Capítulo 19.

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El silencio se asentó en la habitación como una losa invisible. Goku permanecía sentado en el sofá, con la mirada fija en un punto inexistente mientras sus pensamientos chocaban entre sí. Había aceptado cargar con enemigos, con el desprecio de facciones enteras, con el peso de convertirse en el más fuerte... pero aquello era distinto.

Un hijo.Akeno se mantenía frente a él, con las manos entrelazadas sobre su falda, nerviosa. Cada segundo sin respuesta tensaba aún más su pecho.

-Goku... -susurró con cautela- si esto es demasiado para ti, yo...

El azabache reaccionó de inmediato, levantando la vista y negando con firmeza.

-No -respondió con convicción- no es eso.

Se puso de pie con calma y caminó unos pasos, pasándose la mano por el cabello oscuro. No había enojo, ni rechazo, ni frustración... solo una inquietud genuina.

-Es que el mundo está hecho un desastre -apretó los puños- Dioses, demonios, ángeles, guerras que no terminan... y yo estoy en medio de todo eso -la miró- No quiero que nuestro hijo crezca huyendo o cazado por mi culpa.

El corazón de Akeno se estremeció.

Aquellas palabras no provenían del guerrero que desafió a Loki sin titubear, sino de alguien que empezaba a comprender el verdadero significado de proteger.

-No estará solo -dijo ella acercándose- Yo estaré con él... contigo. Y tú tampoco estás solo, aunque insistas en cargar con todo -sonrió con suavidad- Rias, Asia, Kiba... incluso tu madre y Azazel. Este mundo es cruel, pero también tiene quienes lucharán por ellos.

Goku la observó en silencio antes de esbozar una leve sonrisa.

-Eres fuerte, Akeno -dijo con sinceridad- Mucho más de lo que crees.

La atrajo hacia sí y la abrazó con cuidado, como si temiera quebrar algo delicado. Akeno apoyó la cabeza en su pecho, escuchando el ritmo constante de su corazón.

-Entonces... -murmuró- ¿Qué haremos?

Los ojos negros del Son brillaron con determinación.

-Seguir avanzando -respondió- Haré lo que siempre hice... pero esta vez no solo por mí -bajó la mirada hacia su vientre- Si el mundo quiere verme como un criminal, que lo haga. Seré lo bastante fuerte para que nadie se atreva a tocar lo que es mío -el brillo en sus ojos dejaba ver la determinación por obtener un poder absoluto sobre todo y todos si importar se quien se tratara.

Él sería el más poderoso.

.

La mansión Gremory se encontraba extrañamente silenciosa. Rias Gremory estaba sentada tras su escritorio, revisando informes sobre los estragos dejados por Loki en el Inframundo. Las facciones discutían responsabilidades, y el nombre de Son Goku aparecía repetidas veces, acompañado de sellos como amenaza potencial y factor impredecible.

Aquello le producía un profundo malestar.

-Tch... -cerró uno de los documentos con fastidio- Como si no bastara con sobrevivir a un dios nórdico.

-Buchō... -la voz de Akeno resonó desde la puerta.

Rias levantó la mirada de inmediato.

-Akeno, pasa. ¿Ocurre algo con Goku?

La tardanza en responder lo dijo todo.

Rias se levantó y caminó hasta quedar frente a ella.

-Akeno... dime la verdad.

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⏰ Última actualización: Mar 21 ⏰

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