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Literatura clásica de la era Joseon, para Yeonjun, el tema de lengua y literatura que más odiaba y en el que más 100 estaba acumulando. Empezaba a creer que era una especie de poeta o escritor en su mundo ya que recitaba casi cada pieza con total claridad y fluidez, lo malo esque sus sueños no podían ser más extraños y su cabeza no podía estar más revuelta desde que empezaron a estudiar tales escritos importantes en la historia de Corea, según su profesor.

Su docente también sostenía una gran admiración hacia el príncipe, elogiándolo por ser tan "dedicado" y excelente en cada trabajo y clase. Lo cual, para Yeonjun estaba atrayendo un par de reacciones no deseadas por parte de compañeros de clase, era genial, cliché de kdrama.

"El chico nuevo genio que llama la atención"

Su vida era un chiste mal contado aveces, al menos así se sentía.

— El nuevo es un maldito presumido ¿no creen?, con su aire de superioridad, se cree mucho solo porque es guapo y tiene buenas notas —comentó un chico en la clase del castaño a sus amigos.

— Ni siquiera es tan guapo, ¿has visto su rostro? parece una chica —agregó otro de forma burlona— no entiendo porque es tan popular.

— Y se junta con el maricon de Hueningkai, ¿no es asqueroso? —soltó el más bajo de los tres haciendo un gesto de asco— seguramente es maricon el también.

— Escuché que vive con un chico de otra clase, otro freak.

¿Cómo una specie de roomie?

— Más bien un perdedor sin padres.

Yeonjun escuchó toda la conversación justo detrás de la puerta del aula, no sintió tristeza, tampoco quería golpearlos pero en el fondo estaba molesto, no por el mismo si no por la forma en la que esos idiotas estaban hablando de Hueningkai y Soobin, de sus amigos, ok, él era un raro que no pertenecía ahí, no buscaba si quiera ser popular pero sus amigos no tenían nada que ver con que esos tres fueran unos patéticos abusones.

— Relájate Yeonjun-Ah —habló Hueningkai poniendo su brazo sobre los hombros del castaño— estoy acostumbrado, solo vamos a clase.

Yeonjun no dijo nada, solo entró al aula junto con su amigo quien disimulaba muy bien, porque no podía creer que no se sintiera ofendido por esos tres. Sintió la mirada de esos tipos sobre ellos pero los ignoró, como si jamás hubiera escuchado todo eso.

—Odio literatura —mintió, disimulando lo nervioso que lo ponía repasar fragmentos de la historia coincidentes con su mundo.

— Si el profesor Han me elogiara como lo hace contigo, hermano, yo AMARÍA literatura —dijo Hueningkai riendo un poco— últimamente estás muy tenso, también te ves cansado, ¿todo bien?

Todo bien, era difícil responder a eso con sinceridad cuando la noche anterior las pesadillas no le habían dejado dormir, también teniendo en cuenta que Soobin se había quedado despierto junto a él con preocupación, lo cual lo hacía sentir culpable y de no muy buen ánimo.

"esas ojeras son porque no dejo de soñar con esa mujer que me grita desde hace una semana"

Pensó Yeonjun, luego suspiró y se limitó a negar con la cabeza, dando una sonrisa leve seguido de un suave "estoy bien" que , aunque no convenció del todo al chico de cabello ondulado, fue suficiente para no ahondar en el tema.

La clase se había desarrollado como siempre; entre regaños hacia los alumnos que se quedaban dormidos, preguntas al azar, mucho mucho entusiasmo por parte del maestro y, lo que no podía faltar.

—Joven Choi, ¿podría leer este Sijo' de Hwang Heu-chun porfavor?

Yeonjun asintió, resignado a obedecer como siempre cada que aquel hombre de mediana edad le pedía leer o recitar alguna cosa.

—"el vuelo de las grullas en el silencioso Han
distrae mi mirada de las montañas Inwangsan.
quisiera irme tan lejos que ni mi sombra me alcance"

Antes de que si quiera el profesor pudiera comentar algo relacionado con la lectura un fuerte dolor en su cabeza y una sensación de mareo insoportable le llegaron de golpe, se llevó las manos a la cabeza mientras el zumbido en sus oídos lo aturdía.

— ¿Yeonjun estás bien? —Hueningkai se puso de pie de inmediato tratando de evitar que se cayera— Estás pálido.

— ¿Joven Choi me escucha? —Su profesor se acercó asustado bajo la mirada de todos sus compañeros totalmente confundidos.

Yeonjun no respondió, soltó un quejido bajo y al sentir un líquido caliente salir de su nariz salió disparado al baño, tropezando con un banco solo en el proceso y dejando a la clase totalmente confundía. Ni siquiera se dio cuenta que Hueningkai fue tras el, que casi choca con un conserje, sentía que la cabeza le iba a explotar.

No podía tener más mala suerte, tener un episodio de esos en la escuela, recordar algo frente a su clase, lo que más había temido. Se encerró en un cubículo del baño, miró sus manos con un rastro de sangre su nariz y se desconectó completamente.

Recordaba esa frase, recordaba su rostro, recordaba su muerte.

— No, no, no, basta —suplicó por lo bajo apretando con fuerza su cabeza— no quiero verla, no quiero verla.

"quisiera irme tan lejos que ni mi sombra me alcance"

Una, dos, tres, cuatro veces sin cesar escucho esa voz, cinco, seis, siete veces recordó como lucía, tan parecida a él, ocho, nueve, diez veces recordó la sensación de su sangre en sus manos, igual a la que ahora escapaba de su nariz.

Hueningkai lo encontró inconsciente, se había desmayado en el baño.

Yeonjun odiaba literatura coreana, le desagradaban sus compañeros matones, pero sobre todo, se odiaba a sí mismo por no ser capaz de recordar quién había sido, que había hecho y por qué razón, había matado a esa mujer.

Por más que se sintiera cómodo en ese lugar, las tragedias tatuadas en su memoria jamás lo dejarían olvidar que, Choi Yeonjun, no pertenecía ahí, que no era su mundo, que no era su destino y que tarde o temprano debía despertar de ese sueño y regresar para rendir cuentas al fantasma de la mujer de ojos suplicantes que no dejaba de perseguirlo.


















Conceptos importantes!

Sijo': Son poemas coreanos clásicos antecesores del haikú, cercanos a los poemas breves chinos.

Hwang Heu-Chun: poeta y viajero coreano en la era joseon, fue un sadaebu, es decir un "letrado neoconfuciano" (autor del sijo utilizado en este capítulo)

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