"Juguemos en el bosque"
Parte 1
Alessia
—Gracias, por favor, vuelva pronto.
Sonreí al despedir al último cliente de la noche, quien por milagro nunca se marchaba borracho en todas estas tres semanas que llevaba trabajando, pues, más asistía para ver los shows de los chicos de la banda y a Susie que había regresado por el momento.
Me dirigí hacia una de las sillas que se encontraban a lado de la barra para poder descansar; hoy era sábado, el día donde los clientes abundan, las ganancias son impresionantes y sobre todo los espectáculos son cada vez más destacables.
Di un leve suspiro al ver que el reloj marcaba la media noche, siendo hora de cerrar y de comenzar el plan: "Juguemos en el bosque".
Este consistía en ayudarme a escapar de mis seis niñeras —de las cuales les hablé brevemente con anticipación a mis amigos— para poder ir a jugar un partido de fútbol que coordinamos entre la pandilla, nuestra pandilla.
El marcador empezará 0-6.
Como primer movimiento será ofrecerme de voluntaria para sacar la basura, y para que no noten mi ausencia, iniciaremos con el segundo paso cuando Kaitlyn y Abigail entren al bar buscando que les vendan alcohol, lo que provocará que Raimundo se niegue rotundamente y discuta con las menores de edad por varios minutos, intentando hacer que se retiren y vuelvan a sus casas; así de fácil sacamos a la niñera mayor, obteniendo el marcador de 1-5.
Después, James ingresara fingiendo estar borracho y pidiendo ayuda porque dos personas lo persiguen para agredirlo; detrás de él aparecerá Irene y Abigail, las señoritas furiosas, quienes buscan vengarse del hombre que las engañó al mismo tiempo. Ellas intentarán atrapar a James, promoviendo que Susie se interponga y ayude al pobre chico.
El marcador se actualizará 2-4.
Continuando, las chicas se empezarán alterar y a querer pelear, aquí los chicos de la banda procurarán detenerlas, lo que será difícil debido la habilidad de las dos al momento de fingir una pelea de telenovela, dándonos así la victoria de 6-0 con todas mis niñeras ocupadas. De ahí, lo último será dirigirme al boliche que queda a unas cuadras cerca de aquí para encontrarme con mis amigos e irnos a jugar.
Y se preguntaran: ¿por qué hacemos tanto?
Señores y señoras, el torturador de jóvenes cuando me consiguió este trabajo los viernes y sábados, con un horario de cuatro de la tarde hasta la media noche —que es la hora de cerrar—, pidió de favor a todos los trabajadores de este lugar cuidarme y no dejarme salir hasta que él llegue por mí.
Claro, ¿por qué me preocupo si me está protegiendo?
Solo tengo que pedirle permiso.
Imposible.
Tuvo el descaro de convencerle a mi mamá que no me deje salir con mis amigos hasta que arregle mi celular, y yo no me voy a quedar sin ir a jugar.
El que tenga miedo a morir que no nazca, escuche por ahí.
Cuando acabé de repasar todo el plan, sonreí con gusto y tracé mi camino hasta llegar donde estaba Susie y los demás chicos, que discutían sobre quien iba a votar la basura, a limpiar los inodoros, ordenar las mesas y lavar los trastes, debido a que las anteriores semanas solo Ander, Kiran, Grayson y yo habíamos realizado todas estas actividades después de cerrar.
Al ver que nadie se ofrecía para ninguna de las tareas empezaron a jugar piedra, papel o tijera.
La primera ronda fue entre Susie y Grayson, quienes competían por limpiar los baños. Ander fue quien empezó a cantar la pequeña melodía: "Piedra, papel o tijera, saca lo que quieras, 1...2...3...".
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"Una historia de..."
Romance«Intentar definir la historia que leemos es algo difícil y fascinante a la vez, pero... ¿por qué no definirla con puntos suspensivos?» Era lo que siempre se preguntaba Alessia, una joven soñadora que anhelaba una aprobación y un abrazo sincero; quie...
