando el bastardo qué tiene en su interior este afuera, entonces nada impedirá qué lo usemos colo arma.

Es Mamá Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora