Capítulo 42

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*Perspectiva de Dylan esa noche*

     A Dylan nadie le dio aviso de la pelea, él estaba volviendo a casa después de trabajar unas horas en la aplicación de auto compartido, al pasar por dónde estaba el viejo dojo vio las luces de las ambulancias y los policías, reconoció el mohicano de Halcón y estuvo seguro de que su hermana estaba ahí metida. Viró directo hacia allí, se bajó y comenzó a buscar con la vista a su hermana, la vio sobre una camilla y corrió hacia allí. 

     Al estar cerca escuchó que le preguntaban por su tutor legal. 


-Ese soy yo. - Dijo con tono alterado mientras que llegaba. - Ay que bueno que estás bien. - La abrazó sin que se bajara de una camilla. - Hablaremos de esto después... Como me alegra que estés bien. - ... - ¿Me necesita para algo?

-Venga conmigo, le hablaré de algunos programas que le servirán. 


     Se apartaron de los muchachos adolescentes que allí estaban, el paramédico sacó unos folletos de la parte delantera de la ambulancia y se los entregó a Dylan. 


-Existen programas de financiamiento total o parcial para personas que necesitan implantes por huesos extraídos, los que cubren costillas son más rápidos de asignar. 

-Se lo agradezco, pero, ya nos asignaron un financiamiento total para mi hermana. 

-¿Ella lo sabe? Porque le mencioné los implantes y su respuesta fue que son muy costosos. 

-Sí... Le iba a decir en la mañana. 

-Muy bien, espero no volver a ver a esta chica y a sus amigos asustados por una posible hemorragia interna. 


     Al día siguiente, a las siete y media de la mañana, Dylan entró al cuarto de (T/N) y la despertó, un almohadazo después ella comenzó a abrir los ojos. 


-Despierta, nos vamos de viaje. 

-¿Qué? - Comenzó a hablar adormilada. - Ni siquiera tengo algo preparado, y hoy trabajo. 

-Yo guarde lo que necesitarás en una maleta, está en el auto, también hablé a tu trabajo, Dean te cubrirá. 

-¿Por qué no me dijiste antes?

-Quería que fuera sorpresa, vístete y baja. 


     Ella demoró diez minutos en estar lista, se subió al auto y solo bastó ponerse el cinturón para volver a dormirse. Una hora después se despertó en medio de la carretera. 


-¿Cuánto falta?

-Solo treinta minutos. 

-Y, ¿a dónde vamos? Por cierto, tengo hambre. 

-Sí... no puedes comer aún.

-¿Por qué? Tengo hambre. 

-Mira en la guantera y entenderás el por qué. 


     Haciendo caso a su hermano abrió la guantera, allí encontró folletos sobre una clínica especializada en reconstrucción ósea y prótesis de titanio, además de una serie de documentos que mostraban la aprobación de una cirugía de implante doble de costillas de titanio, pagado por un fondo especial. 


-No sabía que esto existía. 

-Ni yo, lo investigué por meses, tuve que enviar una copia de la demanda contra Blake para demostrar que habías sido golpeada por él y todos tus documentos médicos para comprobar si eras candidata en base a lo que dice en tus registros.

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