Como a ti te gusta | Billy Lenz x male

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Fanfic: Billy Lenz x Reader masculino (dominante)

Géneros: lencería, sumisión, dominación ruda, lemon gráfico, dirty talk, soft degradation

⊱✿⊰

La casa estaba vacía. O eso creías, hasta que escuchaste esa risa aguda detrás de la puerta del dormitorio. Billy estaba ahí, y tú ya sabías que se traía algo entre manos.

Empujaste la puerta.

Y ahí estaba.

En el centro de la cama, con una expresión de ansiedad mal disimulada, Billy se encontraba arrodillado con un conjunto de lencería negra de encaje. Transparente. Delicado. Tan fuera de lugar en su cuerpo pálido, tan jodidamente provocativo.

Medias sujetadas a un liguero fino. Un pequeño arnés de encaje que apenas cubría lo necesario. El rostro manchado de rouge mal aplicado, y los ojos bien abiertos.

-¿Te gusta? Billy quiere ser bonito para ti...

Tú cerraste la puerta sin decir nada. Tus ojos lo devoraban mientras te acercabas lentamente. No necesitaba palabras. Él ya sabía lo que venía.

-¿Así que te vestiste como una puta para que te usara, eh?

Billy asintió, tragando saliva. Ya estaba duro, solo por el sonido de tu voz.

-Sí... Billy quiere que lo destruyas... quiere que no pueda caminar mañana...

Tus manos lo tomaron por el cuello, con fuerza pero sin daño, obligándolo a mirarte.

-Pues prepárate. Porque no voy a parar hasta que estés temblando -le susurraste en el oído, ronco, oscuro.

Lo tumbaste de espaldas, haciendo crujir el colchón. El encaje se estiraba contra su piel mientras tú lo marcabas con besos duros y mordidas. Tu mano le arrancó la tela de un tirón cuando te cansaste de verla. El sonido del encaje rasgado llenó el aire.

-¡Aah! -Billy chilló, con los ojos brillando de emoción, de miedo, de deseo.

Te bajaste los pantalones y sin más, lo posicionaste de rodillas frente a ti.

-Abre la boca. Ya.

Lo hizo sin rechistar. Lo usaste ahí, con ritmo rudo, sin piedad, sujetándolo del cabello. Las lágrimas le caían mientras gemía contra ti, sin dejar de mirarte, entregado como nunca.

Y cuando lo tuviste listo, jadeante y a punto de colapsar, lo tiraste de espaldas y lo tomaste con tanta fuerza que la cama golpeó la pared. Una. Y otra. Y otra vez.

Billy gritaba tu nombre entre sollozos, mientras tus caderas lo embestían una y otra vez, sin freno.

-¿Esto es lo que querías, Billy? ¿Que te lo diera como cajón que no cierra?

-¡Sí! ¡Sí, sí, sí! Billy quiere ser tuyo, solo tuyo, ¡usa a Billy, por favor!

Lo usaste. Hasta que su voz se quebró. Hasta que su cuerpo no podía más. Hasta que tú también llegaste, gruñendo, con tus dedos marcando su piel para que no olvidara a quién pertenecía.

Cayó rendido en la cama, sucio, sudado, con el maquillaje corrido y el encaje roto en pedazos alrededor de él.

-Quédate así -dijiste, mientras te tumbabas a su lado, satisfecho-. Eres mi pequeño juguete ahora. Y mañana, vamos por más.

Billy asintió, con una sonrisa torcida y los ojos perdidos en ti.

-Billy es feliz... cuando es usado por ti...

⊱✿⊰

La luz entraba a través de las cortinas desgarradas. La habitación olía a sudor, a sexo, a ti.

headcanon de Slashers | Libro 2Donde viven las historias. Descúbrelo ahora