Deseos

976 70 26
                                        

Tn estaba en el club de arte, dibujando lo que estaba en la mesa frente a él. Una pequeña escultura que él mismo había hecho.

Sana entró y dejó sus cosas, para luego ir a su lado.

—Sana: Parece que dibujar lo que tú mismo esculpes resultó bastante útil.

—Tn: Sí, pero sigue sintiéndose muy estresante. ¿podrías ayudarme a relajarme?

Al decir eso se giró para estar frente a ella, estirando los brazos.

—Sana: No tienes remedio. Pero que sea rápido.

Se acercó a él y se sentó en sus piernas, abrazándolo por el cuello. Lentamente cerró la distancia entre ambos y comenzó a besarlo.

Un pequeño beso que poco a poco fue subiendo de intensidad. Se separaban para respirar, y enseguida continuaban.

Después de un rato se detuvieron. Ambos estaban sonrojados y era obvio que eso no fue suficiente para satisfacer sus deseos.

Sana tomó la camisa de Tn y la empezó a desabrochar. Una vez que la abrió por completo lentamente se la quitó, dejando el torso de su novio totalmente desnudo, pasando su mano por el abdomen y el pecho, disfrutando de la sensación.

Eso solo la provocó aún más, y ella misma comenzó a quitarse las prendas superiores hasta estar igual que él.

Ahora los dos estaban semidesnudos. Ella estaba sentada sobre él, abrazándolo por el cuello, y nuevamente se besaron, pero ahora los besos eran acompañados por sus manos, que recorrían lentamente el cuerpo del otro.

De pronto Sana abrió los ojos. Poco a poco se acostumbró a la poca luz del lugar, entendiendo en dónde se encontraba.

Era su habitación y ella estaba acostada en su cama.

—Sana: Era un sueño.

Todo lo que había pasado solo fue un sueño. Aun así, lo recordaba a detalle, incluso podía jurar que sentía las manos de Tn sobre su cuerpo.

Trató de calmarse. Estaba sudando, su pecho subía y bajaba por su pesada respiración.

Después de un rato se calmó y volvió a dormirse.

Ahora se encontraban los dos en un museo. Cómo siempre comentaban cada pintura que veían, cada uno demostrando sus respectivos conocimientos de distintos temas artísticos.

Entonces llegaron a una escultura. Sana se sorprendió al verla, pues era Tn, completamente desnudo.

Miro a su alrededor y nadie parecía notarlo, ni siquiera el propio Tn.

Eso le resultaba extraño, pero no podía apartar la mirada de la escultura. Veía cada detalle y luego miraba a Tn.

Luego de ver con mucho detenimiento la escultura ambos se fueron y él la acompañó a su casa. Una vez ahí ella le pidió que entrara.

Cuando entró a su habitación cerró la puerta y lo empujó a su cama, luego se sentó sobre él.

Comenzó a quitarle la ropa, apreciando está vez el cuerpo real, recorriéndolo con sus manos, para después atrapar sus labios en un profundo beso.

Nuevamente abrió los ojos. Unos segundos después volvió a darse cuenta de la situación.

—Sana: Otro sueño.

Está vez se levantó de su cama. Aunque estaba desnuda sentía bastante calor, así que fue por algo de agua.

Una vez que se calmó volvió a acostarse para dormir.

Amor artísticoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora