Capítulo 22

21 0 0
                                        

     (T/N) alcanzó a Halcón antes de que llegara a su auto, iba cojeando por el dolor así que no fue muy difícil hacerlo. Los dos intercambiaron un par de palabras antes de acordar ir al centro comercial por un helado para que el chico se distrajera de lo que había pasado ese día, pero no fueron solos, prácticamente en nada Demetri llegó junto a ellos y lo invitaron a ir con ellos.

     En el centro comercial, ya con sus helados, se sentaron los tres en una mesa, (T/N) y Demetri trataban de calmar a Halcón, seguía torturándose por lo que Cris le había dicho en el dojo, las palabras "no eres bienvenido" se repetían en su cabeza como un eco constante que solo se hacía más y más fuerte, llegando al punto en el que no podía escuchar lo que sus amigos le decían, por lo menos no hasta que el tono de llamada de Demetri lo trajo de vuelta.


-Es mi mamá, denme cinco minutos... hola mamá. - Se alejó un poco para hablar. 

-Nunca la conociste. - Dijo de repente Halcón.

-¿A quién?

-A mi mamá, y creo que todavía no conoces a la de Demetri.

-No tengo buena experiencia con las madres... no con la mía. 

-Y al parecer nadie tiene buenas experiencias conmigo ahora, ni tú, apenas y entiendo porque ustedes si me hablan, no deberían hablarme, ni siquiera yo me hablaría.

-Te disculpaste con nosotros en medio de una pelea con tu antiguo dojo, era un momento de mucha adrenalina y supongo que eso hizo la decisión de perdonarte más sencilla y el proceso más rápido. Los demás no pasaron por lo mismo, ellos tendrán su propio proceso.

-Pero debe haber algo que pueda hacer para acelerar ese proceso... o seguiré recibiendo palizas en colmillo de águila y malas miradas y palabras hirientes en Miyagi Do. 

-Con la separación... tendrás suerte si logras que un dojo entero te perdone y luego influya en el otro.

-Demonios... y a este paso los senseis terminarán por alejarnos de nuevo.

-Es la falta de espacio, los entrenamientos no funcionan juntos y tampoco funcionan separados. - ... - Algo de lo que dije te dio una idea.

-Lo verás mañana. Gracias por el helado, nos vemos. Adiós viejo.

-Ah... adiós ¿A dónde va?

-Me hago la misma pregunta... ¿me acompañas a casa?

-De echo, te tengo una proposición.

-¿No somos muy jóvenes? - Le dijo acompañándolo de una sonrisa burlesca pero juguetona.

-No de ese tipo, ven a cenar a mi casa, conocerás a mi mamá.

-A... a tu mamá... no sé Demetri.

-Oye yo conocí a tu hermano.

-No es lo mismo.

-Dame dos razones por las cuales no es lo mismo.

-Una, mi hermano no es mi padre, dos, lo conociste antes de que comenzáramos a salir, y tres.

-Yo solo pedí dos.

-Abriste el tema así que ahora escuchas, no tengo ninguna buena experiencia con madres, ni con la mía ni con la de nadie, no estoy lista para conocer a la madre de alguien y que me lleves a conocerla también significa que nuestra relación ya es algo más serio.

-Espera, ¿no consideras esto ya algo más serio?

-Por favor Demetri.

-No, te lo pregunto de verdad. 

La cobraDonde viven las historias. Descúbrelo ahora