Tic, tac, tic, tac

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Pov Molly

No dormí. No podía.
Eso de estar muerta, más que libertad, es una condena de conciencia. No cierro los ojos, no descanso… solo pienso. Pienso en lo que hice cuando tome el cuerpo de Sam, debí aprovechar para tomar más de Dylan, pero ya no me queda lamentar ese hecho, sino que al menos ya no siento el dolor profundo que me causo Mikhail.
Pienso en lo que me hicieron. Y en lo que Mikhail está a punto de hacer.

Samuel no lo sabe, pero ese correo lo firmó su verdugo y las intenciones de Mikhail no son para darles a Sam o para una buena voluntad.

El amanecer llega y él está todavía tirado en la cama, boca arriba, como si hubiera sido arrojado ahí por alguien. Siento la necesidad absurda de sacudirlo, de gritarle:

“¡NO VAYAS, IDIOTA, ES UNA TRAMPA!”

Pero soy un susurro flotando en una habitación vacía. A pesar de morir gracias a Samuel ni siquiera yo quiero que vaya hacia ese destino tan horrible aunque es una oportunidad de vengarme no se siente satisfactoria porque no fue creada por mi, porque no viene de mis deseos esto es algo tan distinto. Y mientras ocurre por millonésima vez deseo que Sam muera. La quiero muerta sin ella allí todo esto no hubiera ocurrido.

Veo a Samuel levantarse como un autómata.
No se viste con cuidado. No se ve nervioso. Se ve… satisfecho.

El muy imbécil debe creer que Sam confió en él. Que le escribió primero. Que lo eligió.

Cuando toma sus llaves, lo sigo. Cruzo paredes, calles, esquinas. Lo sigo aunque no quiera seguirlo. Estoy tan atada a él como lo estuve el día que… bueno. Ese día. Lo sigo de cerca hasta que veo que se topa con Dylan y Jace. Y mis ojos dejan de ver a Samuel para concentrarme en Dylan, Dylan que se ve intranquilo bajo su apariencia relajada en sus ojos veo claramente que algo le molesta y me estresa pensar que tiene que ver con Sam, todo como siempre Sam, solo Sam. Dios ni eso puedo tener. Por el otro lado veo a Jace lo admito aún me da satisfacción pensar que lo hice bajarse a mi nivel en esas duchas y me pareció lo mejor del mundo él a diferencia de Dylan, tiene la cara apacible y los ojos burlones mientras observa a Samuel como si este fuera un payaso. Cosa que nunca nadie podrá igual es la capacidad de Jace de hacerte sentir un chiste del cuál él se burla.

🍂🍂🍂

Pov Jace

Venir a la escuela con unas bolas anales en el culo, se ha convertido en mi nuevo pasatiempo favorito, después de pensarlo bien. Debo de tener siempre listo el culo nunca se sabe cuando mi Bro, me lo va a dejar como un flor. Por otro lado la nerd nos jodío con lo que nos hizo hacer a mi y a Petrova, pero la perdone rápidamente me dejó chupársela a mi Bro y solo por eso estaba dispuesto a jugar bien el día de  hoy. Pero Dylan sigue con sus cosas de que algo va mal y bla, bla bla…excusas de mi Bro.

— Ofarrel y Moriarty o debería decir Pituca y Petaca— es lo primero que escuchamos del nadaqueveriento de Petrova, así es que soy el primero en responder.

— Se te ofrece algo. ¿Un cuchillo para que te mates? por ejemplo.

— Tu humor como siempre es inútil, el día en que mi ama sepa la clase de basura que eres tanto tu cómo Moriarty saldrán de la vida de ella por las malas.

— Awww ahora dilo sin llorar — este se creía la mamá de los pollitos cuando ni a huevo llegaba la verdad.

—Bro, ahora no es momento, quizás más tarde cuando esté nuestra ama— esa era la voz de Dylan quien últimamente se sentía el santo patrono del buen comportamiento que yo sabía era una mierda. Yo estaba por responderle cuando la voz de Petrova se hizo presente.

— Muy chistoso Moriarty, solo cuando te conviene finges ser buena persona, pero los tres sabemos que eres igual de pendejo que Ofarrel— eso me molestaba, esa puta actitud de Petrova y antes de que yo me metiera mi Bro dio el paso hacia Petrova y no miento la polla me vibro.

Mi Sumiso personalHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora