─ ¿Alemania? ─ cuestiona el alemán mayor y tan rápido como Noah suspiro de alivio, su mirada cambio a una severa y desagrado ─ ¿Cuántas veces he dicho que no vayas al ala Este? Es un lugar que tienes prohibido. ¿Es que no se te graba en esa pequeña cabeza tuya?
Alemania lo mira impactado por el trato que tiene con su versión pequeña. Se mira a si mismo y comparándolo con él, su versión pequeña lo mira fijamente, se sintió juzgado y miro hacia otra dirección. Le puso los nervios de punta.
─Lo sé, pero mi amigo Himmler me reto a ir al ala este y traer algo de allá. ¿Estuvo mal? ─ pregunta de manera inocente y fingiendo tan bien que el germano mayor suspira frustrado por ese niño molesto que lo llama "papá".
─... Esfúmate de mí vista antes de que cambie de opinión.
─De acuerdo─ asiente feliz el pequeño Alemania a su padre, mira nuevamente a la otra persona y no le pareció bien que esa persona que parecía que le temblaban las piernas fuera sujeto por 2 personas ─Papá, ¿Quién es él?
─Es un viejo amigo─ responde tranquilamente Third Reich para luego tronar de nuevo los dedos para sujetar bien a su amigo y cubriendo su boca con la intención de que no dijera algo innecesario ─Y como somos amigos, le traje aquí para que comiera un montón de dulces.
─ ¡¿Dulces?! ¡Yo también quiero dulces! ─ vocifera con entusiasmo y se acerca a su padre, sin embargo, Third Reich cierra de golpe la puerta asustándolo por el ruido fuerte.
─Son para adultos. Tu no debes─ llama la atención Third Reich al menor.
─Yo quería dulces─ hace un puchero el pequeño Alemania ─Papá, ¿Puedo jugar con tu amigo? Quiero hacer panquecitos.
Ante lo dicho por la versión menor, Alemania intenta hablar y se sacude para zafarse, Third Reich le reprocha apretando su agarre que ahora sujeta su hombro.
─ ¿Y eso a mí qué me importa?
─Son para mis amigos. Les dije que se hacer los mejores panquecitos que cualquier sirvienta.
Third Reich duda si permitirle aquel capricho al niño, gira para decirle que su amigo está bien, pero, quedo impactado por la expresión del miedo puro que le daba su amigo Müller. Una horrible pulsación oprime en su estómago y un sentimiento de dolor por verlo en ese estado por su culpa se aloja muy rápido en su corazón, aunque... No lo entiende. Es su amigo, ¿Por qué lo estima igual que a su querido hijo Alemania cuando los 2 no se parecen en nada?
─... Déjenlo ir, que vaya con mi hijo─ ordena el alemán, los soldados dejan libre y Alemania adulto se aleja de ellos tocando con su espalda a la pared ─Puedes retirarte, después hablamos en la oficina.
─ ¡Si! Gracias, te guardaré un panque─ dice Alemania menor y lleva a rastras a su yo del futuro a otro lado de la casa de campo.
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─ ¿Papá te asustó mucho? ─ pregunta el pequeño Alemania ya estando lejos del Ala Oeste.
─ ¿Eh? No es eso, es solo que-
─No tienes por qué mentirme, sé que a muchos le tienen miedo. Algunos les tiemblan las manos, piernas, voz, sudan mucho o desvían la mirada a otro lado. Pero esta es la primera vez que conozco a alguien se asusta con dulces─ ríe un poco por lo gracioso que le parecía al adulto que llevaba de la mano en dirección a la cocina.
A pesar de que eran las 4 de la tarde, el sol cálido poco a poco oscurecía y las luces colgantes están siendo instalados por los sirvientes para un evento nocturno de película. No hablaron desde que salieron, pero el niño se percató de que la presencia del adulto se calmaba y supo que era momento de hablar. Debía leer a su padre para saber cuándo hablar, lo de hoy fue arriesgado, no debía meterse y le pareció un milagro que padre accediera tan rápido.
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☢️🍁𝗗𝗲 𝗩𝘂𝗲𝗹𝘁𝗮 𝗔 𝗟𝗮 𝗚𝘂𝗲𝗿𝗿𝗮🍁☢️
RandomRusia por accidente viaja en el tiempo en la época de la Segunda Guerra Mundial y se hace pasar por un soldado más para no crear sospechas, sin embargo, nunca espero que acabaría entre el escuadrón 201 liderado por nada más y nada menos que México...
