Un viaje, un comienzo

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Sabia que faltaba algo en mi que no llenaba mis expectativas de "hombre" pero no sabia que era.

-Y si nos vamos de viaje?

-Qué? A donde? No podemos irnos así por así, tendríamos que pedir permiso, hacer un montón de papeleos y eso tarda...

-Anda, vamos de viaje, a un lugar... veraniego, animate, seria nuestro tercer viaje juntos.

Eso ayudaría, o eso creía yo, así que decidimos ir a la selva peruana, nuestra preciosa selva. Específicamente, Tarapoto, lugar de chicas de buen cuerpo y mas por las fiestas y el clima. Respirar buenos aires es bueno.

-Esta bien, pero tenemos que hacer los papeles ya. Si queremos partir antes que se acabe esta semana tenemos que pedir permiso ahora mismo.

Aunque ya habíamos cumplido la mayoría de edad, nunca es malo pedir permiso a tus mayores, mas aun cuando son tus padres.
Esa misma noche hable con ellos, pero tenia que decirles la verdad, ni una mentira...

-Papá, me han invitado para ir a Tarapoto, Dreko también irá.

-Que quieres ir a donde? A Tarapoto? Y para qué? Acaso quieres irte de esta casa? Definitivamente te diría que no...

Carajo, ya estaba todo dicho, las esperanzas eran mínimas, pero espera, mi padre nunca me habla serio y mas cuando le menciono viajes.

-... Pero se que eso iría contra ti, tengo que apoyarte, yo he sido adolescente como tu y conozco por donde vas, te doy el permiso, pero no te daré mucho dinero, solo te daré lo suficiente como para tu pasaje de ida y vuelta.

-Gracias papá, te lo agradezco demasiado, iré a empacar mis cosas que llevaré.

Aunque mi fe y mis esperanzas hayan estado por el suelo, mi padre siempre sabia lo que era bueno, malo y feo.
Era la primera vez que salia tan lejos de la ciudad hacia otra ciudad.

-Alo? Dreko? El permiso dado, tu como vas? - Si, sobre eso, aun tengo problemas con ello, no creen que iré contigo- Bah, ahora voy a tu casa.

Colge el celular y fui a la casa de Dreko, para nosotros, no existían puertas que tocar, ni timbres que presionar, con un silbido bastaba para que estemos hablando de lo que queríamos.

-Tu madre esta ahí?

-Si, pasa, espero que la convensas, ahora no cree en nada.

-Yo le digo. Creo que la verdad esta dicha, solo es un permiso, solo serán unos días.

No se porque yo estaba emocionado, aparte del viaje, me emocionaba que quizás encuentre a lo que me falta, así que entre a la sala decidido, sin nervios, aunque su madre era muy buena gente, a veces le daban sus achacos.

*Achacos: ataques que le dan a una persona que cambia de emoción o actitud.

Te quedarias conmigo?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora