Habían pasado ya varios días desde el nuevo equipo 7. Los chicos y yo seguíamos pistas sobre Sasuke y es que no podía creer que Sasuke hubiese escapado de la aldea. Habían pasado tantas cosas desde que llegué.
En resumen:
Estamos peleando contra Kabuto, que resultó ser el espía de Sasori, pero lo traicionó. En eso llegó Orochimaru y se armó un escándalo, lo golpeé un par de veces por lo que le hizo a Sasuke. Pero Naruto se descontroló y descubrí que él es el jinchuriki del zorro de nueve colas.
Anteriormente:
Sai humilló a Sasuke, Sakura lo golpeó, Naruto estuvo apunto de golpearlo, el capitán Yamato resultó tener el jutsu de madera del primer hokage y para llevarnos mejor decidió traernos a un hotel.
Lo sé, pasaron muchas cosas.
El puente en el que estábamos se rompió, la inservible de Sakura esta desmayada y esta apunto de caerse. Sai y yo nos vamos con Orochimaru para cumplir con la misión.
Estoy nerviosa porque probablemente veré a Sasuke.
Orochimaru: Así que tu eres aliado de Danzo.
Sai: Si.
Orochimaru dirige su mirada hacia mi.
Orochimaru: Vaya, vaya. Sabia que vendrías, tal como Sasuke-Kun lo hizo —Fruncí el ceño.
Aiko: Espero que me quites la cosa del hombro.
Kabuto: Es una marca.
Aiko: ¿Enserio? —Sarcasmo.
Orochimaru: Aiko, te quedarás —no lo dijo como una pregunta, mas bien como una advertencia. después de eso hubo un gran silencio.
Llegamos a un altar, donde a lo lejos pude divisar a Sasuke sentado en una postura que emanaba una mezcla de calma y tensión.
Sentí que los nervios me invadían. MUY, MUY NERVIOSA.
Sai: ¿Pasa algo?
Aiko: Todo bien.
Sai: ¿Segura? —me tomó la mano con suavidad, sorprendiéndome—. Leí en un libro que cuando las chicas están nerviosas, es bueno darles afecto. El contacto físico puede ayudar.
Aiko: No, no es nada... —mi voz se quebró un poco mientras notaba un calor subiendo por mis mejillas.
E-es por el c-calor.
Oh, ¿o tal vez era por el contacto de Sai?
¡¡CÁLLATE!!
Sasuke: Llegan tarde. —Al levantar la vista, me encontré con el Sharingan de Sasuke, su mirada penetrante se posó en mí, como si pudiera leer mis pensamientos.
Sai: Puedo asumir que tú eres Sasuke Uchiha —dijo con una sonrisa, intentando romper el hielo—. Mi nombre es Sai y—
Sasuke lo interrumpió sin apartar la vista de mí.
Sasuke: No me importa.
Sai: Veo que, aunque sonrío, no le caigo bien a la gente. Debo avisarte que a Naruto tampoco le caigo bien. Pero tengo el presentimiento de que contigo me llevaré mejor. —Sasuke frunció el ceño y miró a Sai, una sombra de desdén cruzando su rostro.
De repente, Sasuke atrapó a Sai en un genjutsu. Mi corazón se aceleró; mi misión era proteger a Sai. Sin pensarlo, activé mi Sharingan, deteniendo el jutsu de Sasuke.
Nuestros ojos se encontraron, fríos y desafiantes. La tensión entre nosotros era palpable, como si el aire estuviera cargado de electricidad.
Sasuke: ¿Qué haces aquí, Aiko?
Aiko: Estoy en una misión.
Sasuke: ¿Otra de tus misiones para traicionar a la aldea?
Su voz era un susurro gélido, lleno de acusaciones. Sentí un escalofrío recorrer mi espalda, pero no podía dejar que me afectara.
Aiko: No hay mucha diferencia entre nosotros.
El silencio se volvió pesado, todos nos observaban, como si fuéramos parte de un escenario que no elegimos.
