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Miraba el atardecer desde el balcon de la casa, abajo podía ver el agua quieta de la piscina, la casa era moderna, supo porque Kinn la había elegido para ellos, tenia monitores y aparatos de ultima tecnología aprueba de hackeo o rastreo, por lo que eran el único grupo capaz de observar la situación del exterior estando protegidos. Sin embargo, el ambiente se sentía tenso, Kinn se la pasaba todo el dia en el estudio, Vegas entrenando, Pete en su habitación y Porsche merodeando por la propiedad, a veces con muchas ganas de comunicarse con su hermano, lo extrañaba mucho.
A demás, había una pequeña inquietud, Kim estaba con Chay, y definitivamente no confiaba en el, Kim era demasiado... impulsivo, a veces no pensaba las cosas y aunque sabia que su don no le afectaba a Chay sabia que cualquier otra riña podía suceder, y ni hablar de Wolfgang y su don, ese si podía hacerle daño a su hermano, Chay solo se protege de los dones mentales, y extrañamente de Kim... se iba a enloquecer sin tener noticias de el.
– ¿En que piensas? – pregunto Vegas apoyado en el umbral
Porsche no lo miro, de hecho, no queria hablar con nadie, ni siquiera con Kinn.
– En Chay – respondió por cortesia
Vegas camino hacia el y se hizo a su lado apoyando los codos en el barandal del balcon.
– Chay es una de las personas mas fuertes que conozco, el sabrá manejarlo – dice Vegas con cierta sutileza que lo extraño.
Porsche suspiro, eso quería creer – Supongo que si
– Porsche, discúlpame por lo de la otra noche, en el juego –
Sin querer, lo miro... conocía cuando Vegas estaba siendo sincero y cuando no, habían estado un año a su lado como para no saberlo, y justo en ese momento se sorprendió, la mirada de Vegas estaba despejada y brillante, no mentía.
– ¿Qué ganabas, eh? Ponerme incomodo y joder a Kinn, ¿todavía no aceptas que decidí quedarme a su lado? – sabia que había sido duro, pero tenia que ser sincero de una buena vez.
Vegas miro hacia el paisaje, los colores anaranjados lo pintaban dandole un aire inocente. Recordó cuando eran mas jóvenes, cuando salían a caminar por la playa... habian sido buenos tiempos, Vegas fue muy bueno con el, no podía negarlo... a pesar de todo, confiaba en el.
– Quizá todavia no he superado que me hayas cambiado por el – replico
Porsche bufo – No te deje por el, Vegas, no seas estupido –
–¿Ah, no? Carajo, lo hiciste – lo acuso mirándolo señudo – desapareciste de Pattaya, y de pronto cuando Kinn me contacta, me encuentro con la enorme sorpresa de que te habías enamorado de mi primo menos favorito.
Porsche automáticamente sintió cómo aquello sonaba muy mal, pero no había sido así, Porsche se sentía estancado en Pattaya y no solamente eso, Chay estaba metido en problemas enormes porque no sabia controlar su don.