★Capitulo 9★

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Descompensación horaria.

Los Ángeles, California.

Presente, Mayo 2015.

Narra Ekaterina:

Ha pasado dos meses desde la última vez que vi a Dean; el regreso al día siguiente de la pequeña charla que mantuvimos en el parque, Mad aún se pregunta cómo lo conocí, estaba emocionada cuando lo vio entrar al departamento; por mi parte también lo estaba, me sentía diferente con él.

Ese día salimos a tomar un café y a platicar un poco de su trabajo y como había llegado hasta aquí, la charla se volvió extraña en el momento que lo pregunto por mi vida, no estaba lista para decirle a alguien más, acerca de mi situación médica, solo basto decir que me había mudado hace unos meses, "me salvo la campana" -Literal-, ya que el recibió una llamada de su trabajo.

Ese día me informo que se iba de gira a Centroamérica y que regresaría en un par de meses, intercambiamos números y desde que se fue no ha dejado de llamarme; mi celular a sonado más desde que lo conozco, llama antes de sus luchas para que le desee suerte.

(...)

- Dr. Mendoza: Bienvenida Ekaterina, ¿Cómo estás?.

- Ekaterina: Bien, Doctor. Me sorprendió su llamada, pensé que ya no me quería en su consultorio.

- Dr. Mendoza: No, Ekaterina. Pasa que tuve una emergencia familiar, pero le pedí a mi asistente que te diera las cartas, ¿Las recibiste?.

- Ekaterina: ¿Qué cartas? Su asistente no me llamo en estos dos meses.

- Dr. Mendoza: Oh! Lo siento, tendré que hablar con ella, toma -saco tres sobres de la gaveta- esto es parte de tu tratamiento, las respuestas a tus cartas.

- Ekaterina: ¿Por qué son tres sobres? Yo solo he escrito una carta.

- Dr. Mendoza: Bueno, esa es decisión de la persona que responde tus cartas, la mayoría son cartas consejeras o tal vez respuestas adicionales.

- Ekaterina: Esta bien, mientras le traje una carta, espero que llegue pronto.

- Dr. Mendoza: Claro, por lo pronto ve a leer las que te acabo de dar, seguro te lleves una sorpresa. -asentí y me despedía desde la puerta para irme, pero el doctor, me detuvo- Eh, Ekaterina!

- Ekaterina: ¿Si, doctor?.

- Dr. Mendoza: ¿Ha pasado algo que deseas compartirme?. -¿Lo notó?

- Ekaterina: Solo..., conocí a alguien. -sonreí y el doctor asintió.

(...)

"Es extraña la manera en la que uno hace estas cosas, pero Hey! Tal vez esto, no solo sea una ayuda para ti, de una u otra forma, me ayuda a mí también, sé que seguramente esperas una respuesta a tu carta, pero ¿Quién soy yo para darte un buen consejo? La persona que me busco, dijo que yo era la mejor opción, él pensaba en ti, mas sin embargo, yo, inseguro acepte la propuesta, dando por hecho que no respondería ninguna carta, solo las leería.

El hecho de que puedas transmitir todo lo que sientes, de la manera en la que lo haces, me hace pensar que no se lo dijiste al doctor, ¿Cómo lo supe? Pues, tu carta era más sentimental de lo que el doctor dijo que sería. Es correcto preguntarte ¿Sientes algo por él? ¿Por qué?.

No espero respuestas a esas preguntas, pero si, muy en el fondo ansió saber más de ti, esto no es un cliché, no te sorprendas por mis palabras, algún día, sabrás más de mí, si lo deseas, solo aun no es el momento, primero quiero saber más de tus sentimientos, acerca de tu vida pasada ¿Tal vez?, me has llenado de curiosidad.

|| Cartas a Moxley || [EDITANDO]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora