«A partir de ahora tus alas serán mi libertad»
One shots dedicados a Hawks que tendrá a la lectora como protagonista.
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Inicio: 19/09/21~...
Se dio la vuelta en la cama mientras extendía el brazo buscando a su esposo y solo había un espacio vacío. Volteó a mirar el despertador sobre la mesita de luz y vio que eran las 4:45 de la mañana.
Una vez más Keigo se había ido muy temprano, esta última semana había sido como todas las demás en fin de año, en este último mes siempre había mucho más trabajo que en cualquier otro momento, habían papeles que entregar y controlar dentro de La Comisión de Seguridad Pública.
Suspiró ante eso, posiblemente ya no podría dormir en su ausencia, lo intentó pero fue inútil, se levantó a buscar un vaso de agua a la cocina, todo estaba en orden como lo dejó la noche anterior, Keigo no había llevado nada para desayunar.
En el refrigerador había una nota «Intentaré llegar temprano hoy, si no lo hago no te preocupes por mí, te amo <3»
Sonrió ante su nota, su esposo podía estar ocupado pero nunca se iba sin dejar alguna nota.
Buscó en la alacena algunos ingredientes, los dejó sobre la mesada y tomó su teléfono para reproducir alguna canción para hacerle compañía.
Comenzó amasando y batiendo, a Keigo le gustaban esas galletas y decía que solo ella sabía hacerlas como le gustaban, aunque ella sospechaba que solo era un capricho suyo.
Los años que llevaban juntos habían hecho que ambos aprendan cuales eran esos pequeños caprichos del otro, habían hecho que sean tomados con nada más que con amor y una sonrisa, convirtiéndolos en una característica de su relación.
Ella no podría estar sin hacer esas galletas al menos una vez a la semana, y él no podría llegar a casa los fines de semana sin un ramo de flores para su amor.
Hacer cosas el uno por el otro no se sentía como un peso, como un capricho por cumplir, se sentía como una ráfaga de viento fresco cuando el otro sonreía.
Comenzó a darle forma a las galletas, calentó el horno y las dejó para que se cocinen.
Comenzó a preparar café, porque Keigo nunca había perdido su gusto por el café pero sobre todo por el café frío. Y mientras lo hacía sintió algo peludo rozar su pierna y supo quien era exactamente. Se agachó para recoger al gato y acariciarlo —No sabía que te despertaste tan temprano —le sonrió mientras lo acariciaba y él maullaba —no te preocupes, pronto te dejaré seguir durmiendo, iré a ver a Keigo un momento.
Dejó que la mascota de ambos se fuera y ella siguió preparándolo todo. Recordaba el día en que Keigo llegó con el gato en una caja:
—¿Lo adoptaste? —preguntó al verlo.
—No, solo salí a recorrer, ya sabes, por las dudas y lo encontré a un lado de un callejón, en esta caja, así que lo traje. Pienso que nos haría bien alguien más en el equipo.
Ella sonrió y asintió, dieron la bienvenida a chispitas, un gato blanco con manchas cafés, un aficionado a arañar sofás.
Tenía el café listo y las galletas estaban ya enfriándose. Fue a darse una ducha para salir y se vistió con ropa cómoda, luego tendría que ir a hacer algunas compras para su tienda, un trabajo independiente que había comenzado hace poco.
Empacó todo y salió de la casa, subió al coche y luego de un corto viaje acompañada de algo de música llegó a la oficina de su esposo. Bajó y al entrar al edificio saludó a los demás trabajadores que ya conocía. Tocó la puerta de Keigo, escuchó un apagado «pase» al otro lado, por el tono se notaba que estaba cansado.
Abrió la puerta y sonrió —Buenos días cariño —saludó contenta.
Algo sorprendido Keigo sonrió también —Buenos días, amor, ¿qué haces aquí? —y hizo un ademán en levantarse.
—No te preocupes por levantarte, será breve. No podía soportar más tu ausencia y vine a visitarte —bromeó mientras se acercaba a besarlo —. Te traje el desayuno.
—¿Qué es? Que bueno que no haya salido a buscar algo.
Sacó de la bolsa todo lo que había empacado y lo dejó sobre el escritorio, apartando algunos papeles —Las hornee ahora, espero que te gusten.
Keigo no pudo más que sentirse afortunado, casado con la mujer que amaba, viviendo una vida tranquila, más libre que nunca y sintiéndose amado por ella cuando él también sentía que su corazón podría explotar de tanto amor.
—Eres la mejor —susurró.
—Lo sé —dijo ella, sonriendo.
Él se puso de pie y la abrazó, pasando sus manos por su espalda y aspirando el olor de su perfume —Gracias por esto.
—Hey… no es para tanto —susurró correspondiendo a su abrazó.
Pero él no se refería solo al desayuno.
—Lo siento por sólo dejarte notas últimamente, pronto terminará todo esto, como siempre.
—Lo sé, tranquilo.
—Podemos irnos de vacaciones luego, solo tú y yo —propuso mirándola.
—Es buena idea si chispitas va con nosotros.
Keigo rió y negó con la cabeza —Él no parece de los que disfruta viajar.
—Ya veremos entonces.
—Ven, desayunemos juntos. Ya que estás aquí no quiero hacerlo solo.
Ella tomó asiento al otro lado del escritorio y él probó las galletas.
—Deliciosas como siempre.
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N/A: hola hola, ¿cómo están? Por aquí bien. Este one shot lo tenía escrito a la mitad desde ya hace mucho así que lo terminé ahora que tengo un tiempo, ¿les gustó? También decirles que tengo un nuevo libro de Keigo en mi perfil, pueden ir a echar un vistazo <3 los quiero ❤️🩹