¡Se arruinó! Por fin las cosas estaban marchando bien, pero sospecho que no por mucho tiempo. Uno de mis amigos involuchados en la investigación, me reportó que lo habían aislado poco a poco del proceso. No sé si es porque han descubierto algo o simplemente precaución. Voy a planear una vida lejos, y espero que Elizabeth me acompañe, creo que dirá que sí a pesar de no tener tanto tiempo conmigo, porque hemos construido un vínculo fuerte. Incluso he visto que es una mujer con principios fuertes, con una idea de familia tradicional, y yo se la daré. Le pediré matrimonio a penas tenga todo organizado. La visitaré pronto y de acuerdo a lo que hablemos sabré de lo que está dispuesta. Primero busqué el lugar más lejano posible y descubrí isla de Tristán de Acuña, un lugar Pacífico y aislado, perfecto para iniciar una nueva vida. Nos iremos en barco, tardará unos 5 o 6 días aproximadamente. No voy a arriesgarme a viajar en avión. Pocas veces he sentido tanta felicidad como cuando pienso en una vida pacífica junto a ella, incluso podría continuar mis investigaciones con más tranquilidad.
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Él: -¿Cómo va todo en tu vida?
Elizabeth : Tratando de establer una rutina. Quiero superar todo esto.
-Lo sé... - la abracé- creo que deberías iniciar de cero.
-Aunque quisiera no podría, hay heridas, pérdidas que te marcan para siempre.
-Sé que no podrás olvidarlo, solo que deberías tratar de empezar de nuevo en su honor. Tal vez en otra vida se reencuentren, pero estoy seguro que él no quisiera verte triste para siempre.
Ella me miró como sorprendida unos segundos, bajó la mirada como asimilando, y asentó. Sé que quizás fue un poco brusco pero, necesitaba una respuesta.
-Tal vez es cierto. ¿Sabés? Estoy estudiando una nueva carrera, porque quiero distraerme.
Eso me alegró y sonriente le dije: - ¡Perfecto! Eso es un gran avance, es más... (dudé por unos segundos) tal vez sea el momento de irnos lejos.- Ella estaba confundida y me preguntó:
- ¿A qué te refieres?
-Sé los valores que tu familia te inculcó, y se lo importante que es para tí construir un hogar... - Ella me miraba penetrante y perpleja, y como siendo sarcástica, interrumpió:
-¡Me estás pidiendo matrimonio eh! ¿Quién lo diría? - la tomé del brazo y me acerqué con firmeza.
- No es broma, ¡quiero casarme contigo! - de inmediato se cabo su risa, su semblante cambió, frunció el seño levemente
-¿Es enserio? ¿Quieres casarte conmigo?
-¡Así es! Quiero empezar una familia contigo y vivir muy lejos de aquí.
-¡NO! - dijo con un tono de voz alto y un gesto de molestia.
-¿No quieres casarte conmigo? - pregunté consternado, tomándola de ambos brazos, casi a manera de súplica.