Fanfic: pennywise x Reader fem
Géneros: Romance oscuro, Horror erótico, Obsesión,Smut (lemon explícito), Sobrenatural.
⊱✿⊰
Sinopsis:
Te habías mudado a Derry buscando tranquilidad. Pero desde tu llegada, algo te observa. Algo que se arrastra entre las sombras con ojos brillantes y una sonrisa que se mete en tu mente... y en tus sueños. Pennywise, el ente que se alimenta del miedo, ha encontrado en ti algo más dulce que el terror: obsesión.
Primero fue un sueño. Luego, una caricia invisible. Ahora, ya no hay barreras. Pennywise quiere algo más que tu alma... quiere tu cuerpo, tu atención, tu amor torcido. Te desea con una intensidad animal, adictiva.
Y tú... ¿estás segura de querer escapar?
⊱✿⊰
Esa noche, el aire en tu habitación estaba cargado. No sabías por qué, pero tu cuerpo sentía una electricidad que te mantenía al borde. Te costó dormir... y cuando finalmente lo hiciste, el mundo cambió.
Te encontrabas en un circo antiguo, con carpas rasgadas ondeando suavemente con una brisa inexistente. Todo era silencio. Todo, menos una risa. Esa risa.
-Te ves tan bonita cuando duermes -susurra una voz detrás de ti.
Te das vuelta, y ahí está. Pennywise.
Pero no como lo habías visto antes.
Sin el maquillaje, sin el disfraz. Sólo él. Bill Skarsgård... o algo que tomaba su forma. Su piel era pálida como la luna, su cabello desordenado caía sobre su frente y sus ojos... esos ojos te comían viva.
-¿No tienes miedo... verdad? -te pregunta, acercándose, su voz como un murmullo que vibra en tu pecho.
No respondes. No puedes. Tu cuerpo reacciona antes que tu mente. Sientes calor entre tus piernas, un cosquilleo que te hace cerrar los ojos un momento. Cuando los abres, él está justo frente a ti, su aliento rozando tu mejilla.
-Te he visto en sueños. ¿Sabes cuántas veces te he deseado? ¿Cuántas veces te has tocado pensando en mí... sin saberlo?
Su mano -larga, cálida- acaricia tu rostro, bajando por tu cuello, lento, como si tuviera todo el tiempo del mundo. Llega a tu pecho, y sin avisar, sus dedos se deslizan bajo tu ropa, provocándote un gemido involuntario.
-No temas, pequeña... esto es sólo un sueño.
Sus labios rozan los tuyos. Primero con dulzura, como si temiera romperte. Pero luego, cuando gimes su nombre, el beso se vuelve hambre. Furia contenida. Te toma por la cintura, te empuja contra una pared invisible en medio del circo y su cuerpo se alinea con el tuyo.
El calor crece. Tu ropa desaparece sin que lo notes. Sólo sientes su piel contra la tuya, el roce de su cuerpo duro, su boca lamiendo tu cuello, tus pechos, cada parte de ti como si llevara siglos ansiándola.
Tus piernas se abren por instinto. Lo necesitas. Más que el aire.
Y él lo sabe.
-Quiero escucharte gritar mi nombre -gruñe, con una sonrisa tan lasciva como demoníaca-. Quiero que despiertes empapada en mi recuerdo.
Te penetra en el sueño con una intensidad que te arranca un gemido que no parece humano. Cada embestida va directo a ese punto en tu interior que te hace ver estrellas. Su cuerpo no se detiene, su ritmo es animal, pero controlado... sabe exactamente cómo tocarte, cómo hacer que tu cuerpo se retuerza de placer.
Y cuando finalmente explotas, con su nombre entre tus labios y tus uñas marcando su espalda, él ríe... esa risa profunda que escuchaste desde que llegaste a Derry.
-Esto es solo el comienzo, mi dulce juguete...
Y despiertas.
Sudando. Temblando. Jadeando.
Tu ropa interior está empapada.
