Pov Molly
La manera en la que estúpidamente iban a caer en trampa ni siquiera yo podría creerlo del todo pero allí estaban a nada de ir a la casa del terror. No había opciones para tomar una mejor decisión y tampoco es que pudiera avisarles. He visto a Samuel, siguen con esa expresión de creer que por fin ha ganado por encima de Dylan y Jace. Mientras que ellos tienen otras ideas.
Me muevo por encima de sus cabezas, todavía sigo a Samuel sin dejar de mirar a Dylan. Si tuviera que elegir a quien salvar sería a él pues me parece que fue quien menos daño me hizo en vida. De todos modos el tiempo no estaba a mi favor, al contrario jugaba en mi contra, pues al pasar de las clases se acercaba el final de la jornada escolar y no habría nada que les impidiera llegar a esa emboscada en casa de Sam.
…
Pov Samuel.
Sam, estoy haciendo esto por ti. Lidiar con Ofarrel y Moriarty es una tortura, eso tipos ni siquiera saben la suerte que tiene de seguir respirando el mismo aire que el tuyo. Sam cuando vayamos por lo que más quieras no me castigues, solo me estaba defendiendo de sus ataques. Tienes que ser razonable, ellos te han tenido mucho más tiempo de lo que yo he podido tenerte. Sam soy esa bala pérdida sin tu presencia. Añoro tu control Sam, necesito desesperadamente un ancla o no podré seguir adelante. Mi corazón late con fuerza, a pesar de todo siento alegría. Enviaste ese correo para mí Sam, por una vez soy yo quien fue visto por ti, juro no fallarte, seré tan devoto a ti Sam. Tan diferente a las cosas con Molls, porque tú, has dado ese paso tan importante en nuestra relación.
La campana por fin da el toque final para que salgamos del purgatorio también conocido como la escuela. Me siento tenso cuando se emparejan los sonidos claros de los pasos del pendejo de Jace y el hipócrita de Dylan.
—Petrova. No tan rápido que hemos dicho que vamos a ir juntos.— juro en el infierno que Ofarrel quiere morir pronto.
— Más lento no puedo ir…— es que me mordí la lengua para no discutir, en estos momentos no puedo darle más cosas para usar en mi contra cuando lleguemos con Sam.
— Deberías— es una respuesta más seca, pero viene de Moriarty. No estoy nada seguro de porque el tono, pero él es igual de estúpido que Ofarrel solo que Sam sigue sin verlo.
Parece que podemos llegar a una especie de acorde muy jodido en dónde los tres cerramos la boca, caminando al estacionamiento. Brevemente me vino la idea de arrancar mi auto y que se jodieran pero a regañadientes comparto la dirección que me dio Sam. Estúpidamente quería llegar primero pero como sabíamos que teníamos la intención de hacerlo, el acuerdo fue ir al mismo ritmo. Ofarrel se emparejó en su auto y Dylan iba al otro lado en la motocicleta. Debería de atropellarlo, que se cayera de la motocicleta y su rostro chocará contra el asfalto.
…
Pov Jace.
Puta madre. No hay como negarlo, de verdad que cojones le metieron a Petrova en la comida que le dan, ese subnormal siempre tiene que joder lla vida. Primero mostrándose como pavorreal solo porque la nerd le dió la dirección a él. Después con él tenía que encabezar la marcha a casa de la nerd.
De nuevo me sorprende que mi Bro, esté más tenso. Lleva todo el horario de clases con un humor de perros, ni las bromas le han dado risa. Vale que hasta frunce el ceño como si estuviera personalmente ofendido con la vida. A saber si le mejora la cara cuando veamos a la nerd. La extraño, de manera que no tenía idea de que podía hacerlo pero lo hago. No es que esté tan acostumbrado a ser sentimental y esas mierdas pero fue raro no verla en el día. Nunca había faltado, que yo sepa tenía un récord perfecto de asistencia por eso le molestaba, por empollona. En fin ya me estoy dejando llevar por las ideas paranoicas de mi Bro, a lo mejor lo que necesito es pensar en lo que nos espera al llegar.
.
.
.
.
.
.
.
ESTÁS LEYENDO
Mi Sumiso personal
Teen FictionSamantha es una linda chica, la típica chica de Instituto tierna y dulce y nerd a ella la molesta el súper popular y hermoso Jace el sueño de toda chica un Adonis sacado de un cuento de hadas, el único problema es que él es un mujeriego arrogante, a...
