Capítulo 28

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     Al día siguiente, no solo era el primer día que Dylan trabajaba como seguridad, también era el primero de los siguientes días que (T/N) podría estar el día total en la escuela y luego irse al entrenamiento. Además también el grado mayor de primaria estaba recorriendo la secundaria, uno de los profesores se las presentaba, ya que ellos irían allí el siguiente año. 

     La cobra estaba en su casillero, guardando algunas cosas cuando notó a uno de esos niños entrar al baño, lo notó especialmente a él porque este traía una camiseta de Cobra Kai. Las alarmas en su cabeza se activaron, pero lo dejaría pasar como si nada, después de todo era un niño, pero se preocupó cuando vio entrar justo después a Burt y Nate. 


-¡Halcón! - Llamó al primero que vio cerca. 

-¿Qué pasa? 

-Burt y Nate entraron al baño, y hay un niño de Cobra Kai allí. 

-Evitaré problemas.

-Me lees la mente, hazlo. 

-Hola. - Demetri salvaje hizo aparición. - ¿Hoy trabajas?, me prestaron el auto así que te puedo llevar y te ahorras el dinero del pasaje. - ... - ¿Por qué sonríes así? - Le preguntó con una sonrisa. 

-Hoy voy al entrenamiento, después te cuento más, tengo que hablar con el director. 


     La conversación con el director era básicamente una explicación de que volvería a tomar el horario de clases continuo en lugar de retirarse antes para trabajar. 

     El resto del día en la escuela se basó en (T/N) más atenta a las clases que nunca y celebraciones esporádicas de los Miyagi Do por recuperar a una amiga en los entrenamientos de la semana, admitámoslo, muchos de ellos tenían sus esperanzas de ganar el torneo puestas en Miguel, Halcón, Sam y (T/N) más que en ellos mismos. 

     Al terminar las clases Demetri y (T/N) llegaron juntos al dojo, ellos seguirían el entrenamiento con Johny mientras los Colmillo de Águila seguían con Daniel.


-Oye cobra, ¿lista para dar el ciento diez porciento?

-Lista sensei. 

-Bien, LaRusso, ¿qué tal para el entrenamiento de hoy?

-Todos listos para lo que sea, tendremos la mente abierta para realizar cualquier ejercicio que usted nos de. 

-Ese es el espíritu. Adentro todos, tenemos que comenzar a calentar. 


     Al entrar todos los Miyagi vieron la ceremonia de la cinta ser llevada a cabo, el sensei Daniel le entregaba una cinta a Miguel, y tal parecía que aquello había dejado un poco desconcertado a Johny. Aún así, el entrenamiento tenía que comenzar. 

     A la par, pero esta vez con una mejor funcionalidad, se llevaron a cabo los entrenamientos de ambas técnicas de combate, Johny se encontraba un poco desconcentrado y eso acabo por ocasionar un pequeño accidente, Demetri le dio una patada, lo que a su vez le conllevó un castigo. Con algo de cinta adhesiva, un par de colchonetas y un trozo de tela para cubrirle la boca se convirtió en el nuevo saco de boxeo para practicar patadas frontales. 


-Y más les vale no contenerse, denle duro. 


     Uno a uno los alumnos daban la patada correspondiente hasta llegar el turno de (T/N). 


-Lo siento amor. 


     Dio la patada, el chico por supuesto soltó un quejido como los anteriores, pero luego la chica se le acercó y besó su mejilla. 


-¡Ey!, sin besitos durante el entrenamiento cobra. 

-Perdón sensei. 


     El regaño hacia ella distrajo al siguiente en la fila, Chris, y terminó pateando a su amigo en los bajos. 

     Pero no fue el único que se distrajo, en el entrenamiento contiguo también tuvo su repercusión, que no hay otra forma de describirla además de: Halcón se calló y acabó con el mentón rasmillado. 

     Con el entrenamiento finalizado, Demetri liberado y Halcón con su herida desinfectada, aquello fue "aquí se rompió una taza y cada quien para su casa". Unas horas después de finalizado el entrenamiento a (T/N) le llegó un mensaje de Halcón invitándola al auto cinema con algunos de los chicos, casi en simultaneo le escribió su novio invitándola a cenar con su madre, para que la conociera, por supuesto, y otro de Dylan avisando que llegaría tarde. 

     Optó por ir al auto cinema y como a Demetri también lo habían invitado el plan de la cena se fue abajo, pues cuando ella le dijo que antes había aceptado ese plan, una pequeña mentira a medias, él decidió también ir. 


-Entonces

 Paso por ti?


     De inmediato le preguntó su novio en cuanto los dos estuvieron seguros de que ambos irían, pero al mismo tiempo, un mensaje de Halcón. 


-Si quieres puedo pasar por ti


     Esto ya le parecía un mal cliché de alguna novela adolescente, esos tres mensajes le habían revuelto la cabeza y la habían hecho sentir físicamente mal, así que acabó por negarse a ir a cualquiera de las dos cosas y simplemente después de eso decirle a ambos que esa noche quería estar sola. 

     Mientras cosas ocurrían en el auto cinema, (T/N) simplemente estaba tirada en su cama, pensando, pensando en los dos chicos. Quería mucho a Demetri, pero ciertamente aún sentía algo muy fuerte por Halcón que había ignorado por lo enojada que había estado con él antes de la navidad, pero al mismo tiempo se estaba dando cuenta de que no sabía estar sola. Estaba inconscientemente condicionada, por el barrio en el que había crecido, a estar en una relación con alguien para sentirse segura.

La cobraDonde viven las historias. Descúbrelo ahora