///POR RUSIA///
Y aquí estoy yo, un country del siglo XXI enfrente de un portal que me da la vista de una cabina telefónica inglesa. Apenas me levante para orinar y en medio del lago subterráneo, o como se llame, encuentro una grieta temporal blanca. Dudé mucho si cruzar a un tiempo desconocido y a la vez familiar, pero al ver ese teléfono sentí punzadas en el pecho
¿Debería llamar? Y si llamo, ¿A quien llamaría si no se en que tiempo me encuentro? No tengo monedas o algo parecido. Además, ¿Por cuánto tiempo dura el portal? No quiero que me parta a la mitad como la señora del elevador en la primera película de la saga de Resident Evil.
(Pdta: Que pésima saga de películas, no le hacen justicia a mi Leo)
Miro atrás a México y esta dormido. No tardare mucho, solo veré si es un lugar seguro. Me meto al agua y cada por suerte no era tan profunda la zona, la admiro y doy mi primer paso... Vaya, después de mucho tiempo siento el fresco aire sin ningún rastro de gasolina quemada en mis fosas nasales.
Era un parque y más allá escuche civilización moderna. Las luces de la rueda de la fortuna era un deleite y las estruendosas campanas del reloj marcando las 12 no podía ser más que gloria. El agua se colaba al portal y salía del otro lado, aun así no pude evitar sentir alivio de sentir concreto en las plantas de mis pies. Me apresure a encerrarme y aunque tuviera el olía a pies de vagabundo, no pude estar las aliviado de tener tecnología más moderna. Enfrente mío yacía el teléfono, pero como no tenía monedas, rompí el depósito con una piedra de afuera, tome un par y la introduje como si no le viera robado. Puse el número de uno de mis hermanos para saber si estaba en el tiempo indicado después de que me extraviara por años.
Sonaba y los nervios me ganaban, estaba a punto de colgaste sino fuera que escuche que contestaron.
─¿Bueno, Georgia al habla?─ dice la otra voz detrás del teléfono. Por dios, es mi hermana, llevo décadas que no escucho su voz ─¿Hola? ¿Hay alguien ahí?
─Ho-hola Georgia─ Maldita sea, no quiero llorar.
─Hola, soy Georgia. ¿En que le puedo ayudarle caballero?─ aun sigue siendo amable y mantiene la etiqueta al hablar por teléfono. Me pregunto en que año estará, si esta bien, si ha comido, si mis demás hermanos están por allá y... si me extrañan ─¿Caballero? Disculpe por preguntar pero, ¿Esta usted llorando?
─N-no...─ Malditos mocos y lagrimas ─Bueno, si.
─¿Le ha sucedido algo? ¿Necesita que llame a emergencia o un centro de apoyo? ¿No esta en la orilla de un puente, verdad?
─No es necesario Geo, estoy bien─ maldita sea, mi voz esta temblando y no paro de llorar.
─... ¿Usted me llamo ''Geo''?
─S-si. ¿Le molesta?
─No es eso, es solo que... llevo tiempo que nadie me llama de esa forma.
─¿Es así?
─Si, mi hermano siempre me llamaba de esa forma cuando-
─Cuando estaba feliz de reencontrarse después de días que no se vean o manden mensaje por el exceso de trabajo.
─... ¿Quién habla?
─Tu hermano mayor Geo, soy Rusia.
─¿Ru... Rusia?
Lo dije, por fin lo dije. Ya no hay vuelta atrás. Carajo, ya no aguanto, ya estoy soltado soltando muchas lagrimas y mi respiración se me dificulta. Detrás de la llamada escucho un ajetreo y me asuste pensando en que le sucedió algo ya que enseguida se escucharon muchas voces que rondaban alrededor, sin embargo, logre identificar que esas voces pertenecían a mis hermanos... Mi familia.
ESTÁS LEYENDO
☢️🍁𝗗𝗲 𝗩𝘂𝗲𝗹𝘁𝗮 𝗔 𝗟𝗮 𝗚𝘂𝗲𝗿𝗿𝗮🍁☢️
RandomRusia por accidente viaja en el tiempo en la época de la Segunda Guerra Mundial y se hace pasar por un soldado más para no crear sospechas, sin embargo, nunca espero que acabaría entre el escuadrón 201 liderado por nada más y nada menos que México...
