Yeonjun sentía que se iba a desmayar en cualquier momento, las piernas le temblaron al ver el gran edificio frente a él y la gran masa de estudiantes entrando apresurados. No tuvo más remedio que pararse en seco mientras el bullicio de su alrededor le retumbaba en los oídos.
—O-Oye Soobin, ¿ya no nos podemos regresar a la casa? —dijo mientras jalaba la manga del suéter del alto para que no avanzara más.
— ¿Eh?, pero si esta mañana estabas muy emocionado —respondió buscando su mirada, al verle se preocupo un poco— tranquilo, ¿si?, todo estará bien Yeonjun, lo prometo.
— ¿Seguro? —quería creerle pero la verdad toda la motivación y valentía que tenía se había esfumado al verse ahí parado frente a aquel lugar.
— lo prometo, ¿confías en mi verdad? —pregunto dándole una pequeña sonrisa buscando darle seguridad.
Yeonjun asintió tratando de dejar su pánico de lado, claro que confiaba en él, lo hacía más que nadie en este universo y los otros. El alto alboroto sus cabellos risueño haciéndolo sonreír un poco, iba a dar lo mejor de sí para sobrellevar su primer día, avanzó al fin dándole un empujón amistoso al pelinegro quien en enseguida se lo devolvió.
Ambos se apresuraron a ir a la sala de maestros, el castaño aún no sabía en que clase iba y necesitaba su horario también. Soobin no iba a dejarlo solo así que lo acompaño, estaba cruzando los dedos para que este no quedaran en clases separadas.
— Choi Yeonjun estas en la clase 3A —dijo la docente entregadole una hoja acartonada- este es el nombre de tu profesora y tu horario, ahora mismo tienes literatura antigua.
— ¿Eh? ¿a dicho 3A? —el alto preguntó con una mueca de confusión y decepción en su rostro, eso no podía ser cierto.
—Así es joven, es una pena que no estén en la misma aula pero no había espacio más que en 3A —dijo con un tono suave pero con algo de pena la mayor— van a tener que verse durante los recesos ¿son muy amigos? —preguntó con una sonrisa comprensiva.
—Si —respondieron al unísono haciendo reír un poco a la maestra, ambos se miraron tristes.
— Bueno, es una pena pero yo no soy la encargada de asignar las clases, lo lamento muchachos —dijo acompañandolos a la puerta —ahora vayan a sus salones tienen clase.
Ambos se despidieron con una suave reverencia, estaban muy tristes la verdad, sobretodo el príncipe ya que no soportaba la idea de estar solo con un grupo de adolescentes que no conocía, se suponía que Soobin iba a protegerle pero, ¿como lo haría estando en clases separadas?
— te voy a extrañar mucho —dijo mientras gruñia bajito y daba una pequeña patada al aire, aquello hizo reír al alto- no te rías, es enserio...
— Perdóname, es que aveces eres tierno cuando te quejas así —aquello hizo que el castaño sintiera las mejillas calientes por un segundo— todo estará bien ¿si?
— Dudoso, pero intentaré confiar en el experto —dijo soltando una débil risita que contagió al pelinegro— de igual forma es una pena que no quedáramos juntos.
Sus aulas quedaban en lados contrarios así que tuvieron que separarse, no dijeron mucho la verdad, después de un simple "hasta luego" y una pequeña sonrisa se fueron cada quien por su lado. Soobin llegó antes a la suya encontrando a su amigo mirándolo de manera sospechosa.
— Vaya, vaya ¿a quién tenemos aquí? —dijo su mejor amigo levantando una ceja maliciosamente.
— ¿qué? —dijo el alto tomando asiento y dandose cuenta por primera vez en todo ese rato de que varios de sus compañeros le miraban curiosos, ¿que diablos les pasada?
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curiosité
FanfictionSoobin es un amante de la lectura, la ciencias ficción y las novelas gráficas, su hermano el cual estudia animación está trabajando en un proyecto del que este tiene mucha curiosidad por lo que se mete a su estudio para saber que de trata. pero no c...
