New friends are dangerous.

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𝙉𝙚𝙬 𝙛𝙧𝙞𝙚𝙣𝙙𝙨 𝙖𝙧𝙚 𝙙𝙖𝙣𝙜𝙚𝙧𝙤𝙪𝙨

La mirada avellana y dulce de Chay se había transformado en una manipuladora, atractiva y adictiva para quienes se fijaban en su armonioso rostro

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La mirada avellana y dulce de Chay se había transformado en una manipuladora, atractiva y adictiva para quienes se fijaban en su armonioso rostro. 

Chay tenía una manera muy eficaz pero inusual de atraer a sus víctimas, si...usaba su belleza para hacerlo, una sonrisa angelical, una mirada tierna y ya caían, justo como aquel chico en aquel callejón en el centro de Bangkok. Después de un poco de danza en la disco, un casi beso por parte de Porchay que nunca llegó a sus labios, fue un simple roce lunar en la comisura y el chico ya suspiraba enamorado, Chay pensó que habían personas realmente confiadas, pero no podía culparlo.

En medio de ese callejón el chico lloraba amargamente de rodillas, no podía parar... se sentía agobiado, sentía que su vida no valía absolutamente nada y es que el don principal de Porchay había sido la Pathokinesis o más conocido como la habilidad de manipular las emociones o sentimientos de los demás, podía hacerlos sentir una felicidad desbordante o el abismo del sufrimiento aterrador y despiadado. 

Era capaz de hacer a sus víctimas actuar de forma completamente impulsiva, en vez de retener pensamientos o acciones, se vuelven furiosos y actúan según sus emociones. Este poder puede ser aumentado hasta formar un método de tortura hasta llegar a matar a una persona... el don de Porchay era un arma de doble filo, y se había extendido hasta proteger su propia mente y cuerpo de dones externos, algo que lo volvía intocable en cierto sentido.

– Duele... – sollozó el joven sintiendo un horrible hueco en el pecho, la depresión que cernía sobre él era desesperante.

Porchay sonrió acompasadamente – Lo sé, querido, lo sé – musitó y se mordió el labio inferior con los ojos brillantes y emocionados, símbolo que disfrutaba de lo que estaba haciéndo. El chico movía sus hombros, extrañado porque no podía detener su llanto y es que no podía, sentía tanta tristeza... su corazón poco a poco se desgarraba figurativamente por el dolor que estaba sintiendo.

– Puedes acabar con su propio sufrimiento – musitó Porchay – ¿Eso quieres?

El chico castaño movió desesperadamente la cabeza afirmando que era justo lo que quería, lo que anhelaba. Porchay metió la mano en su bolsillo y sacó una bonita navaja negra, sacó la hoja brillante y filosa que destelló bajo la luz de la farola encima de ellos.

– Un golpe en el corazón y acabará el sufrimiento, acabará el dolor y la angustia – Porchay extendió el arma hacia él – Tú decides que quieres hacer, querido.

El chico miró ansiosamente el arma en la mano de Chay, pareció pensarlo...

– Pero... moriré – sollozó – N-no quiero morir...

Chay inclinó la cabeza hacia un lado – ¿No? ¿Seguro? – intensificó las emociones del joven – ¿Prefieres vivir con ese dolor?

En ese momento el joven ya era un mar de llanto mientras negaba y a la vez tomaba la navaja, Chay sonrió y alzó su propia mano para acariciar el cabello castaño con detenimiento.

BEAUTIFUL HUMAN -Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora