Soobin observó en silencio aquella tienda de libros viejas que ya conocía de antes, el frío de la tarde calaba en los huesos y le exigía entrar a calentarse pero estaba demasiado nervioso como para entrar. Había pasado una semana desde la primera vez que visitó el lugar, desde su conversación con el abuelo Min, hasta ese viernes no se había animado a volver a contactarle y mucho menos a hacer tiempo para visitarlo, para hablar.
"No sé qué preguntarle primero..."
Pensó mientras se frotaba la nuca y hacía una mueca de desespero. Odiaría admitir que tenía miedo de esa conversación, ordinaria admitir que no llevara toda esa semana sin poder dormir pensando en su madre y sobre todo odiaría con todo su ser admitir que no había terminado de leer el story board de su querido huésped, Yeonjun. Estaba siendo cobarde como siempre.
Sabía que era importante, sabía que entre más tiempo pasara talvez podía ser más difícil o peor la situación pero no estaba listo para darse de lleno con esa realidad. Lo poco que había leído sobre Yeonjun le dejaba bastante claro que su vida en su mundo no era para nada fácil o agradable, se preguntaba si estaba atando cabos bien y también cuánto de todo eso recordaba el ahora castaño, quería y sentía la obligación moral de mostrarle la verdad, de contarle página por página su historia, explicarle que no solo era un habitante de la corea de joseon si no que era parte de la familia real, que era un hijo ilegítimo y que le había prometido algo a su madre, pero sabía bien que no debía apresurar aquello, había leído mucho sobre amnesia en personas como para saber que no era buena idea hablarle al paciente de lleno sobre un evento traumático, es más, era sentido común en parte saber eso.
Solo quería arreglar todo y ya, ¿porque cada vez se volvía más enredado todo? era listo, si, pero no sabía cómo manejar esa situación en ese momento.
"Yeonjun tiene que saber la verdad de su realidad antes de irse, debe estar listo para lo que viene al regresar ¿no?"
Pensaba mientras miraba el cielo, totalmente absorto en todo aquello.
"¿Yo deberé decírselo?, ¿no es mi hyung el más apto siendo que es el autor de su mundo?"
— Hijo, ¿te vas a quedar ahí parado en el frío toda la tarde o vas a pasar? —la voz del anciano lo hizo sobresaltarse, sacándolo totalmente del torbellino de preguntas en su mente.
— Buenas tardes Señor Min —saludó con una reverencia el de cabellos negros— ¿se a encontrado bien?
— Excelente muchacho, gracias por preguntar —el anciano le devolvió el gesto antes de dar un par de palmadas en su hombro— pasa, pasa, antes que este viejo se congele.
Soobin lo acompañó adentro en seguida, la verdad es que también se estaba congelando.
El anciano lo invitó a tomar asiento en un banco frente a su mostrador, enseguida le sirvió una taza de té caliente buscó sus anteojos, parecía que lo hubiese estado esperando.
— llevabas mucho tiempo ahí parado muchacho —comentó mientras se sentaba también— por un momento pensé que te habías vuelto un maniquí.
— Estaba pensando demasiado —dijo con una risa nerviosa el joven— la verdad es que no sabía si estaba listo para verle aún.
— ¿Pero estás aquí no? —dijo con tranquilidad— no te apures, podemos hablar de lo que quieras, haz las preguntas y este viejo abuelo te responderá.
ESTÁS LEYENDO
curiosité
FanfictionSoobin es un amante de la lectura, la ciencias ficción y las novelas gráficas, su hermano el cual estudia animación está trabajando en un proyecto del que este tiene mucha curiosidad por lo que se mete a su estudio para saber que de trata. pero no c...