Y aunque estás sola... juras que lo sentiste.
Y desde la esquina de la habitación, algo se esconde en la sombra...
mirándote.
Sonriendo.
⊱✿⊰
siguiente noche
Está noche te habías prometido dormir con la luz encendida. Después de aquel sueño, todo se sentía... más cercano. Más palpable. Tu cuerpo aún ardía con el recuerdo de cómo él te tocó, de cómo te miró.
Pero al final, te venció el cansancio.
Y al despertar, ya no estabas en tu cama.
El aire era húmedo. Las paredes estaban cubiertas de terciopelo rojo, como las de un viejo teatro. El ambiente olía a dulce, a flores secas... y algo más. Algo animal.
Y él estaba ahí. De pie, mirándote como si fueras su festín.
-Estás aún más hermosa despierta... -dice Pennywise con su voz rasposa, su forma humana envuelta en sombras. Su pecho desnudo, marcado por cicatrices que no parecían de este mundo. Sus ojos brillan como fuego. Y no espera permiso.
Te toma del brazo con firmeza, pero sin lastimar. Te arrastra hacia él con un tirón suave, y cuando quedas a centímetros de su rostro, sientes su olor: salvaje, excitante... peligroso.
-¿Sabes cuánto tiempo te he esperado? ¿Sabes cuántas veces me he contenido de no tomarte mientras dormías?
Sus labios descienden a tu cuello, y mientras los roza, su lengua dibuja una línea ardiente hasta tu clavícula. Gimes al sentirlo, porque no puedes evitarlo. Tu cuerpo lo quiere. Lo desea.
Tu ropa desaparece lentamente, con un gesto suyo. Como si su voluntad fuera ley en este lugar. Estás desnuda frente a él, vulnerable... y nunca te has sentido más viva.
-Estás temblando -susurra, bajando una mano entre tus piernas-. Pero no de miedo... ¿verdad?
Su toque es firme. Preciso. Encuentra tu punto más sensible como si hubiera nacido para poseerte. Te acaricia lento al principio, mirándote fijamente, disfrutando de cada reacción. Luego, cuando tus caderas comienzan a moverse contra su mano, acelera el ritmo. Te lleva al borde con apenas dos dedos y un susurro.
-Dilo -ordena-. Dime que me quieres dentro de ti.
-Sí... Pennywise, por favor...
Te levanta en sus brazos con una facilidad sobrenatural y te deja caer suavemente sobre una cama que no viste antes. Se posiciona sobre ti, su miembro duro y grueso frotando tu entrada ya húmeda.
-Vas a recordar esto toda tu vida.
Y entonces te penetra.
Lento.
Profundo.
Devastador.
Tu espalda se arquea. Un gemido gutural escapa de tu garganta. Sus movimientos son rítmicos, intensos, casi inhumanos. Él gime tu nombre con una voz grave y rota, sus manos recorriendo tus muslos, tus pechos, tu garganta. Te lo da todo. No se guarda nada.
-Tu cuerpo es mío... tu alma... me pertenece.
Te coge como si el mundo fuera a terminar. Con hambre. Con deseo. Con obsesión.
Tu orgasmo llega como una ola que te rompe por dentro. Y él sigue. Y sigue. Hasta que él también llega... hundido en ti, con un rugido que retumba en todo el lugar.
Ambos quedan jadeando, tú temblando, él mirándote como si fueras el corazón mismo de Derry.
Y por un segundo... él se ve humano. Cansado. Feliz.
Pero sonríe. Esa sonrisa torcida.
-Ahora sí... ya no hay vuelta atrás.
ESTÁS LEYENDO
headcanon de Slashers | Libro 2
Fiksi Penggemarescrito por una principiante en la escritura y historias pero creo muchas historias sin sentido en mi cabeza. esta es la continuación de mi anterior libro ~~~ personaje que aparecerán • brahms heelshire • Thomas Hewitt • jason voorhees • Billy lenz...
