Hueningkai no dejaba de mirara el reloj preocupado, había pasado ya una hora y Yeonjun seguía inconsciente. había llevado al castaño a la enfermería cargado como pudo y con mucha suerte, la enfermera y su profesor guía le habían dado permiso de quedarse cuidando a su amigo bajo la excusa de que "ver a un compañero desmayado y sangrando le había provocado un shock" que si bien, era verdad, en realidad había exagerado haciéndose el mareado y aturdido.
Jamás dejaría solo a su amigo, no cuando llevaba días viéndose cansado y de la nada entraba en una crisis, iba a fingir tener vómito incluso si intentaban sacarlo de ahí antes de que Yeonjun abriera los ojos.
— Ay Yeonjun, ¿qué fue lo que te pasó? —dijo en un susurro rodando en la camilla de al lado de donde descansaba el castaño para verle.
No se conocían de mucho, pero era su amigo, el único que no se había burlado de él, el único que no lo había juzgado por quién era, el único que no se había cambiado de asiento, el primero con quien podía charlar realmente y la única persona que en el fondo, le daba ánimos de asistir a la escuela. Había jurado que eran uno de esos casos en los que dos personas se cruzan y están destinadas a ser mejores amigos, que "se conocían de otra vida", pero ahora se daba cuenta de que realmente no sabía nada sobre Yeonjun, quienes eran sus padres, porque vivía con un amigo (porque Soobin ni siquiera era su familiar) y lo más importante, porque aveces parecia algo desconectado de esa realidad, como si fuera muy inocente para un joven de diecisiete años.
— Tienes que decirme que te pasa Yeonjun —susurró mirándolo fijo—te dije que éramos como hermanos, dime, ¿tus papás te pegaban o algo así?, ¿te escapaste de casa y te recogió el hermano de Soobin?
Estaba hablando solo, pero en verdad quería saber, quién era Choi Yeonjun.
Unos pasos apresurados y respiración agitada que se asomaron por la puerta lo hicieron sobresaltar, se trataba de Soobin, miró el reloj y se percató que era receso, también se percató de que no había ido a avisarle al alto como había dicho antes, se le había pasado por completo.
— ¿Qué le pasó? ¿ya despertó? —preguntó sin tomar aire el pelinegro, parecía muy asustado, desesperado.
— No lo sé, salió corriendo en media clase y lo encontré desmayado en el baño, le sangró la nariz —Explicó incorporándose e invitando a Soobin a sentarse en una silla al lado del castaño— Lo siento, estaba preocupado porque aún no despierta y olvide ir a avisarte.
— Está bien Kai, gracias por traerlo —agradeció con una sonrisa preocupada el joven— ¿te dejaron estar acá?
— Mentí sobre estar muy en shook para volver a clases, no podía dejarlo solo —mencionó con una risa débil— no podía dejarlo solo.
— Naturalmente son mejores amigos —agregó Soobin.
Hubo un silencio un poco incómodo entre los dos, el pelinegro aún no regulaba del todo su respiración.
Hueningkai observó atentamente como Soobin se inclinaba para ver al castaño, su expresión era de preocupación genuina, como si tuviera miedo de que no despertara, él también tenía miedo pero, el alto parecía que quería llorar.
Soobin retiró algunos cabellos húmedos del sudor provocado por la fiebre del joven príncipe, con una ternura digna de cuestionar, suspiró, suspiró desde lo más profundo de su pecho y rompió el silencio.
— Debiste quedarte en casa hoy Jun...—dijo como si continuara una conversación de la que el de cabello ondulado no tenía conocimiento alguno.
— ¿Yeonjun-Ah estaba enfermo esta mañana? —se atrevió a preguntar— le dije que lo veía cansado pero dijo que estaba bien.
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curiosité
FanfictionSoobin es un amante de la lectura, la ciencias ficción y las novelas gráficas, su hermano el cual estudia animación está trabajando en un proyecto del que este tiene mucha curiosidad por lo que se mete a su estudio para saber que de trata. pero no c...
