FELIX
—Deja el malhumor que te cargas —comenta mi amigo.
A lo que le respondo con un gruñido.
—No eres una bestia.
—No me interesa. Si a alguien le molesta que me lo diga en la cara para matarlo.
Niega con la cabeza como si estuviera cansado de todo esto.
Yo también. ¿Cómo es posible que hayan pasado tres putos años y nadie en esta maldita mansión me dé respuesta de dónde coño se encuentra esa maldita chica?
No debí haber dejado que se largara. Debí haberla retenido y encerrado en un jodido sótano, así al menos estaría aquí. Odio que cambiara mis planes.
Ella no tiene ese derecho. Y aun así dejé que pasara como un maldito adolescente que no tiene idea de la vida.
—No puedes solucionar todo matando.
—¿Quién me lo va a impedir? —interrogo sin esperar su respuesta—. Diles a todos que por cada día que no me digan su paradero serán mi propio saco de boxeo personal —ordeno bebiendo de un sorbo todo el vodka.
—Debes rendirte.
—Rendirme no está en la mesa. La quiero y la voy a encontrar, no me importa si tengo que explotar un maldito país para encontrarla.
—¿Y cuánto piensas seguir así? Puede que tenga una pareja en este momento —no termina cuando lanzo el vaso a su lado, dejando que se rompa en un montón de trozos contra la pared.
—Lo mataré si es necesario.
Niega con la cabeza.
—Debes asistir esta noche a la fiesta.
—Todos son unos malditos inservibles —gruño revisando el montón de papeles que me extiende.
—Tú fuiste el que quiso infiltrarse porque no puede dejar de golpear cosas como una bestia y necesitas distraerte para no cometer una masacre.
Todo es absurdo. No quiero más que matar y encontrar a esa mujer.
Esto se está convirtiendo en un jodido problema que necesito solucionar rápidamente.
—No dilataré en esa aburrida fiesta —informo.
—Me parece perfecto, no quisiera que cometas otra masacre como la última vez.
No contesto y dejo que siga explicando los planes de los próximos meses.
Horas después me encuentro aburrido hasta los cojones, rodeado de un montón de viejos que no paran de hacerme perder el tiempo.
Me comienzo a arrepentir de haber venido a esta estupidez solo para infiltrarme, pero no me queda más remedio.
—Será un placer hacer negocios… —dejo de escuchar lo que me dicen cuando la veo.
Bella, impecable, perfecta, con un vestido que se ciñe a todas sus curvas y la hace deslumbrar como una jodida reina.
Me quedo estupefacto apreciando su belleza mozzafiato.
No puedo apartar la vista de la mujer que me convirtió en una bestia buscándola sin control durante tres largos años sin poder encontrarla, para que siempre estuviera bajo mis narices.
Está más que hermosa…
Hace tres años no hubiera usado ese vestido, pero ahora lo luce como si fuera una segunda piel. Y tiene un aura de mayor confianza. Mi etérea chica ha madurado hasta convertirse en una completa locura que hace que nadie pueda ignorar su presencia.
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Winter Breath (Borrador)
RomanceMichelle tras sufrir una humillacion se encuentra con un chico, cuyos ojos pueden hacerte sentir atraida como un iman, pero jamas sabras que esconden detras de esos hermosos ojos Perversion, romance, dolor, furia, bipolaridad, jamas lo sabras, hasta...
