Narrador omnisciente
Los carruajes atravesaron las verjas flanqueadas por estatuas de cerdos alados y luego avanzaron por el ancho camino, balanceándose peligrosamente bajo lo que empezaba a convertirse en un temporal. Pegando la cara a la ventanilla, Lesath podía ver cada vez más próximo el castillo de Hogwarts, con sus numerosos ventanales iluminados reluciendo borrosamente tras la cortina de lluvia, un rayo cruzaba el cielo cuando sintió un mal presentimiento, de que algo malo pasaría, quizás no en ese instante , pero sí en algún momento del ciclo escolar.
El carruaje se detuvo ante la gran puerta principal de roble, que se alzaba al final de una breve escalinata de piedra. Los que ocupaban los carruajes de delante corrían ya subiendo los escalones para entrar en el castillo. También los chicos saltaron del carruaje y subieron la escalinata a toda prisa, y sólo levantaron la
vista cuando se hallaron a cubierto en el interior del cavernoso vestíbulo alumbrado con antorchas y ante la majestuosa escalinata de mármol.
—¡Caray! —exclamó Ron, sacudiendo la cabeza. -Si esto sigue así, va a terminar desbordándose el lago. Estoy empapado.-
-Todos lo estamos, menos esta bolita blanca de pelos.- dijo Draco sacando a Foxy de su capa, quien apesar de todo el movimiento y ruido de la tormenta seguía plácidamente dormido.
-Es igual de flojo que Aradia, sigue durmiendo.- comentó Mattheo mientras caminaban al Gran Comedor.
-¡Yo no soy floja!- respondió Lesath dándole un golpe en el hombro, para después agarrar la mano de su novio y unirlas.
Los chicos cruzaron el vestíbulo entre resbalones y atravesaron la
puerta doble de la derecha. El Gran Comedor, decorado para el banquete de comienzo de curso, tenía un aspecto tan espléndido como de costumbre, y el ambiente era mucho más cálido que en el vestíbulo. A la luz de cientos y cientos de velas que flotaban en el aire sobre las mesas, brillaban las copas y los platos de oro. Las cuatro largas mesas pertenecientes a las casas estaban abarrotadas de alumnos que charlaban. Al fondo del comedor, los profesores se hallaban sentados a lo largo de uno de los lados de la quinta mesa, de cara a sus alumnos.
Ron se despidió de todos para irse junto a sus amigos Harry Potter y Hermione Granger a la mesa de Gryffindor, los demás chicos siguieron caminando hacia la mesa de Slytherin sentándose al otro lado del Gran Comedor.
-Dumbledore debería de poner ya la comida.- resopló Blaise mientras se sentaba. -Hay gente que le da hambre cuando llueve.-
-Eres el único a quien le da hambre cuando llueve Zabini.- dijo Tom rodando los ojos.
-¡Mentira! A Regulus y Lesath también les da hambre, pero ella no dice nada porque viene comiendo chocolates.-
-Déjala en paz.- lo miro mal Draco.
Blaise iba a replicar cuando Regulus para evitar una discusión prefirió interrumpir.
-¿Dónde está el nuevo profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras?- interrumpió Regulus, que miraba la mesa de los profesores.
Nunca habían tenido un profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras que les durara más de un curso. Con diferencia, el favorito de todos había sido el profesor Lupin, que había dimitido el curso anterior. Todos recorrieron la mesa de los profesores de un lado a otro: no había ninguna cara nueva.
-¡A lo mejor no han podido encontrar a nadie!- dijo Pansy, emocionada.
-No deberia darte emoción Pans, esa es una clase muy importante.- la regaño Lesath.
Pansy rodó los ojos. -Lo sé Lesath, pero son muchas clases y no nos vendría mal no tener una.-
-Sería mejor no tener la clase de Hagrid, no sirve para nada.- dijo Tom quien continuaba leyendo el mismo libro que en el tren.
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Midnight Rain
Fanfiction- No lo entiendes Blaise, ella es un brillo de luz, y yo soy lluvia de medianoche. - Pansy entiende, él es un rayo de luz, y yo soy lluvia de medianoche.
