Capítulo 27

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Han pasado unas semanas desde que Damián y Anya comenzaron a salir. La relación había florecido en secreto, pero la tensión y la emoción estaban siempre presentes. Durante el recreo, Anya decidió ir a la biblioteca a estudiar. Mientras buscaba un libro, Damián entró con una sonrisa traviesa.

-Vine a ayudar a mi linda novia a estudiar -anunció, acercándose a ella.

Anya se sonrojó, tapándose la cara con un libro.

-¡Eres un tonto! -dijo, riendo mientras trataba de ocultar su vergüenza.

Damián se rió, disfrutando de la reacción de Anya.

-Pero es verdad, eres muy linda -insistió, jugando con su cabello.

Anya lo miró con ojos entrecerrados, sonriendo.

-Deja de fastidiarme, Damián.

En ese momento, Becky entró a la biblioteca por casualidad y los vio juntos. Sus ojos se abrieron como platos y sintió que algo raro pasaba. Se acercó sigilosamente, tratando de escuchar.

-¿Qué estaba pasando aquí? -pensó, con expresión de curiosidad.

Cuando Damián se dio cuenta de que Becky estaba cerca, se puso nervioso.

-Oh, tengo que irme. Cosas que hacer -dijo rápidamente, antes de que Becky llegara a su sitio.

-¿Qué? -preguntó Anya, sintiendo que la situación se volvía incómoda.

Damián le guiñó un ojo y se despidió, mientras Anya lo miraba irse, entendiendo la indirecta.

Becky, ahora frente a Anya, la miró con desconfianza.

-¿Qué pasó aquí? -preguntó, cruzando los brazos.

-Nada, solo estábamos estudiando -respondió Anya, sintiendo el nudo en su estómago.

Becky no pareció convencida, pero decidió dejarlo pasar por ahora. Sin embargo, la sospecha seguía en su mente.




......


























































Más tarde, al final del día, Anya y Damián se encontraron en el aula para terminar de organizar unas cosas. Se abrazaron, riendo al ver que habían dejado todo para el último momento.

Justo en ese instante, Becky se encontraba observandolos desde una moderada distancia, sorprendida por la situación

-Esto es demasiado -murmuró para sí misma, sin poder contener la risa.

Mientras tanto el profesor Henderson pasó por allí y se queda extrañado con el comportamiento de la castaña

-Señorita Blackbell, ver la vida ajena de otras personas no es para nada elegante -dijo el más mayor con un tono de regaño

-Es que profesor, no es sólo una persona, es mi mejor amiga, tengo que vigilar que ella esté bien..acaso ¿Usted no haría eso?

Estas palabras dejaron dudoso al profesor, pero al enterarse de quien se trata, no se sorprendió ya que sabía que esos jovencitos eran muy predecibles.

-Ah, jóvenes, siempre tan unidos. He notado la química entre ustedes desde que eran pequeños -pensó, mientras se observa -. Sin duda son una pareja muy elegante ,pero igualmente necesito hablar con ustedes sobre estos temas.

Damián y Anya se miraron nerviosos, ya que sintieron que los estaban observando, así que decidieron continuar con sus actividades.

Una vez que terminaron sus tareas, la pareja se despidió para ir a casa. Anya salió y vio a Becky esperándola en el paradero de buses.

-¡Anya! -gritó Becky, corriendo hacia ella-. ¿Qué me estás ocultando?

Anya sintió un nudo en el estómago al escuchar la pregunta. Sabía que tenía que ser honesta.

-Está bien, Becky. Damián y yo estamos saliendo -confesó, sintiéndose aliviada pero culpable.

Becky saltó de alegría, gritando y dando vueltas.

-¡¿Qué?! ¡Eso es increíble! ¡Yo lo sabía! ¡Desde siempre! ¡Sabía también que le correspondias! No sabes cuanto me alegro esto Anya, para la próxima no me ocultes estas cosas, con razón Desmond ya no tenía esa cara de gruñón..

Anya se rió, sintiéndose más relajada por la reacción de su amiga. Sin embargo, Becky se volvió seria de inmediato.

-Pero, ¿ya se lo has contado a tus padres? -preguntó, preocupada.

Anya bajó la cabeza.

-No, aún no. No sé cómo reaccionarán -respondió, sintiendo la presión.

Becky frunció el ceño.

-¿Y qué piensas hacer?

-Aún no lo sé, pero tengo que decírselo -dijo Anya, sintiendo una mezcla de ansiedad y determinación.

-Cuando estés lista, habla con ellos, se que te entenderán ¡Mi Anya en una relación! ¿Quién lo diría?

Anya solo se sentía un poco avergonzada, por que ella nunca imagino estar con Damian Desmond, para ella su único interés amoroso era Bondman.

-Si ese Idiota te hace daño, solo avísame -dijo Becky con una sonrisa tenebrosa-. Lo arrollare como aúna cucaracha con mi tanque de guerra rosa

-Si Becky, te avisare cualquier cosa -dijo Anya entre risas

Anya se sintió aliviada al ver que su amiga estaba dispuesta a protegerla.















































Mientras tanto en los dormitorios cierto chico se encontraba estudiando y de la nada sintió una sensación de peligro.

-Debo tener cuidado -dijo Damian con miedo

A pesar de los desafíos que se avecinaban, Anya sabía que tenía el apoyo incondicional de su mejor amiga y que, juntos, podrían enfrentar lo que viniera.






Ola

Luces Del PasadoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora