Capitulo 20

24 4 0
                                        

—Buenos días.— me saludó de Zayn estrechándome en su pecho en un fuerte abrazo. Abrí mis ojos con pesadez detestándolo por despertarme, pero lo perdoné de inmediato cuando sentí su piel contra la mía, fundiéndome en el abrazo.

—¿Qué hora es?— mi voz sonó más ronca de lo normal, nuestras piernas estaban entrelazadas bajo las sábanas y nuestros cuerpos completamente desnudos.

—Quedan treinta minutos para entrar al trabajo.— contestó.

—Genial.— musité con toda la intención de seguir durmiendo.

—Sin contar que llegamos a la ciudad en veinte minutos, ponle diez.

Mis ojos se abrieron por completo olvidando que, en efecto, seguíamos fuera de la ciudad central.

—¡Mierda!—me recompuse en la cama sentándome observando el desastre que habíamos dejado la noche anterior dentro de la habitación.

—No te preocupes, vamos bien.— dijo aún rendido en la cama.

—Tengo que ir a buscar mi uniforme en casa de Jade.

—Ahora si vamos atrasados.

Busqué mis calzones por encima de la cama y cuando estaba a punto de levantar las sábanas, Zayn tomó de mi brazo y me tumbó junto a él nuevamente, volviendo a envolverme entre sus brazos.

—Tenemos que irnos.— dije.

—Nunca hemos llegado atrasados, podríamos hacer una excepción.— comentó, se notaba que estaba muerto de sueño porque ni los ojos podía abrir.

—Imposible, no pienso perjudicar mi trabajo por est...—me quedé callada cuando una de sus manos tomó la mía y la dirigió a su genital, el cual ya estaba duro.

Comencé a masajearlo pegándome un poco mi cuerpo a él. Zayn no dijo nada, de hecho, seguía con los ojos cerrados, pero si noté una pequeña sonrisa victoriosa de su parte.

—Bueno, nunca hemos llegado atrasados.

Me monté encima de él a horcajadas entrechando nuestras intimidades. Él abrió los ojos y acarició toda la piel de mi trasero.

—Siempre hay una primera vez.—respondió dichoso.

No se si hice mal, era la primera vez que me salía del protocolo laboral en toda mi vida pero no puedo negar lo difícil que era resistirme a tener sexo con él.

Una vez al año no hace daño, dicen por ahí.

(...)

Ambos pisamos la cerámica de nuestra estación al mismo tiempo, saliendo del asensor con unas cuantas personas más allí.

Nos habíamos tardado demasiado, siento yo, y estaba nerviosa de lo que podrían decir; aunque hice todo el esfuerzo posible cuando comencé a ponerme el uniforme en el carro de Zayn mientras él manejaba a máxima velocidad.

Algo ilegal, no está demás recordarlo.

Observamos a la mitad de nuestros compañeros, incluído Hudson, alrededor del escritorio de Keith. Ella estaba sentada sosteniendo a un niño entre sus piernas, todos le hacían gracia, la risa del pequeño resonaba en todo el espacio, todos parecían muy contentos y pudimos tomarlo como ventaja con Zayn ya que nadie estaba pendiente de nosotros.

—Hola.— saludé llevándome las miradas de mis compañeros. Vi de reojo como Zayn seguía su camino hacia su escritorio ignorando todo lo que estaba pasando.

—Hola, precioso.— me acerqué al pequeño cambiando la voz a una más aguda y apetecible para el niño, con mi dedo índice comencé a hacerle "cosquillas" en la barriga.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Jun 21, 2025 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

Rebecca |2 libro|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora