55

312 17 5
                                        

Habían pasado alrededor de 4-5 meses desde que comenzaron a salir, todo iba bien, bueno eso parecía

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Habían pasado alrededor de 4-5 meses desde que comenzaron a salir, todo iba bien, bueno eso parecía.

En la casa de Minho, el silencio era tan acogedor como incómodo. En el sillón, casi sin espacio entre ellos, Jisung y él veían por tercera vez el mismo episodio de una serie que ni les importaba, era solo una excusa para estar juntos sin que nadie preguntara demasiado.

Minho tenía la cabeza apoyada en el respaldo y los ojos fijos en la pantalla, pero Jisung sabía que él no estaba viendo nada, lo conocía demasiado bien —demasiado— y podía notar cuando su mente estaba activa, cuando combatía pensamientos que no decía en voz alta.

Lo sabía porque Jisung llevaba semanas sintiendo lo mismo: palabras que querían salir pero se quedaban atoradas en el pecho.

— ¿Quieres cambiarlo? — Preguntó Jisung, rompiendo la quietud.

Minho giró apenas la cabeza, con esa sonrisa mínima y distraída que solo mostraba cuando estaba agotado de pensar.

— No importa. — Respondió. — Está bien así.

Jisung asintió, aunque no estaba bien. Nada estaba realmente bien.

En ese instante, el celular de Minho vibró. Él se enderezó y lo tomó con rapidez. El cambio en su postura fue tan automático que Jisung sintió cómo algo le golpeaba en las costillas: la evidencia de que aún estaban escondidos, de que Minho se ponía tenso en el segundo exacto en que algo externo los tocaba, como si el mundo pudiera descubrirlos con solo una notificación.

— Es... Hyunjin. — Dijo Minho, pero no abrió el mensaje, lo dejó boca abajo sobre la mesa.

Jisung trató de ignorar el nudo en su garganta. Hyunjin no tenía nada de malo, Hyunjin era su mejor amigo, pero eso hacía aún más doloroso pensar que ni siquiera él podía saber la verdad.

Minho volvió a apoyarse, pero ahora su cuerpo estaba rígido. Jisung sintió la necesidad casi instintiva de rozar su mano, de tomarla y apretarla para decir sin palabras “estoy aquí, no pasa nada”.

Pero no lo hizo, había aprendido a contenerse, a esperar y esperaba porque lo amaba, porque sabía que Minho necesitaba tiempo, aunque ese tiempo a veces le desgastara el pecho.

— ¿Estás bien? — Preguntó Jisung finalmente.

Minho tardó demasiado en responder.

— Sí… solo estoy cansado.

Pero Jisung escuchó lo que no decía: tengo miedo.

Las horas avanzaron, el episodio terminó, luego otro, Minho bostezó como si aquello fuera una señal para cerrar la noche.

Se levantó, estirándose con movimientos perezosos.

— Creo que voy a dormir. — Dijo.

— Sí, yo también ya me voy.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Dec 02, 2025 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

Masochistic [Minsung]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora