Damián regresó a los dormitorios, su corazón aún latiendo con fuerza y una sonrisa tonta en su rostro. Cada paso que daba lo hacía sentir más ligero, como si estuviera flotando. La conexión con Anya lo había dejado eufórico.
Al entrar al dormitorio, sus amigos estaban sentados alrededor de una mesa, jugando ajedrez. Al verlo, Ewen levantó la vista.
—¡Eh, Damián! ¿Qué te pasa? Pareces un tomate —dijo, riendo.
Damián se sonrojó aún más, recordando el beso y la conversación con Anya.
—Tengo novia —anunció de repente, sintiendo que la emoción lo invadía.
Sus amigos quedaron en silencio por un segundo, y luego estallaron en risas.
—¿Qué? ¡¿Cómo?! —gritó Emile, dejando caer el control—. ¡y recién nos avisas!
Damián se encogió de hombros, disfrutando de la reacción.
—Buenas noches —dijo, con aire de superioridad, mientras se dirigía a su cama.
—¡Espera! —gritó Ewen—. ¿Quién es? ¿Cuándo pasó eso?
Damián se volvió hacia ellos, sintiendo que la emoción lo invadía de nuevo.
—Es Anya —respondió, sintiendo mariposas en el estómago.
—¡No puede ser! —exclamó Emile, sorprendido—. ¿Te vas a presentar a sus padres?
Damián se detuvo, sintiendo que el pánico comenzaba a asomarse.
—No lo sé… —murmuró, sintiéndose un poco abrumado.
—¡Vamos! ¡Eres un romántico! —dijo Ewen, riéndose—. Nunca creí que este idiota avanzará tanto
—¡Esto es demasiado! —dijo Ewen, fingiendo desmayarse—. ¡Damián, el romántico! ¡Quiero fotos de la boda!
Damián se tiró en su cama, riendo mientras su cabeza giraba con la emoción de lo que había pasado. Sus amigos continuaron bromeando sobre su nueva relación, y él sintió que la felicidad lo envolvía.
Mientras tanto, Anya regresaba a su casa, su rostro aún sonrojado por lo que sucedio . Cada paso que daba la hacía recordar el beso y las palabras de Damián. Se sentía como si estuviera flotando.
Al entrar a su casa, vio a sus padres sentados en la sala, platicando animadamente. Se veían tan tiernos juntos que no pudo evitar sonreír.
—Hola, cariño —dijo su madre, alzando la vista—. ¿Cómo te fue en la escuela?
Anya sintió un pequeño nudo en el estómago. No podía dejar que sospecharan nada.
—Fue… bien —respondió, tratando de sonar despreocupada—. Tengo mucho sueño, así que creo que me voy a dormir.
—¿No quieres contarme sobre tu día? —preguntó su padre, curioso.
—No, realmente estoy cansada —dijo Anya, intentando mantener la calma.
Sus padres intercambiaron miradas, pero no hicieron más preguntas. Anya sintió un alivio momentáneo mientras subía las escaleras.
—¡Dulces sueños! —gritó su madre mientras ella se alejaba.
Ya en su habitación, Anya se dejó caer en la cama, sintiendo que su corazón latía con fuerza. Se cubrió el rostro con una almohada y gritó
En ese momento, su perro blanco, Bond, entró corriendo. Anya lo acarició, sintiendo la suavidad de su pelaje.
—¡Ay, Bond! —dijo, sintiendo que la ansiedad disminuía—. ¿Cómo puedo manejar esto?
Bond la miró con sus grandes ojos, como si supiera que necesitaba consuelo. Anya suspiró, sintiendo que la mezcla de emociones la abrumaba.
—Todo está cambiando tan rápido… —murmuró, acariciando a su perro mientras pensaba en Damián.
Se sentó en la cama, sintiendo que el amor que había comenzado a florecer con Damián era emocionante y aterrador a la vez. Sabía que tenía que hablar con sus padres sobre Damian, pero no sabía como..
—¿Qué haría sin ti, Bond? —dijo, sonriendo mientras el perro le lamía la mano.
Anya tomó una respiración profunda, sintiendo que podía enfrentar lo que viniera, siempre que tuviera a Bond a su lado.
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Luces Del Pasado
FanfictionAl finalizar la operación Strix, Damian hijo del gran Partidario Donovan Desmond se ve afectado por que los alumnos de la escuela Edén lo ven con un gran desprecio por ser hijo de los Desmond, Anya Forger nota esto y se acerca a Damian para darle su...