Sasuke: Aiko, ven conmigo. —Se levantó, su mirada intensa fija en mí. Sai aún seguía agarrándome de la mano, inconsciente de la tormenta que se desataba.
Aiko: No puedo. —Sasuke miró nuestras manos entrelazadas, su expresión se oscureció.
Sasuke: Suéltala. —La orden salió de sus labios como un destello de furia contenida.
Sai: ¿Por qué querría hacerlo? —Me volteé hacia él, pero antes de que pudiera responder, Sai plantó un beso en mis labios.
El mundo se detuvo por un instante, pero rápidamente me separé de él. Sasuke caminó hacia nosotros, su furia palpable. Con un empujón, alejó a Sai de mí.
Sasuke: Dije que vinieras. —Me agarró de la muñeca con una fuerza que me sorprendió, arrastrándome hacia no sé dónde.
Aiko: Idiota. Me estás lastimando. —Comencé a forcejear.
Una vez que salimos de ese salón, él se detuvo y me soltó mientras se giraba hacia mí. La intensidad de su mirada hacía que mi corazón latiera con fuerza.
Sasuke: ¿Te gusta? —La pregunta salió de su boca como un golpe, sus ojos ardían con frustración y algo más profundo, una herida que no podía ocultar.
Aiko: ¿Eh?
Sasuke: Él. —Su rostro, por primera vez, reveló una vulnerabilidad que no había visto antes, y eso me sorprendió.
Estaba más alto, más fuerte, pero algo en él había cambiado: era más frío y cortante, como un acero forjado en el fuego de sus propias batallas.
Aiko: Te vuelvo a ver después de tanto tiempo y lo único que dices son tonterías —le reproché, intentando ocultar la confusión que sentía.
Sasuke: No tienes idea de cuánto me dolió cuando Itachi te secuestró. No era lo suficientemente fuerte para protegerte. Por eso vine acá. —Yo me quedé en silencio, sus palabras resonando en mi mente como un eco de su tormento.
Sasuke me miró a los labios, y yo me hice pequeñita ante su presencia. Poco a poco, puso sus manos en mi cintura y se acercó para besarme. Pero ya no era aquel beso infantil; ambos habíamos crecido. Correspondí a su beso, que era suave y lento, pero lleno de una urgencia contenida. Rodeé su cuello con mis manos, sintiendo la intensidad de su deseo.
Sasuke: Tú eres solo mía —dijo entre besos, su voz baja y posesiva, como si quisiera marcarme de alguna manera.
La realidad me golpeó y, de repente, me di cuenta de lo que estaba haciendo. Me alejé de él, el corazón latiéndome con fuerza.
Aiko: Éramos muy pequeños cuando pasó lo de nosotros, ya no es lo mismo. Ya te olvidé.
Sasuke: Puedo refrescar tu memoria —dijo con voz ronca, una mezcla de desafío y desesperación que me hizo estremecer.
Aiko: La verdad es que no quiero —Sasuke cambió su expresión a una mueca de decepción, y eso me hizo sentir aún más culpable—. Lo siento.
Sasuke: Ya veo —su semblante cambió— Mientras tú tomabas vacaciones, yo he estado entrenando muy duro para derrotar a Itachi. —Era cierto. Sasuke no sabía la verdad sobre Itachi, ni el porqué de su traición. Itachi me había prohibido contárselo.
Aiko: Yo... he cambiado de opinión. No pienso lastimar a Itachi-senpai. —Sasuke frunció el ceño, su mirada se volvió oscura, y en un abrir y cerrar de ojos, me empujó, acorralándome contra la pared y poniendo su katana en mi cuello.
¿?: ¡Representaciones de grandes bestias! —Sasuke me soltó para poder defenderse de Sai.
Sai: Aléjate de ella —dijo, algo molesto.
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Aiko Uchiha (Sasuke e Itachi) (Terminada)
FanficAiko fue alejada de su clan desde muy pequeña para ser entrenada bajo órdenes de Danzo en la raíz, ella tiene un poder especial; años después regresa, pero descubre que su clan ah sido destruido. Ella tiene que guardar el secreto de que es la única...
