Capítulo 50

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Poe

Cuando el golpe esperando paciente a que subiera las escaleras se estrelló en mi cabeza, el mundo se transformó en un maldito juego de supervivencia.

Estaba mareado, tambaleando al inicio del pasillo, casi frente a aquella puerta donde minutos antes había dejado a mi hermoso insecto indefenso retocando su labial corrido por nuestro beso. Mal momento para que se me ericen los vellos de recordarlo. Creí que aquel hilo de sangre cayendo por mi frente terminaría en la ilusión de un videojuego estupido, en donde no puedes hacer que el avatar tome control de la situación por algún humo invisible y termina cayendo ante el enemigo. Tarde un par de segundos en que el zumbido de mis oídos se dispersaran.

Parpadeó, encontrando al casco de fútbol tirado sobre el piso como el responsable de mi distracción.

Jugadores idiotas.

- ¿Teníamos que noquearlo o solo dejarlo mareado?- dijo un enmascarado, levantando el casco del piso mientras yo agarraba mi cabeza incorporándose.

Estaba sangrando.

- ¡No seas tarado, novato!- respondió otro- Por algo Troy dijo que teníamos que esperar a que subiera por las escaleras.- Este debía ser un tarado del equipo de fútbol.

- Pero... ¿estás seguro que es el tipo?- dijo el del casco- se ve muy... meh.

¿Los secuaces siempre serán tan idiotas?

- Troy dijo, "tiene la cara pintada de negro", y este tipo tiene la cara pintada de negro.

El novato me miró dudoso.

- Bueno, no es como que tenga toda la cara pintada de negro...

- Hay miles de sujetos que tienen la cara pintada de negro en este instante, ¿seguros que es el? Se supone que tendríamos que estar noqueados ahora no?

Reconocí esa voz, era uno de los idiotas que me preguntaron por la motocicleta de Carter hace unos días.

Silencio, uno muy intrigante y de confusión.

- Supongo que la cagamos esta vez...- dijo aquel que mencionaba al idiota de Decker en cada ocasion- ¡Mierda!

El novato se acercó despacio, y me tomó del hombro.

- ¿Amigo estás bien?, lo sentimos mucho, creo que te confundimos con otra persona...

El sonido de pasos corriendo llegando del pasillo llamaron la atención de todos. Mi mirada se fijó con la esperanza de ver a aquella abeja patética salir corriendo, huyendo triunfante de entre las sombras, pero no fue así.

Una chica se detuvo, apreciando con incomodidad y pánico como tres sujetos encapuchados me acorralaban y de un momento a otro fijaban su atención a ella. Giró la cabeza con rapidez buscando a alguien detrás suyo, y se aterrorizó aún más cuando vio que entre esa oscuridad solo había salido ella corriendo.

- Es muy rubia para ser Ciel Allen, ¿verdad?- habló el novato del casco.

Y ese nombre llamó su atención, mirando fijamente a los chicos mientras retrocedía con cautela hacia la escalera.

- ¡No puede ser!... Te dije que era una pésima idea traer al novato.

Bueno, ahora su actitud de guardaespaldas idiotas tenía más sentido.

Era mi oportunidad.

Le arrebate el casco al pobre novato que por pura mala suerte le tocó seguir órdenes estúpidas, regresandole el mismo golpe que me dio a mi con el casco momentos atrás. Quedó inconsciente. Mal por él, bien por mi.

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⏰ Última actualización: Apr 02 ⏰

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