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Había pasado ya una semana desde el incidente en la clase de literatura, todo había vuelto relativamente a la normalidad con la sola diferencia de que ahora Yeonjun estaba en boca de todos por el espectáculo en los baños, parecía que en el instituto era delito enfermarse.

—¿Qué les importa si vomité arcoíris en el baño? —dijo irónico y harto mientras un sándwich aplastado en el bus— enserio, ¿qué tiene de interesante un chico enfermo?

— La gente es rara —respondió Soobin mirándolo atento— tu ignóralos, no vale la pena tratar con gente así.

Yeonjun bufo y siguió comiendo, antes no había tenido el deseo de iniciar ninguna discusión con ningún compañero pero empezaba tener muchas ganas ahora mismo, desde que regresó a clases no paraban de preguntar si estaba bien (con cero interés real) y de rumorear que sufría distintas enfermedades terminales, incluso dijeron que usaba peluca porque estaba pelón por el cancer, ¿enserio eran así de insensibles siempre? alguien enserio enfermo la pasaría tremendamente mal.

— Tienes algo ahí —habló Soobin señalando su rostro, se había llenado de un poco de comida.

Yeonjun intentó limpiarse pero no daba con el lugar, Soobin no dejaba de decirle que ahí no era hasta que se cansó y el mismo limpió la punta de su nariz. Había sido un toque muy suave, cuidadoso como cada movimiento de Soobin hacía Yeonjun y este no pudo evitar sonrojarse como siempre que se apenaba, ahí iban de nuevo, con esos momentos raros.

— ¿P-por qué me limpias tu? ya casi encontraba el lugar —dijo tratando de sonar incómodo al respecto, auto convenciéndose de nuevo.

— ¿te molesta? perdona —Soobin parecía confundido, no es algo que no hubiera hecho antes con el castaño— no lo volveré a hacer.

— No quería decir eso...—susurró evitando mirarle— haz lo que quieras.

Soobin frunció en ceño confundido, ¿qué mosca le había picado? el alto aveces olvidada lo mucho que el castaño había cambiado desde que se conocieron, como había pasado de un chico asustadizo y confundido a uno confiado y bromista, un tanto sarcástico y últimamente, bastante uraño, seguían pasando el tiempo juntos pero aveces sentía que lo evitaba, tal vez estaba molesto por qué seguía ahí varado con ellos.

— ¿Sabes? no sé qué poner en mi hoja de universidades —habló el alto, tratando de hacer conversación— cuando era pequeño quería ser bombero, también policía y pintor, pero no soy ni valiente, ni atlético ni bueno pintando —río un poco.

— Pero eres muy bueno inventando historias, también eres bueno con la computadora y con los animales, ¿te gustan los animales marinos no? podrías ser biólogo —Yeonjun le había puesto mucha atención desde que se conocían, Soobin se puso feliz al darse cuenta de eso— tienes tiempo para pensarlo.

— Esto es Corea del Sur Yeonjun, tiempo es lo que menos hay y más si se trata de la universidad —el castaño pensó que era muy deprimente, pero también sabía que era real.

Últimamente estaban muy presionados con respecto a su futuro, veía como Soobin se esforzaba mucho en sus exámenes y en cada clase, veía a Taehyun ir a clases extra todos los días luego de clase, a Beomgyu hablar sobre su tutor privado y a Hueningkai constantemente intentando mejorar sus notas junto a su hermana, todos parecían muy ocupado en algo (lo cual era lógico estando a días del Suneung) y luego estaba el, en seguimiento médico por los daños neurologicos que le había traído su amnesia (de la que sus doctores no sabían y por lo tanto no entendían lo que le pasaba en verdad) ni si quiera entendía porque se sentía presionado a hacer algo para su futuro cuando sabía que no tendría uno, al menos no ahí.

— Aunque tienes razón, podría estudiar veterinaria —habló al fin Soobin, como si en verdad lo hubiera meditado mucho— aunque se siente como traicionar el legado de artistas de la familia.

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