Capítulo 44

16 0 0
                                        

     Cuando (T/N) llegó a casa ese día Dylan estaba sentado en la mesa de la cocina esperándola, al verla con los ojos rojos se preocupó y de inmediato le preguntó que había ocurrido en el dojo.


-No es nada, es solo que... Halcón está perdido con la universidad y eso hace que no sepa si-

-Aprendí a no meterme en tu relación con él así que no lo haré ahora.

-Idiota.

-¿Qué?

-Ya no importa, solo hablaré de eso con mis amigas entonces. - Lo dijo con un tono algo molesto, se quiso ir pero Dylan la detuvo.

-Espera, debemos hablar de algo. - ... - Siéntate, por favor. 

-¿Qué pasó? Me estás asustando.

-Me llamaron de la escuela.

-Oye esta vez yo no he hecho nada.

-No, no es que hayas hecho algo... (T/N), tu consejera dice que, con tu historial conflictivo y múltiples expulsiones en diferentes escuelas, tu única oportunidad para entrar al programa de enfermería en Brown es una beca deportiva. - ... - Ya investigué, reclutadores universitarios observan el Sekai Taikai con mucho ahínco cuando hay dojos estadounidenses, no creo que haya problema con eso para ti, ¿no?

-Tal vez lo haya. - ... - El Sekai Taikai solo admitirá seis participantes fijos y un comodín por dojo. 

-Entonces tienes siete oportunidades de ir.

-Solo seis, ¿crees que alguien se fijará en un comodín?

-Ya veremos, por ahora esperemos que te lleven. 

***

     Al siguiente entrenamiento llegó la forma en la que los chicos serían seleccionados para ir al torneo, un ex-campeón del All Valley, Mike Barnes, conocido del sensei LaRusso, los evaluaría a todos y cada uno de ellos con distintas pruebas a lo largo de tres días para ver sus habilidades y determinar a los más aptos para ir al torneo. 

     No empezaron fácil, como primer día, y contando con poco tiempo, les hizo diversas pruebas para observar sus habilidades físicas, haciéndolos llegar al límite de ellas, una de sus pruebas más difíciles para la mayoría fue apoyar la espalda contra la vaya con las piernas dobladas en un ángulo de noventa grados a la vez que tenían un ladrillo sobre estas. 

     A los cinco minutos varios comenzaron a caer, no soportaban el peso. A los quince minutos ya solo quedaban los más fuertes del dojo, o sea los dos campeones, Tory, Sam, Robby y (T/N). Cuando Halcón calló se hincó junto a (T/N) para asegurarse que ella estuviera bien, pero ni siquiera volteaba a verlo solo miraba el ladrillo en sus rodillas, y parecía temblar un poco.


-No creo que sea bueno que te sobre esfuerces. 

-Cállate. 


     Apenas hablaba, tenía toda su fuerza concentrada en seguir en esa postura, dicha interacción llamó ligeramente la atención de Mike, se fijó en ella unos segundos antes de dar por terminado el ejercicio, los cuatro que quedaban luchando por mantener la postura se quitaron los ladrillos de las piernas y se levantaron. El del mohicano intentó ayudar a la cobra, pero ella lo rechazó y caminó hacia el interior del dojo en dónde estaba su mochila. 


-¿Ahora en qué metiste la pata? - Preguntó Miguel sobándose las rodillas. 

-No lo sé.

La cobraDonde viven las historias. Descúbrelo ahora